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miércoles, 23 de diciembre de 2009

INTRODUCCION A LA FE NAZARENA O NETZARIM


¿Qué es la Fe Nazarena?







¿Quiénes fueron los Nazarenos?



Los primeros creyentes en Yahoshúa (Yeshúa) fueron una secta israelita conocida como los “Nazarenos” o en hebreo “Netzarím” (Hechos 11:19; 24:15). El “padre de la iglesia” Jerónimo (siglo 4) describe a estos nazarenos como “los que aceptan al Mesías de tal manera que no cesan de observar la Ley.” (Jerónimo; Sobre Isa. 8:14). El “padre de la iglesia” del siglo cuatro, Epifanio, da una descripción más detallada:



“Pero estos sectarios... no se llaman a sí mismo cristianos –sino “Nazarenos,”... Sin embargo son simplemente israelitas completos. Usan no sólo el Nuevo Testamento sino también el Antiguo Testamento, como hacen los israelitas... No tienen ideas diferentes, sino confiesan todo exactamente como lo proclama la Ley y a la manera israelita –excepto por su creencia en el Mesías, si se quiere. Porque reconocen tanto la resurrección de los muertos como la creación divina de todas las cosas, y declaran que D-s es uno, y que su Hijo es Yeshúa el Mesías. Están adiestrados finamente en el hebreo. Porque entre ellos la Ley completa, los Profetas, y los Escritos se leen en hebreo, como ciertamente se hace entre los israelitas. Son diferentes de los judíos, y diferentes de los cristianos, solamente en lo que siguen. Están en desacuerdo con los judíos porque han venido a la fe del Mesías; pero como aún están dirigidos por la Ley –la circuncisión, el Sábado, y el resto- no están de acuerdo con los cristianos... no son nada más que israelitas... Tiene la Buena Nueva según Mateo muy completa en hebreo. Porque es claro que ellos aún la preservan, en el alfabeto hebreo, como fue escrita originalmente.” (Epifanio; Panarion 29)



La fe nazarena sostiene una creencia en Yahoshúa como el Mesías. No abandonamos la identidad, la herencia y la cultura israelitas para “convertirnos” a una religión nueva o extranjera. Para algunos el concepto de israelitas que creen en Yeshúa y practican la fe de Israel es una contradicción de términos. La sabiduría común es que en un lado uno tiene a los israelitas y la fe hebrea, y en el otro tiene a los gentiles y el cristianismo. Sin embargo, en el siglo primero había literalmente centenares de centenares de israelitas seguidores de Yeshúa (Hechos 2:41, 47; 4:4; 6:7; 9:31; 21:20). Eran celosos por la Toráh (Hechos 15:19-21; 21:17-27), y se reunían en las sinagogas (Santiago 11; 2:2). La gran pregunta entonces era si Yahoshúa había venido para los gentiles también (Hechos 10; Hechos 15). La mayor paradoja en la historia ocurrió eventualmente, porque hoy día la gente se cuestiona cómo puede uno seguir a Yeshúa y seguir siendo israelita.



Hoy día buscamos poner a Yahoshúa de vuelta en el contexto de la fe de Israel del primer siglo. La fe nazarena es un renacimiento espiritual, un reavivamiento, un retorno a la fe pura de los nazarenos del primer siglo. Un retorno al Tanákh y a la raíz del olivo (Rom.11).



Como nos dice el profeta Jeremiah:



Así dice Yhwh: “Párense por los caminos y busquen y pregunten por las sendas antiguas, dónde está el buen camino, y anden en él, y hallarán reposo para sus almas...” (Jer. 6:16).



Los Nazarenos se abstienen de llamarse cristianos. El primer uso del término cristiano fue en Antioquía, entre los primeros seguidores gentiles de Yahoshúa (Hechos 11:26) para describir a los seguidores gentiles de Yahoshúa. Los Nazarenos son Yahwistas y no se sienten compelidos a censurar el uso del Nombre (Jer. 23:27). En algunos casos fueron martirizados por recitar públicamente un derásh [versículo] del Salmo 110:1-2 en el que se usa el Nombre al ligar a Yeshúa con la mano derecha de Yhwh. Los Nazarenos reconocen el séptimo día (desde el viernes al anochecer hasta el sábado al anochecer) como el Shabát (Gén. 2:1-3, Exo. 20:8-11; 32:12-17). Algunos todavía observamos el rito de la circuncisión para los israelitas. Observamos los Días Santos en Lev. 23, que “han de celebrarse como estatuto perpetuo por tus generaciones, en todas tus moradas... para siempre” ((Lev. 23.14, 21, 31, 41).

Juan el Bautista y Qumram



Para trazar el origen de los nazarenos tenemos que examinar primero la figura de Juan (Yojanán) el Bautista. Como comienza la Buena Nueva según Markos:



El principio de la buena nueva de Yeshúa el Mesías,... Juan vino sumergiendo en el desierto... (Markos 1:1, 4)



Como ha señalado George Howard, “…hubo una secta de Juan el bautista que existió desde tiempos primitivos y continuó tal vez por siglos.” (El Evangelio de Mateo según un Texto Primitivo, por George Howard; 1987; pág. 205. Véase Hechos 18:5 – 19:7; Justino, Tryfo 80; Pseudo-Clemente Reconocimientos 1:54-60. Semejante secta aún existe en Iraq hoy día. Howard también anotó:



En el Mateo hebreo de Shem Tov, Juan el Inmersor emerge como una figura mucho más importante que en el mateo griego. El Mateo griego puede muy bien representar una corrección posterior a las más primitivas afirmaciones hechas acerca de Juan el Bautista en el Mateo hebreo antes de que los seguidores de Juan el Bautista fueran vistos como una amenaza al cristianismo de base.” (Ibid)


Una lectura cuidadosa de los Evangelios mostrará que Juan el bautista tenía sus propios “discípulos” (Juan 1:35) que continuaron como tales, aparte del movimiento de Yeshúa aun cuando Juan y Yeshúa habían muerto (Hechos 19:1-3). El sabor de Juan capítulo uno indica también que Juan no vivía solo en el desierto, sino que vivía con una comunidad de seguidores cerca de Betabara (Juan 1:28) un pueblo a sólo ocho millas de Qumrám.



