Hechos 1:8 pero cuando el Ruaj ha kodesj (Espíritu de Santidad) venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.



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martes, 22 de septiembre de 2009

Yom Kipur: El Día del Perdón


YOM KIPUR

Yom Kipur: El Día del Perdón

«Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de YHWH. Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo»
(Lv. 16:30-31)

«A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación... porque es día de expiación, para reconciliaros delante de YHWH vuestro Elohím... ningún trabajo haréis; estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis. Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo»
(Lv. 23:27-28,31-32)

«En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas; ninguna obra haréis»
(Nm. 29:7)

Conociendo Yom Ha Kipurim

Pasado Rosh Hashaná, y después de la semana intermedia en la que el hebreo se dedica intensamente a la oración, a obras de beneficencia y a visitar las tumbas de sus seres queridos en el cementerio, llega el día 10 de Tishrí, y se inicia Yom Kipur, el “Día del Perdón”, la fecha más solemne del calendario judío.

Como el resto de las fiestas y celebraciones hebreas, Yom Kipur comienza en la víspera del día que le antecede, con la puesta del sol. Del mismo modo acaba con la puesta del sol del día 10 y la señal práctica que establecieron nuestros sabios para determinar el momento exacto de la finalización de este día y de su ayuno, es el instante en que se alcanzan a ver en el cielo las primeras tres estrellas. Además, con respecto a Yom Kipur el texto bíblico también lo dice expresamente en un pasaje: “El nueve del mes al atardecer, desde el atardecer hasta el atardecer [siguiente], celebraréis vuestro reposo” (Lv. 23:32).

El hecho de que el día hebreo comience y termine con la puesta del sol, arranca de un conocido versículo, repetido varias veces en el primer capítulo de la Biblia, cuando se relata allí la creación del mundo: “Y fue atardecer, y fue mañana” dice el texto como corolario de cada uno de los días de la creación. El Texto Sagrado menciona primero el atardecer y después la mañana.

El ayuno de Yom Kipur
Es el único día del año hebreo que por su importancia y solemnidad desplaza, si cae en un sábado, el reposo y el carácter festivo de este día de descanso semanal. Pues así está escrito: “Os será [el día de Yom Kipur] Shabát Shabatón, sábado de sábados” (Lv. 23:32). Los otros ayunos del calendario hebreo, en cambio, cuando caen en sábado, son postergados hasta el día siguiente, para no perturbar con ellos el día de reposo semanal.
Además, existe otra diferencia fundamental con respecto a este ayuno. En todas las otras fechas del año hebreo, el ayuno es expresión de luto y de dolor por las diversas desgracias ocurridas en la historia de nuestro pueblo, comenzando por Tishá Beáv, el nueve de Ab, aniversario de la destrucción del Templo de Yerushalem. El ayuno de Yom Kipur en cambio, obedece al mandato bíblico de “afligiréis vuestras almas” (Lv. 23:32) y otros pasajes más. Aflicción que nuestros sabios han interpretado como un ayuno completo: un alejarse, por espacio de un día, de las necesidades materiales del cuerpo humano, para poder dedicarse con más concentración a las plegarias y al contenido espiritual de la fecha.
Por motivo de enfermedad o por prescripción médica, el ayuno de Yom Kipur puede infringirse. A los niños suele ir acostumbrándoselos de poco a poco a ayunar cada año algunas horas más, hasta llegar a la mayoría de edad —Bar Mitsvá a los 13 años los varones, Bat Mitsvá a los 12 a las niñas— día desde el cual ya están obligados a cumplir el ayuno completo, como sus padres.
Pero Yom Kipur no es, como muchos creen erróneamente, una fecha triste en el calendario hebreo. Muy por el contrario, el hecho de que los hombres zanjemos entre nosotros las diferencias y enojos acumulados a lo largo de todo el año, y nos perdonemos unos a otros las afrentas cometidas —y esperamos que Elohim haga otro tanto con nuestros pecados hacia él— constituye un motivo de alegría, y no de tristeza.
El Talmud cuenta que dos veces al año las hijas de Jerusalem salían, vestidas de blanco, a bailar en los viñedos de las afueras de la ciudad, y en pos de ellas iban los muchachos, a la búsqueda de posibles novias para casarse. Una de esas dos veces era Yom Kipur (Talmúd Taanít, cap. 4, Mishná 8). ¿Podría haber ocurrido esto si Yom Kipur fuese un día de luto?
Solemne sí, pero no triste, sino todo lo contrario. El único momento realmente triste de Yom Kipur es la hora del recuerdo de los muertos con la plegaria de Izkór, al mediodía; donde se evocan sucesivamente los parientes fallecidos en la familia cercana de cada uno, los seis millones de judíos asesinados en el holocausto, y los soldados y civiles que cayeron (y aún caen) en la lucha por la independencia del Estado de Israel. Pero no olvidemos que esta oración de Izkór también se dice otras veces al año —poco después de Yom Kipur, en uno de los días de Sukót, y también en Pésaj y en Shavuót— sin que la hora de evocación de nuestros seres queridos fallecidos le quite el carácter de fiesta alegre que reviste cada una de estas celebraciones.