Ahora bien, una de las más importantes semejanzas entre Juan el bautista con sus discípulos y la comunidad de Qumram es muy obviamente la de la geografía. Como mencionamos, Juan y sus discípulos residían “en el desierto” cerca de un pueblo a sólo ocho millas de Qumram. De hecho, las cuevas en las que se encontraron los rollos están a sólo cinco millas del lugar en el Jordán donde Juan estaba bautizando. Tanto los Rollos del mar Muerto como el Nuevo Testamento usan la frase “en el desierto” (tomada de isa. 40:3) casi como un nombre propio, para describir esta área. Un pasaje del NT en particular parecía un misterio hasta el descubrimiento de los Rollos. Lukas 1:80 dice: “el niño [Juan el bautista] creía y se fortalecía en espíritu, y estuvo en el desierto hasta el día de su manifestación a Israel.” ¿Qué habría de hacer un niño “en el desierto”? ¿Pudo haber sido criado Juan en una comunidad de Qumram? Una tradición apócrifa que circuló un tiempo en la iglesia del este puede ofrecer un poco de discernimiento. El Protoevangelio de Jacobo [Santiago], que una vez se leía en las iglesias orientales, registra una tradición de que al tiempo de la matanza de los inocentes, Elizabet tomó a su hijo y se fue a las montañas, y buscó un lugar para esconderlo, y no halló ningún lugar secreto. Entonces gimió dentro de sí, y dijo: Oh montaña de Yhwh, recibe a la madre con el niño. Porque Elizabet no podía subir. Y al instante la montaña se dividió y los recibió. Y se les apareció como un ángel (o mensajero) de Yhwh, para preservarlos.” –Protoevangelion 16:3-8.



Esta tradición pudiera estar preservando una tradición antigua de que Juan y su madre fueron tomados a través de una abertura en la montaña (una cueva) y que un “mensajero de Yhwh” en Qumram los tomó. Esta posibilidad está fortalecida por el hecho de que Hugh Schonfield ha mostrado que hay un número de paralelismos entre el Mateo hebreo de DuTillet y el Protoeuanguelion, “que no puede ser accidental.” (Un Texto hebreo del Evangelio de Mateo más antiguo, por Hugh Schonfield, 1927, ps. 25-30, 40.) Además, Josefo nos dice que los esenios criaban los hijos de otras personas (Josefo 2:8:3). Así parece que Juan el Bautista fue criado en la comunidad de Qumram.



Como levita, y descendiente de Zadok, Juan habría tenido un lugar prominente en la comunidad de Qumram, la cual favorecía a los herederos del sacerdocio. Sin embargo, la vida normal de Juan en Qumram fue interrumpida cuando “vino la palabra de Elohim a Juan... en el desierto” (Lukas 3:2). En una comunidad rígida donde todos tenían un rango y nadie hablaba fuera de turno, el mensaje de Juan no habría sido bienvenido. Esto explicaría por qué Juan y sus discípulos se mudaron a Betabara.


Tanto Mateo como Markos nos dicen que Juan comía langostas (Mat. 3:4; Mar. 1:6). Por supuesto, se refiere a los insectos que en Le. 11:20-23 se enumeran como kashér. Ahora los Rollos del Mar Muerto nos dicen que la comunidad de Qumram también hacía de las langostas parte de su dieta. De hecho, los Rollos del Mar Muerto hasta nos dicen cómo debían cocinarse (Documento de Damasco, 12:11-15).



Tanto la comunidad de Qumram como Juan citaban Isa. 40:3 como una profecía que predecía su obra (Mat. 3:3; Mar. 1:3; Luk. 3:4; Juan 1:23; Doc. de Dam. 8:12-14; 9:20). Este verso aparece en la mayoría de los Nuevos testamentos como:



La voz de uno que clama en el desierto: “"Preparen el camino de YHWH; enderecen en el desierto un camino para nuestro D-s."



Sin embargo, las marcas de cantor en el Texto Masorético nos da el entendimiento:



La voz de uno que clama: “En el desierto preparen el camino de YHWH; enderecen en el desierto una senda para nuestro D-s."



Como resultado de su uso de este versículo, tanto Juan como la comunidad de Qumram se referían a sí mismos como estando “en el desierto”, y tanto la comunidad de Qumram como los primeros creyentes en Yahoshúa llamaban a su movimiento “el Camino.”



Otro fuerte paralelo entre Juan y la comunidad de Qumram es el de la importancia que se da a la práctica de la inmersión en agua (bautismo; hebreo: teviláh). La Toráh requiere un “lavamiento” por la “impureza” (Lev. 16-18), y la “impureza” puede resultar del pecado (Lev. 18:1..., por ejemplo). El rey David habló de esta práctica en el Salmo 51:2, 7. En la comunidad de Qumram esta práctica a esta práctica se le daba gran importancia. (Man. De Disc. 3:4f; 5:13; Doc. de Dam. 10:10-13), y ciertamente se consideraba como de alta prioridad para Juan (Mat. 3:6, 11; Mar. 1:4-5; Luk. 3:2-3; Hech. 19:3-4). Ambos creían que la inmersión en agua era sólo simbólica de una limpieza mayor de la impiedad que se realizaba por el rúaj ha-qódesh (Man. De Disc. 4:12-13).



Una semejanza final entre Juan y la comunidad de Qumram era que ambos recalcaban que el día del juicio ardiente se aproximaba eminentemente.



Ahora, habiendo discutido las semejanzas entre Juan el Bautista y la comunidad de Qumram, notemos las diferencias. Los esenios siempre vestían ropas blancas (Josefo 2:8:3), pero Juan vestía ropa de pelos de camello (Mat. 3:4). En segundo lugar, la comunidad de Qumram comía sólo alimentos provistos su comunidad, pero Juan buscaba el suyo (Mat. 3:4). Finalmente, y más importante, la comunidad de Qumram no era ni siquiera un poco evangélica. El Manual de Disciplina manda específicamente a sus adherentes a “sostener un odio irremisible hacia todos los hombres de mala reputación... dejarles perseguir la riqueza y la ganancia mercenaria...” (Man de Dic. 9:21-26). Pero Juan invita a estos hombres de mala reputación “Arrepiéntanse, porque el reino de Elohim se ofrece.” (Mat. 3:2). Esta nueva enseñanza debe de haber sido “la palabra de Elohim” que Juan recibió en el desierto” (Luk 3:2), ya que fue más tarde repetida por Yeshúa (Mat. 4:17) y por los discípulos de Yeshúa (Mat. 10:7).



Como resultado de la nueva luz que arrojan sobre el Nuevo testamento los Rollos del Mar Muerto, podemos ahora concluir que Juan el Bautista se crió en la misma comunidad que escribió los Rollos del Mar Muerto. Que la palabra de Elohim vino a Juan, y éste comenzó a enseñar un mensaje evangélico de arrepentimiento. Un mensaje que era inaceptable para la comunidad de Qumram. Ese mensaje probablemente causó un cisma que resultó en que Juan el Bautista y sus discípulos se relocalizaran en Betabara, a sólo ocho millas de Qumram. Este nuevo grupo vino a ser una secta de Juan el bautista que ha continuado hasta este mismo día, y que tenía una estrecha relación con el movimiento mesiánico que rodeó a Yahoshúa.





Yeshúa el Mesías


Yeshúa vino para ser sumergido por Juan en e l desierto como a la edad de 30 años y fue proclamado por Juan como el “cordero” de Isaiah 53:7 (Juan 1:29). Algunos de los estudiantes de Juan se hicieron estudiantes de Yeshúa (Jn. 1:35-51). Yeshúa entonces comenzó a proclamar, como ya había proclamado Juan, “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ofrece”(Mat. 3:17). Más tarde envió a sus doce estudiantes con la misma proclamación (Mat. 10).



Yeshúa, sin embargo, difería un poco de Juan (Mat. 11:18-19), Mientras Juan era primariamente de un trasfondo esenio, la enseñanza de Yeshúa era esencialmente farisea. Yeshúa apoyó ampliamente el movimiento fariseo cuando dijo:



Los escribas y los fariseos se sientan en la cátedra de Moisés. Por tanto, todo lo que ellos les digan que observen, obsérvenlo y háganlo...” (Mat. 23:2-3)



No solamente la enseñanza de Yeshúa era esencialmente farisea, sino que en gran medida seguía la de la escuela de Hilél más bien que la de la escuela de Shamáy. Por ejemplo, la famosa “regla de oro” de Yeshúa:



Todo lo que ustedes quieran que los hombres hagan con ustedes, háganlo ustedes por ellos, porque esto es la Toráh y los Profetas. (Mt. 7:12)



Lee muy semejante a la famosa afirmación de Hilél:



Lo que sea odioso para ti, no se lo hagas a tu prójimo; esa es toda la Toráh... (b. Shabbat 31a)



A pesar del hecho de que la enseñanza de Yeshúa concordaba ampliamente con la de la Escuela Farisea de Hilél, hubo ocasiones en que las enseñanzas de Yeshúa concordaban con la Escuela de Shamáy contra la Escuela de Hilél. Un ejemplo importante de esto es el asunto del divorcio, donde Yeshúa concordó con Shamáy contra Hilél (Mat. 5:31-32 y M. Guitín 9:10).



Hubo también ocasiones en las que las enseñanzas de Yeshúa concordaban con las de los esenios contra las de los fariseos. Un ejemplo es en el asunto de los juramentos (Compare Mat. 5:33-37 con Documento de Damasco –Gueniza A; Columna, 15; Líneas 1-3).





Jacobo (Santiago) el Justo




Otra figura importante para los Nazarenos fue la de Jacobo (Yaaqóv HaTzadík). Tras la muerte de Yeshúa, los Nazarenos reconocieron a su hermano Jacobo el Justo como heredero legal del trono de David. Por esta razón los Nazarenos reconocieron a Jacobo el justo como el Nasi del Sanhedrín Nazareno (Hechos 15).



Es muy probable que Jacobo el Justo tuviera estudiantes propios, y que su movimiento se uniera con el movimiento de Yeshúa tras la muerte de Yeshúa. Esto es evidente porque hay escasamente mención de Jacobo el Justo anterior a la muerte de Yeshúa, sin embargo muy poco después él vino a ser el líder del movimiento Nazareno (Hechos 12:17; 15:13-29; 21:18-26 y Gál 1:19; Historia Eclesiástica de Eusebio 2:23). Según la Buena Nueva de Tomás, fue Yeshúa mismo quien nombró a Jacobo el Justo como su nuevo líder:



Los estudiantes le dijeron a Yeshúa: “Sabemos que tú nos dejarás. ¿Quién va a ser nuestro líder entonces?” Yeshúa les dio: “No importa dónde ustedes residan, deben ir donde Jacobo el Justo, por cuya causa vinieron a ser los cielos y la tierra." (La Buena Nueva de Tomás, dicho 12)



La Buena Nueva según los hebreos relata lo siguiente concerniente a Jacobo el Justo:



Ahora bien, el Maestro, cuando hubo dado la ropa de lino al siervo de sacerdote, fue donde Jacobo y se le apareció (porque Jacobo había jurado que no comería pan desde aquella hora en que había bebido de la copa del maestro hasta que viera resucitado de entre los que duermen), y de nuevo después de poco: “Traigan –dijo el Maestro-una mesa y pan", e inmediatamente se añade: “Él tomó pan y bendijo y partió y dio a Jacobo el Justo y le dijo: “Mi hermano, come tu pan, porque el Hijo del Hombre ha resucitado de entre los que duermen” (Citado por Jerónimo; De los Hombres Ilustres, 2)



Este es probablemente el evento al que Pablo hace referencia en 1 Cor. 15:7 y probablemente tuvo un efecto profundo en Jacobo.



El historiador Nazareno Hegesipo (c. 180 E.C.) es citado por Eusebio (siglo 4) como describiendo a Jacobo el Justo de esta manera:



Pero Jacobo, el hermano del Maestro, quien, como había muchos con su nombre, todos lo apellidaban el Justo, desde los días de nuestro maestro hasta ahora, recibió el gobierno de la asamblea con los emisarios Este emisario fue consagrado desde el vientre de su madre. No bebía ni vino ni licores fermentados, y se abstenía de alimento animal. Nunca pasó navaja sobre su cabeza, nunca se ungió con aceite, y nunca usó un baño. Sólo a él se le permitía entrar en el santuario. Nunca vistió lana, sino ropas de lino. Tenía el hábito de entrar en el Templo solo, y a menudo se le halló sobre sus rodillas, e intercediendo por el perdón de su pueblo; de manera que sus rodillas se pusieron tan duras como las de un camello, en consecuencia de su habitual súplica y arrodillarse delante de Elohim. Y ciertamente, a causa de su inmensamente grande piedad, fue llamado el Justo, y Oblias (o Tzdík y Ozleam) que significa justicia y protección del pueblo; como declaran los profetas acerca de él.