Los pecados y su perdón
Según la tradición hebrea, los diversos pecados que el hombre comete pueden agruparse en tres diferentes categorías:
1) Pecados contra sí mismo.
2) Pecados contra el prójimo.
3) Pecados contra el Creador.

Peca contra sí mismo, por ejemplo, quien sabe que no debe fumar o comer o beber ciertos productos porque le causan daño, y sin embargo continúa aferrado a ellos.
Los pecados contra el prójimo son innumerables; el código penal de todos los países está lleno de ellos: robo, engaño, ofensa, agresión física, maledicencia, etc.
Pecados contra el Creador se consideran todos los antedichos, pero además también aquellos que afectan directamente la veneración y el respeto que el hombre debe a su Creador: la blasfemia, el juramento en falso, etc.
Al respecto, nos enseñan nuestros sabios que los pecados del hombre contra el Creador y contra sí mismos son perdonados en Yom Kipur si existe la intención de un verdadero arrepentimiento y una firme decisión de no volver a incurrir en ellos. Pero los pecados del hombre contra su prójimo, Yim Hakipurím no los perdona hasta que vaya (el pecador) y se reconcilie con su prójimo” (Talmud Yomá, cap. 8, Mishná 9).
Acotemos de paso que, tal como lo vemos en esta cita, Yom Kipur a veces también se denomina en plural, Yom Hakipurím, “Día de los perdones”, precisamente por esa variedad de pecados diferentes que en él hallan su remisión.
Kol Nidré: Mezcla de algunos pasajes en hebreo y de otros en arameo, Kol Nidré “Todos los juramentos” es la fórmula tradicional con que, a la puesta del sol, se inicia la celebración de Yom Kipur en las sinagogas. Todos los fieles están de pie cuando el jazán o cantor la repite en voz alta tres veces, flanqueado por dos notables de la comunidad (uno de ellos, generalmente el rabino) que están parados al lado de él, cada uno con un rollo de la Torá en brazos.
Entre los judíos ashkenazitas se recita esta plegaria con una emotiva melodía tradicional que da expresión, in crecendo, a todo el dolor y la tristeza acumulados por el pueblo judío a lo largo de dos mil años de exilio y dispersión por el mundo. (Fue llevado al pentagrama, entre otros, por J.S. Bloch y M. Bruch.
Kol Nidré es una fórmula por la cual se declara la anulación de los votos o juramentos que el hebreo prometió a Elohim en asuntos referentes a su propia persona, y que formuló en momentos de desequilibrio emocional: cuando estaba muy dolorido, o enojado, o enfermo, etc. Antisemitas de todos los tiempos achacaron a los judíos que mediante la plegaria de kol nidré ellos pretendían sustraerse a sus obligaciones contraídas bajo juramento ante las autoridades cristianas u otras, y que por lo tanto no podía prestarse fe al juramento de un judío. Pero obligaciones de esta índole, tal como lo señalamos, no están incluidas en esta absolución de votos.
Según algunos de los textos, el Kol Nidré anula a posteriori los votos proferidos desde el último Yom Kipur hasta el de hoy; según otras versiones, anula a priori los que se prometan desde hoy hasta el Día del Perdón que viene, dentro de un año.
Algunas veces se vinculó Kol Nidré con el juramento de fidelidad que los marranos prestaron en Sefarad (España) a la religión cristiana, a la que fueron convertidos por la fuerza. También hay quienes niegan esta relación. Pero un hecho notable es que en la noche de Kol Nidré, cuando los varones en las sinagogas rezan envueltos en su túnica blanca (el kitél, del cual ya se habló antes), todos llevan puesto el Talit o paño ritual sobre los hombros, costumbre excepcional ya que durante todo el resto del año, el talit se usa sólo para la oración diurna y no para la noche, excepción hecha del rabino y del jazán, quienes pueden ponérselo en la sinagoga también para el servicio religioso nocturno.
Al jêt: “Por el pecado” es la confesión de los pecados cometidos, o vidúi. Es una de las plegarias caracteríticas de Yom Kipur que se recita en las primeras cuatro de las cinco series de oraciones de esta fecha, que son las siguientes:
1) Maarív o Arvít (las plegarias de la noche, víspera de Yom Kipur, que se inician con el recitado de Kol Nidré).
2) Shajarít (la oración de la mañana).
3) Musáf (la oración agregada, al mediodía).
4) Minjá (la oración de la tarde).
5) Ne’ilá (la oración de clausura de Yom Kipur).