(Hegesipo en el quinto libro de sus comentarios [perdidos], citado por Eusebio; Hist. Ecl. 2:23)



Jacobo el Justo era muy popular entre la comunidad israelita en general. Bajo su influencia el movimiento Nazareno creció hasta su muerte en el año 63 E.C., como pasa a decir Hegesipo:



Algunos de las siete sectas, que mencioné arriba en los comentarios, le preguntaron cuál era la puerta hacia Yeshúa, y él respondió: “Que él era el Salvador,” Por lo cual algunos creyeron que Yeshúa es el Mesías. Pero las herejías antes mencionadas no creían en una resurrección, o que él va a venir a dar a cada uno según sus obras, como sin embargo creían por causa de Jacobo el Justo. Como había muchos pues de los gobernantes que creían, se levantó un tumulto entre los israelitas, Escribas y fariseos, diciendo que había peligro, que el pueblo ahora esperaría a Yeshúa como el Mesías. Por tanto vinieron juntos, y le dijeron a Jacobo: “Te advertimos, restringe al pueblo, los cuales son extraviados tras Yeshúa, como si él fuera el Mesías. Te advertimos que persuadas a todos los que vengan a la fiesta de la Pascua de manera correcta concerniente a Yeshúa; porque todos tenemos confianza en ti. Porque nosotros y todo el pueblo oímos el testimonio de que tú eres justo, y tú no haces acepción de personas. Persuade pues al pueblo a que no se dejen extraviar por Yeshúa, porque nosotros y todo el pueblo tenemos confianza en ti. Párate pues en un ala del Templo, para que te veas en lo alto, y tus palabras puedan ser oídas fácilmente por todo pueblo; porque todas las tribus se han reunido por causa de la Pascua, con algunos de los gentiles también” Los susodichos Escribas y Fariseos, pues, pusieron a Jacobo sobre un ala del Templo, y le gritaron: “Oye, hombre justo, a quien todos debemos creer, siendo que el pueblo ha sido extraviado tras Yeshúa el que fue crucificado, decláranos cuál es la puerta a Yeshúa el que fue crucificado.” Y él respondió a gran voz: “¿Por qué me preguntan con respecto a Yeshúa el Hijo del Hombre? Él está ahora sentado en los cielos, a la diestra del Gran Poder, y está para venir en las nubes del cielo.” (Sal. 110:1 y Dan. 7:13). Y como muchos fueron confirmados y glorificados en este testimonio de Jacobo, y decían unos a otros. “Hemos hecho mal al proveer para ese testimonio sobre Yeshúa, pero subamos allá y arrojémoslo abajo, para que ellos teman creer en él.” Y ellos gritaron: “Oh, oh, el Justo mismo está engañado,” y cumplieron lo que está escrito en Isaiah: Tomemos al justo, porque es ofensivo para nosotros; por tanto comerán el fruto de sus obras. (Is. 3:10)



Subiendo pues, arrojaron a bajo al justo, diciéndose unos a otros: “Lapidemos a Jacobo el Justo.” Y comenzaron a lapidarlo, y como no murió inmediatamente cuando lo arrojaron abajo, sino que volviéndose, se arrodilló diciendo: “te ruego, oh Yhwh Elohim y Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” Así que estaban apedreándolo, cuando uno de los sacerdotes de los hijos de Rejéb, hijo de los recabitas, mencionado por el profeta Jeremiah, clamó diciendo. “Dejen lo que están haciendo. Justo está orando por ustedes.” Y uno de ellos, mayor, destrozó el cerebro de Justo con el palo que usaba para golpear la ropa. Así sufrió el martirio, y lo sepultaron en el lugar donde su lápida está todavía, junto al templo. Vino a ser un fiel testigo, tanto para los israelitas como para los griegos, de que Yeshúa es el Mesías. Inmediatamente después de esto, Vespasiano invadió y tomo a Judea. (Hegesipo según lo citó Eusebio, Hist. Ecl. 2:23)





Josefo también registra la muerte de Jacobo el Justo de esta manera.



Festo ya estaba muerto, y Albinus estaba de camino; así que él [Ananus el sumo Sacerdote] reunió al Sanhedrín de los jueces, y trajo delante de él al hermano de Yeshúa, a quien llamaban el Mesías, cuyo nombre era Jacobo, y algunos otros, [o algunos de sus compañeros], y cuando hubo formulado una acusación contra ellos como violadores de la ley, los entregó para ser apedreados: pero en cuanto a aquellos que parecían ser los más equitativos de los ciudadanos, y los que estaban más inquietos en la brecha de las leyes, les disgustó lo que se hizo.



(Josefo; Antigüedades 20:9:1)



Según Eusebio, su versión de las obras de Josefo contenía lo siguiente en relación con la destrucción de Jerusalem y el Templo en el 70 E.C.:



Estas cosas les sucedieron a los israelitas para vengar a Jacobo el Justo, que era hermano de aquel a quien llaman el Mesías, y a quien los israelitas habían matado, no empece a su pre-eminente justicia.



(Josefo según los cita Eusebio; Hist. Ecl. 2:23)





Pablo el Fariseo







Otra importante figura del los antiguos Nazarenos fue Pablo. Pablo era un gran líder de los Nazarenos (Hechos 24:5). Pablo era de trasfondo fariseo (Hechos 23:6) y había sido estudiante de Gamaliél (He. 22:3) el nieto de Hilél. Pablo era al principio enemigo del movimiento Nazareno, sin embargo después de su visión camino a Damasco, vino a ser un gran líder del movimiento.



Pedro nos dice que los escritos de Pablo son “difíciles de entender” (2Ped. 3:15-16). Pablo sabía que sus enseñanzas estaban siendo torcidas y que lo habían entendido mal como si él estuviera enseñando contra la Toráh (Rom. 3:8; 6:1-2, 15). Pablo se esforzó mucho para probar que eso no era cierto (He. 21:20-26).



70 E.C. La Coalición se Divide



El 70 E.C. fue un año muy importante para los Nazarenos. En ese año los romanos pusieron asecho a Jerusalem y después de cinco meses, invadieron la ciudad. Este evento tuvo muchos efectos profundos sobre los Nazarenos.



Cuando la ciudad quedó bajo asedio, los Nazarenos recordaron las palabras de Yeshúa:



Y cuando vean a Jerusalem rodeada de ejércitos, sepan que su desolación está cerca. Entonces los que estén en Judea huyan a las montañas. (Lukas 21:20-21ª)



Los Nazarenos hicieron caso de esas palabras y huyeron a Pela, muy probablemente morando en las cuevas del desierto en las afueras de Pela. Es probable que los fariseos y otros israelitas resentían que los Nazarenos huyeran a Pela como un acto de cobardía.