La fórmula de esta plegaria es uniforme para todos los pecados que en ella se confiesen “Al jet shejatánu lefanéja...”; pedimos perdón “por el pecado que hemos cometido ante ti...” y sigue la enumeración de los mismos, dos pecados con cada una de las letras del alfabeto hebreo.
Entre ellos hallamos: el engaño, la violencia, el desenfreno sexual, la falta de respeto a padres y maestros, los malos pensamientos, etc. Y una gran variedad de pecados de maledicencia, expuestos con diversas denominaciones, pero que giran siempre alrededor de la misma idea: “expresión de los labios”, “torpeza de la boca”, etc.
Cabe destacar aquí que, para el hebreo, la confesión de los pecados en Yom Kipur es colectiva: todo el pueblo se presenta unido ante Elohim para confesarlos, y por eso se usa el verbo en plural: “hemos pecado”. Si una determinada falta de las enumeradas en la lista no la he cometido yo mismo, quizás incurrió en ella algún otro hebreo, y entonces yo imploro el perdón divino para él, ya que no para mí.
La confesión en plural ante Elohim involucra la idea de la responsabilidad colectiva que el pueblo de Israel siente por sus acciones: ante Él y ante los hombres, los hebreos nos sentimos unidos como si fuéramos una gran familia, tanto en las buenas como en las malas.

Unetané Tóqef
Es una de las oraciones más desgarradoras de Yom Kipur (y también de Roshaná). Su nombre está tomado de las palabras iniciales de la misma, y significa “Relataremos la majestuosidad [de este día]”.
La plegaria tiene su origen en la edad media, y se le vincula con el nombre de Rabí Amnón de Maguncia, quien sufrió un doloroso martirio por orden del obispo de su ciudad, por haber rehusado convertirse al cristianismo.
Unetané Tóqef describe el imaginario Tribunal Divino, frente al que, uno tras otro, pasan los hombres delante del supremo Juez Celestial, y donde son sopesadas las buenas y las malas acciones de cada uno, para que, de acuerdo con ellas, sea emitido el fallo correspondiente. En Rosh Hashaná [los fallos] serán escritos, y en Yom Kipur serán sellados, dice esta plegaria en uno de sus pasajes.
Tras enumerar dramáticamente muchas posibles formas de muerte que pueden aguardar a quienes sean condenados por Elohim a morir (mediante el fuego, el agua, la espada, el hambre, la sed, un terremoto, una peste, etc.) la oración de Rabi Amnón culmina con la convicción de que “el arrepentimiento, la plegaria, y la beneficencia” pueden evitar que Elohim dicte su fallo condenatorio. Y también se describe el contraste entre la nulidad del hombre “cuyo origen está en el polvo, y su último fin será el polvo,” y cuya vida es endeble “como un pasto seco, un pimpollo marchito, una sombra que huye”, frente a la majestuosidad de Elohim, el Rey Todopoderoso y Sempiterno que rige los destinos del Universo.
La primera parte de la oración dice: “Proclamemos el sagrado poder de este día; es terrible y lleno de pavor. Porque en este día se exalta Tu Dominio, se establece Tu Trono en amor perdurable; allí en verdad Tú reinas. En verdad Tú eres Rey y Árbitro, Consejero y Testigo. Tú escribes y sellas; Tú registras y recuentas. Tú recuerdas obras por largo tiempo olvidadas. Tú abres el libro de nuestros días, y lo que está escrito ahí se proclama por sí mismo, porque lleva la firma de cada ser humano.
“Resuena el gran Shofar, se oye la tenue y pequeña voz; los ángeles, sobrecogidos de temor y temblor, declaran con pavor: “¡Este es el Día del Juicio!” Porque aún las huestes del cielo son juzgadas, mientras todos los que moran en la tierra están en fila delante de Ti.”
“Como el pastor sale en busca de su rebaño, y hace pasar las ovejas bajo su vara, así Tú congregas y enumeras y consideras a cada alma, estableciendo los límites de la vida de cada criatura, y decretando su destino.”