La huida a Pela en sí misma tuvo también un profundo efecto sobre los Nazarenos. Una gran confusión resultó y la coalición se desmembró. Fue en Pela donde los Ebionitas emergieron primero como una secta separada.






El 90 E. C. Arrojados de las Sinagogas






En el 90 E. C. Samuel el menor fue comisionado a añadir lo que vino a llamarse la Birkát HaMiním a las dieciocho bendiciones de la Amidáh. El Talmud registra este evento de esta manera:



Nuestros Rabinos enseñaron: Siméon ha-Pakulí arregló las dieciocho bendiciones en orden delante de Rabán Gamaliel en Yabnéh. Dijo Rabán Gamaliel a los Sabios: “¿Puede alguno entre ustedes formar una bendición relativa a los Miním?” Samuel el menor se levantó y la compuso



(b. Berakot 29a)



La Birkat haMinim como aparece hoy día dice:



Y para los calumniadores que no haya esperanza, y que toda iniquidad perezca como en un momento; que todos tus enemigos sean pronto cortados, y el dominio de la arrogancia lo desarraigues y lo aplastes, lo arrojes y lo humilles prontamente en nuestros días. Bendito eres tú, Se-r, que quebrantas a los enemigos y humillas a los arrogantes.



Sin embargo, una antigua copia de la Birkat haMinim hallada en la Guenizá del cairo dice:



Para los renegados no haya esperanza, y que el reino arrogante sea pronto desarraigado en nuestros días, y que los Nazarenos y los Miním perezcan como en un momento y sean borrados del Libro de la vida y que no sean inscritos con los justos. Bendito eres tú, oh Se-r, que humillas a los arrogantes.



Esta bendición estaba en forma de una maldición sobre los Nazarenos que tendría el efecto de arrojarlos de las sinagogas (Jn. 16:2, siendo que de los nazarenos que asistían se esperaba que recitaran una maldición contra ellos mismos.


El 132 E. C. La Revuelta de Bar Kokhbá




En el 132 E.C. comenzó una segunda revuelta israelita contra Roma. El Emperador Adriano prohibió la circuncisión. En reacción los israelitas, los nazarenos, y los fariseos por igual, tomaron las armas. Durante la revuelta Akiva, un Rabino fariseo prominente de ese tiempo, declaró que el general israelita conocido como Bar Kosiba era el Mesías. A Bar Kosiba se le cambió el nombre a Bar Kojbá (hijo de la estrella) y fue declarado el mesías basados en Núm. 24:17. Los Nazarenos no podían aceptar a Bar Kokhba como el Mesías y así abandonaron el ejército. De ese tiempo en adelante a los Nazarenos se los etiquetó como "meshumed" (traidores). Aunque los fariseos más tarde admitieron que Bar Kokhba no era el Mesías, continuó su resentimiento hacia los Nazarenos por negarse a seguirlo.



Después que los romanos derrotaron a los israelitas cerca del 132 E. C. Yehudá el último de los Nasim Nazarenos registrados fue exiliado con el resto de los israelitas de Jerusalem. Un cristiano gentil llamado Markus fue hecho obispo de Jerusalem en su lugar.



El Concilio de Nicea




En el 325 E. C. un gentil pagano llamado Constantino conquistó a Roma y se hizo emperador. Constantino, aunque era pagano, declaró que el cristianismo era la religión católica (latín: universal), haciendo así al cristianismo la religión obligada del imperio romano. Constantino, quien era un anti-semita, convocó el Concilio de Nicea en el 325 E. C. para estandarizar el cristianismo. Los Nazarenos fueron excluidos de la reunión. La s prácticas israelitas fueron prohibidas. Por primera vez el cristianismo gentil etiquetó oficialmente a los Nazarenos como apóstatas. De ese tiempo en adelante los Nazarenos comenzaron a aparecer en los catálogos de movimientos apóstatas (el primero de estos en incluir a los Nazarenos fue el “panarion2 de Epifanio (alrededor del 370 C.E.).



La Asimilación



Para el siglo cuatro los Nazarenos tenían comunidades en Beorea cerca de Colesiria, en la Decápolis cerca de Pela, y en Bashanitis en el lugar llamado Kokhba. (Epifanio; Pan. 29). Sin embargo, los Nazarenos para ese tiempo eran una secta pequeña que Epifanio describió como "pequeña como un insecto." (Ibid)



Según una tradición preservada por los cristianos asirios, conocidos como los nestorianos, estos Nazarenos escaparon del imperio romano hacia el Imperio Parto, hacia el este. Allí se asimilaron en la Iglesia Nestoriana del Este, hallando fraternidad con sus pares semitas asirios, o fueron eliminados por el surgimiento del Islam.


Hoy día muchos de nosotros estamos trabajando por reconstruir la antigua secta dla fe nazarena.






Autor: James  Trimm

jueves, 17 de diciembre de 2009

ROSH JODESH TOV TEVET

Shalom a todos


Que este mes hebreo, que ya paso, halla sido de bendiciones para todos.   Que todo lo que pasamos en el, sea negativo o positivo, allá sido para edificar nuestras vidas, y que en este Rosh Jodesh, en este nuevo mes de Tevet que se inicia, este lleno de Brajot, fuerza y nuevos desafíos delante de ADONAI, y poner nuestras vidas como sacrificio, y ofrenda a través de Mashiaj Yahshua, para hacer su voluntad.  Sabiedo que hoy nuestro compromiso debe ser mayor, pues los cumplimientos de su davar ya se estan iniciando, por la pronta venida del Mashiaj.amen


Atte
Moreh Yosef Ben Yahoshua


HOY ES 1 DE TEVET 5770,   17 de Dic. 2009

viernes, 11 de diciembre de 2009

MENSAJE DE JANUKA


Shalom Morim y ajim, y a todos quienes se levantan para constituir al Israel restaurado por la sangre y meritos de Mashiaj YAHshua, amen.



JAG JANUKA SAMEAJ


Ya en breve estaremos encendiendo la primera vela de januka, aquella que simboliza la victoria de nuestro noble pueblo en medio de la opresión y el dominio extranjero, aquella victoria sobre todo lo que se levanta en contra de YAHWEH, SU TORAH Y SU PUEBLO, ISRAEL.

En estos momentos cuando hacemos remembranza de lo que sucedió con aquellos Yehudim en Israel, precisamente en Jerusalén, cuando fue invadida por los transgresores de la Torah, queriendo robarnos todo lo que nos a dado el creador del cielo y la tierra, queriendo forzarnos a hacer practicas paganas, y trayendo dolor y opresión sobre ellos, pero hoy es cuando, por el amor y celo en YAHWEH, celebramos que ellos se levantaron con fuerza, coraje y valentía, desde la oscuridad de la opresión y el dominio, fue el valor y el celo de un grupo de hombres que movieron a un pueblo prácticamente en medio de la asimilación, para que en medio de ella alumbrara la obra milagrosa de YAHWEH. Estos varones y mujeres que se levantaron dispuestos a dar su vida por lo que mas amaban, la Torah, PUDIERON DARLE BATALLA A LOS GRIEGOS, Y ASI TOMAR EL BEITH HA MIKDASH o Templo , para re-dedicarlo, confrontando en batalla contra ellos durante aquellos días en que YAH le dio la victoria. Y así re-dedicar el Bet Hamikdash que había sido profanado por lo inicuos pecadores extranjeros, así la OR o luz del milagro de la victoria, que se manifestó en medio de la oscuridad, estuvo sobre el pueblo celoso que canto victoria contra sus enemigos, porque YAH estuvo con ellos.

Apreciados javerin, acaso hoy en día no pasa los mismo, acaso hoy no se levantan enemigos en contra de nuestras vidas por seguir la Torah y la obediencia a ella, y tener temor de las cosas de YAHWEH. Es el tiempo de rededicar nuestras vidas. Si hemos estado con la guardia bajo, o si hemos sido oprimidos, es el tiempo de levantarnos, y asi poder ver cómo resplandece la luz de YAH POR SU MASHIAN A FAVOR NUESTRO PARA DARNOS LA VICTORIA. SI QUEREMOS VER LOS MILAGROS DE YAHWEH sobre nosotros, debemos ser celosos y temerosos de las cosas de YAH, y levantarnos por lo que amamos, la Torah, pues así seremos respaldados por El. No importan lo que los demás digan, no importan lo que el mundo haga, nosotros debemos tener la convicción de que debemos exaltar su palabra de verdad, porque es la revelación del ha Kadosh Baruk hu.

Debemos buscar la victoria, debemos fortalecernos, debemos tener el valor y estar dispuestos al sacrificio, para que el milagro de la presencia de YAH este cubriéndonos mientras batallamos, y así nos dará la victoria sobre los HOMICIDAS DE LA FE, y sobre los enemigos que se mueven en medio de nuestro pueblo.

Se vienen tiempos fuertes para nosotros, tiempos violentos. Mashiaj cada ves esta mas cerca. Cada día mas sus palabras y designios para el mundo comenzaran a suceder. Estás dedicando tu vida, esta alumbrando su luz, la de Ruaj que viene po Mashiaj en ti.

Hoy es el tiempo, enciende la luz de YAHSHUA EN TI, re dedica tu vida, produce el milagro por tu amor y celo.

QUE ELOHIM YAHWEH, TE HAGA GANAR LA BATALLA DE LA FE, EN CONTRA DE NUESTROS ENEMIGOS, PELEA.




JANUKA SAMEAJ




Saludo cordiales a todos

Moreh Yosef Ben Yahshua.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

JANUKA:





25 Kislev al 3 de Tevet 5770
( fecha secular del 12 al 19 de Diciembre 2009)




Pasajes bíblicos :
Iojanan 10:22 Celebrábase en Jerusalem la Fiesta de la Dedicación, Era inviero....


bajo Dominio Greco-Sirio :El origen de la fiesta
Fue en la época del Segundo Gran Templo en Jerusalén, hace casi veintidós siglos, cuando tuvieron lugar los eventos que conmemoramos año tras año en Jánuca.
El pueblo judío había regresado a la Tierra de Israel del Exilio Babilónico, y reconstruido el Gran Templo. Pero siguieron sometidos a diversos poderes imperiales. Primero el persa, y más tarde los ejércitos conquistadores de Alejandro Magno.
Con la muerte de Alejandro, su vasto imperio fue repartido entre sus generales. Tras una lucha por el poder que abarcó a todas las naciones del Medio Oriente, Israel se encontró bajo el dominio de la dinastía seléucida, reyes griegos que reinaban desde Siria.

Alejandro se inclina ante el Sumo Sacerdote

El Talmud cuenta que cuando Alejandro Magno y sus legiones conquistadoras avanzaron sobre Jerusalén, fueron recibidos por una delegación de ancianos lideriados por Shimón "el Justo", el Sumo Sacerdote. Cuando Alejandro vio acercarse a Shimón, bajó de su caballo y se arrodilló ante el Sabio judío.
Alejandro explicó a sus sorprendidos hombres que cada vez que salía a la batalla, tenía una visión. Un hombre muy parecido al Sumo Sacerdote conducía sus tropas a la victoria.
Como muestra de gratitud, y con un profundo respeto por el poder espiritual de los judíos, Alejandro fue un gobernante bondadoso y generoso. Canceló los impuestos judíos durante los Años Sabáticos cuando el trabajo agrícola queda suspendido por orden bíblica, y hasta ofreció animales para ser ofrendados en su beneficio en el Gran Templo.
Desafortunadamente, la historia habría de mostrar que los herederos de Alejandro no sabrían sostener su benevolencia.

El "Loco"

Si bien al comienzo la dominación seléucida fue más bien benigna, pronto habría de surgir un nuevo rey, Antíoco IV, quien libraría una sangrienta lucha contra los judíos, una lucha que amenazaría no solamente sus vidas físicas, sino también su existencia espiritual misma.
En el curso de la dominación griega, muchos judíos habían comenzado a abrazar la cultura griega y su modo de vida hedonista y pagano. Estos judíos helenistas se convirtieron en garras dispuestas para el plan de Antíoco de borrar todo vestigio de la religión judía. El Gran Templo fue invadido, profanado, y sus tesoros saqueados. Un gran número de inocentes fue masacrado, y los supervivientes aplastados bajo el peso de intolerables impuestos.
Antíoco colocó un ídolo de Zeus sobre el sagrado altar, y obligó a los judíos a arrodillarse ante él so pena de muerte. Asimismo, prohibió a los judíos la observancia de sus tradiciones más sagradas, como el Shabat y la circuncisión.
Antíoco hasta llegó a proclamarse dios a sí mismo, tomando el nombre de "Antíoco Epifanes" - el divino. Pero incluso sus propios seguidores se burlaban de él, llamándolo "Antíoco Epimanes" - el loco.

Jasón y Meneláos

Su nombre judío era Ioshúa. Pero lo cambió, como lo hicieron muchos entre los helenistas, a Jasón. Y ofreció a Antíoco un generoso soborno para destituir al Sumo Sacerdote y ser nombrado él para el codiciado cargo. Era el comienzo del final de la integridad del sacerdocio del Templo.
El "Sumo Sacerdote" Jasón construyó un gimnasio junto al Templo, y se dispuso a corromper a sus correligionarios con costumbres paganas y conductas inmorales. Muy pronto otro judío helenizado, Meneláos, superó a Jasón en su propio juego y compró el Sumo Sacerdocio con un soborno mayor, financiado con los utensilios de oro robados al Templo.
Jasón reunió entonces un ejército y atacó a Meneláos en la Ciudad Santa, asesinando a muchos de sus hermanos. Antíoco interpretó esta escaramuza civil como una revuelta contra su trono y envió sus ejércitos a Jerusalén, saqueando el Templo y asesinando a decenas de miles de judíos. No fue la primera vez, ni la última, que la asimilación y la disputa trajeron calamidades sobre el pueblo judío.

Momento Crucial

En cada ciudad y aldea se erigieron altares con estatuas de los dioses y diosas de grecia. Los soldados reunían a los judíos y los forzaban a traer ofrendas y a someterse a otros actos inmorales usuales entre los griegos de entonces. A medida que las tropas de Antíoco hacían sentir más la presión de su puño sobre la nación, los judíos parecían incapaces de ofrecer resistencia.
Fue en la pequeña aldea de ModiÝn, unas millas al este de Jerusalén, donde un aislado acto de heroísmo hizo girar la rueda y alteró el destino para siempre.
Matitiahu, el patriarca del clan sacerdotal Jashmoneo, dio un paso al frente para desafiar a los soldados griegos y a aquellos dispuestos a sus demandas. Apoyado por sus cinco hijos atacó a las tropas, castigó a los idólatras y destruyó los ídolos. Al grito de "¡Mi laHashem eilái!" --¡Quienes están con Di-s, que me sigan!"-- él y un valiente grupo de partisanos retrocedieron a los montes, donde reunieron fuerzas para derribar la opresión de Antíoco y sus colaboradores.

Guerra de Guerrillas

El ejército de Matitiahu, ahora bajo el mando de su hijo Iehudá Macabí, crecía a diario en número y fuerza.
Con el slogan bíblico Mi Kamoja Baelím, Hashem ("¿Quién es como Tú, Di-s, entre los poderosos?") , iniciales de MaKaBI, grabados en sus escudos, solían abatirse sobre las tropas sirias cubiertos por la noche y diezmar a sus opresores para luego regresar a su campamento en las montañas. Siendo apenas 6000 hombres, derrotaron a un fuertemente armado batallón de 47000 sirios.
Enfurecido, Antíoco envió un ejército mayor aún, y en la milagrosa y decisiva batalla de Bet Tzur, las tropas judías resultaron victoriosas. De allí avanzaron a Jerusalén, liberaron la ciudad y recuperaron el Gran Templo. Limpiaron de ídolos el Santuario, reconstruyeron el altar y se prepararon para reanudar el Servicio Divino.

El Milagro

Una parte central del servicio diario del Templo era el encendido de las brillantes lámparas del Gran Candelabro, la Menorá. Ahora, con el Templo a punto de ser reinagurado, sólo se encontró una pequeña tinaja de aceite sagrado y puro, con el sello del Sumo Sacerdote intacto. Bastaba para un único día, y ellos sabían que el especial proceso necesario para preparar más aceite llevaría más de una semana.
Sin dejarse amedrentar, con alegría y gratitud, los Macabeos encendieron las lámparas de la Menorá con la pequeña cantidad de aceite y reinaguraron el Gran Templo. Milagrosamente, como si fuera una confirmación del poder de su fe, el aceite no se consumió y las llamas brillaron durante ocho días completos.
Al año siguiente nuestros Sabios proclamaron oficialmente la festividad de Jánuca como una celebración a extenderse durante ocho días, como evocación perpetua de esta victoria contra la persecución religiosa.
Tradición hebrea
Esta fiesta histórica cae generalmente en diciembre (su fecha hebrea es el 25 de Kislev)

En los paises occidentales se acostumbra a entregar a los niños dinero de Jánuca y regalos, por la influencia de los regalos que recibían los niños cristianos en este período del año, que comúnmente caía junto con las Navidades Cristianas.
Las mujeres acostumbran a no realizar ninguna tarea mientras las velas de Jánuca permanecen encendidas.
Durante los ocho días de Jánuca se recita en el "Shmoná Esré" (la Amidá) y en el "Bircat Hamazón" (Bendición para después de las comidas), el Al Hanisim (ver Sidur).
Los días de Jánuca son días alegres y festivos en los que está prohibido ayunar.
Es costumbre comer en Jánuca comidas fritas como "latkes" (croquetas de papa) y "sufganiot" (buñuelos), en recuerdo del milagro ocurrido con el aceite.. En algunas comunidades se acostumbra a realizar un banquete festivo.

Se reparten regalos a los niños con un "Sevivón" (perinola) que lleva una letra hebrea en cada una de sus cuatro faces: N - G - H -SH (NES - GADOL - HAIA - SHAM, que significa "un gran milagro sucedió allí" en referencia al milagro del aceite). Muchos artistas se inspiraron para crear obras de arte que tienen como protagonista esta festividad. Relatos, canciones, poesías, también acompañan desde hace más de dos mil años la tradición de la fiesta. En Israel y en el mundo judío distintos juegos deportivos llevan el nombre de Macabi (Juegos Macabeos) equivalentes a olimpiadas deportivas. Jánuca es una fiesta vigente que ha renovado su significado histórico en las luchas de Israel como fuente de inspiración y heroísmo, tal cual lo demostraron aquellos bravos macabeos.

En los hogares judíos, y las Comunidades Nazarenas se enciende el candelabro de 8 brazos especial para Jánuca, llamado también "Janukia".

martes, 1 de diciembre de 2009

JANUKA: CHANUKAH O HANUKKA


Judíos vs. Griegos
Los Macabeos

La Victoria


Al estudiar la historia de esta fiesta, nos damos cuenta de que Januká no puede ser vista como una antigua versión de la lucha entre Israel y los árabes, cambiando a los árabes por los griegos. Los judíos no pelearon con los griegos por una independencia política. Januká conmemora la lucha por una libertad religiosa.

La Época

Después de la muerte de Alejandro Magno (323 a.e.c.), los principales generales macedonios inmediatamente comenzaron a pelearse por el gobierno de diversas partes del imperio y varios de ellos trataron de establecerse como reyes. Se fundaron tres dinastías principales: la de Ptolomeo en Egipto, la de Seleuco en Asia y la de Antígono en Macedonia y Grecia.
La Seléucida, fue una dinastía siria fundada por Seleuco I Nicátor quién gobernó entre el año 303 y el 281 a.e.c. Algunos años más tarde gobernó Antíoco III Megas (entre el año 223 y el 187 a.e.c). Él conquistó la tierra de Israel y la anexó a su imperio. Antíoco IV Epifanes - rey de Siria entre 175 y 164 a.e.c. - intentó helenizar a la tierra de Israel. Para darles una idea de la naturaleza de Antíoco podemos decir que él agregó el título de Epifanes a su nombre porque significaba "D'os hizo manifestación". En otras palabras, Antíoco no sólo pensaba que él era "un regalo de D'os para los hombres", sino que pensaba que él era D'os!
Los griegos eran buenos gobernantes brindando civilización y progreso a todo lugar que conquistaban. La cultura griega se expandió bajo el disfraz de "iluminismo". Ellos eran ecuménicos y tolerantes, y nunca intentaban interferir con el servicio religioso de la población local. Los griegos estaban más que contentos en incluir a todos los dioses posibles dentro de su panteón!
Su única demanda hacia los pueblos conquistados por ellos era la desculturización de sus propias culturas para fusionarlas en una sola cultura junto con la religión y cultura griega.

Judíos vs. Griegos

¿Por qué era para los judíos tan difícil mantener y defender la filosofía griega?
La respuesta es clara: Los griegos defendían la supremacía y la primacía del hombre. Status! Deportes! Filosofía! Grecia dominaba el mundo y su actitud era reflejada en cada campo de los talentos del hombre: arte, literatura, música, ciencia, arquitectura, belleza. Aristóteles y Platón cambiaron la visión filosófica - y mediante eso, moldearon a la civilización occidental.
El judío, sin embargo, defendía la supremacía de D'os. La grandeza del hombre es participar en la Creación como un socio de D'os. Su grandeza es mirar a D'os como una autoridad moral más elevada, algo más grandioso que los dictámenes de su propia conciencia moral. Para el judío, el hombre fue creado a imagen de D'os. Para los griegos, D'os es creado a imagen del hombre; ellos eran superhombres que podían comer, beber y complacer en exceso todos sus deseos físicos.
La persecución de los griegos a los judíos no fue nada más ni nada menos que una guerra entre dos culturas. Los griegos estaban decididos a imponer su dominio cultural y convencer a los judíos de la superioridad del pensamiento griego. ¿Su táctica? Prohibir cosas claves de la observancia judía. Los griegos quisieron anular cinco específicas áreas de nuestra religión: el estudio de la Torá, la observancia del Shabat, el berit milá (circuncisión), la santidad del matrimonio y el calendario judío.

Los Macabeos

La comunidad judía estaba dividida respecto de ese llamado a la asimilación. Algunos vieron la asimilación como una influencia positiva y modernista y la recibieron bien. En general, hubo una polarización: por un lado estaban los judíos que querían asimilarse (llamados 'helenistas'), y por el otro, la devota comunidad observante.
El problema llegó a su cúspide en una pequeña ciudad llamada Modiín, no lejos de Jerusalem. Los soldados griegos llegaron un día y ordenaron que los judíos sacrifiquen un porcino al dios pagano. Al comienzo, nadie se ofreció, y los judíos se revelaron orgullosamente en contra de sus opresores paganos. Pero luego, un judío helenista se ofreció voluntariamente a hacer este sacrificio.
Furioso por esta atrocidad, un judío llamado Matitiahu, de la familia de los sacerdotes Jasmonaítas, mató al hombre en ese mismo momento y luego a los soldados que estaban allí presentes. Matitiahu y sus cinco hijos se escaparon a unas cuevas cercanas y se convirtieron en el centro de una unidad revolucionaria. Liderados por Matitiahu hijo de Iehudá, estaban preparados para pelear y morir para preservar el judaísmo, luchando contra los griegos no sólo militarmente, sino que también religiosamente.
Notemos que el nombre de la familia de Matitiahu e Iehudá (Jashmonai) puede insinuar mediante sus letras que ellos tenían la fuerza para anular los cinco malvados decretos de los griegos:

Ja - Jumash (el estudio de la Torá)
Sh - Shabat (la observancia del Shabat)
Mo - Milá (la circuncisión)
Na - Nashim (las novias judías)
I - Iaréaj (la luna nueva)

La Victoria

Después de tres años de luchas, los judíos capturaron Jerusalem y reinauguraron el Templo. Ellos encontraron sólo un frasco de aceite para encender la menorá, el cual alcanzaba para un solo día, pero el aceite que tendría que haber durado un día, duró ocho. Esto atestiguó que nuestra determinación fue realzada por un poder indescriptible que acompañaba a nuestro esfuerzo con trascendente poder y brillo.
Un año más tarde, en conmemoración del milagro, los Sabios del pueblo de Israel instituyeron la fiesta de Januká en nuestro calendario. Pero, ¿por qué estos días se llaman Januká?
La palabra hebrea janú significa "descansaron" y el valor numérico de las letras kaf y he suma 25 (ya que en hebreo cada letra tiene un valor numérico, la letra kaf, 20 y la he, 5). Esta fiesta se llama Januká pues ellos descansaron (janú) después de mucho tiempo de batallas contra el enemigo, en el día 25 (ka) del mes de Kislev.
Además, esta fiesta se llama Januká, porque en estos días ellos hicieron una reinauguración del Templo de Ierushalaim (janukat habait), que los enemigos habían impurificado.
Januká es un tiempo para que todos los judíos despierten su compromiso con la Torá, así como el pueblo judío lo hizo tiempo atrás. Fue su dedicación a D'os y a la Torá la que los ayudó a recuperar el Templo y reencender las luces de la menorá (candelabro). En este Januká, reencendamos la llama de la Torá en nuestros corazones, y dejemos que la luz de la janukiá (el candelabro de Januká) llene nuestras almas con la luz y la belleza de D'os, nuestro Creador.