Comprendiendo el Servicio Sacerdotal de Yom Kipur

El capítulo 16 de Levítico (Wayiqrá) específica que el día 10 de Tishrí es la fecha en la que el Sumo Sacerdote (Cohen Ha-Gadol) conducirá una ceremonia especial para purificar las impurezas del altar y del pueblo. El centro del ritual es que el Sumo Sacerdote traerá un becerro y dos machos cabríos como una ofrenda especial. Primeramente, el becerro es sacrificado para purificar cualquier impureza del altar (lo que hoy en día podría decirse como vibraciones extrañas) producidas por delitos del propio sacerdote y por su casa (Lv. 16:6). En segundo lugar, uno de los machos cabríos era escogido por suerte, para purificar el altar de cualquier impureza semejante, estimulada por delitos de todo el pueblo israelita (Lv. 16:7-8). Finalmente, el segundo macho cabrío es enviado fuera, no sacrificado, para limpiar al pueblo mismo. El macho cabrío se marca por Azazel y es enviado a vagar por el desierto (Lv. 16:7-8).
Antes de enviar fuera al macho cabrío, el Sumo Sacerdote pone ambas manos sobre su cabeza y confiesa sobre él todas las iniquidades y transgresiones de los israelitas, cualquiera que fueran sus delitos, poniéndolos encima de la cabeza del macho cabrío. Y así, la Torah añade: «El macho cabrío llevará sobre él todas sus iniquidades a una región inaccesible...» (Lv. 16:20-22)

Azazel: El Chivo Expiatorio.
La palabra hebrea para chivo expiatorio es “azazel”. Azazel era visto como una figura de satanás (ha satán) en el libro intertestamentario de Enok 8:1-2. Los pecados del pueblo y, por ende, su castigo eran puestos sobre azazel, el chivo expiatorio. Llevaría los pecados del pueblo, así como su castigo, sobre él. Azazel al ser enviado al desierto se sobreentiende que es un cuadro de satanás (ha satán) que es enviado al lago de fuego (Rev. 19:20)
Examinemos más de cerca esta ceremonia encontrada en Levítico (Wayiqrá) 16:7-10. En Levítico 16:8, el primer lote decía: “para YHWH”. El segundo lote decía: “para Azazel”. El Sumo Sacerdote (Cohen Ha-Gadol) tomaba los dos lotes áureos y ponía uno de los lotes en la cabeza de cada animal, dejándolos así a su suerte. Se consideraba un buen omen, si el lote marcado “para YHWH”, lo sacaba el sacerdote con la mano derecha. Pero, durante 40 años antes de la destrucción del Templo (Beit Ha-Mikdash) en el año 70 E.C., el lote “para YHWH” fue sacado por el sacerdote con la mano izquierda (Talmud, Yoma 39a). De cualquier manera, los pecados del pueblo se echaban sobre el chivo expiatorio (Lv. 16:21-22). Excepto por los 40 años anteriores a la destrucción del Templo (Beit Ha-Mikdash) el lote “para YHWH” salió en la mano derecha del sacerdote y el lote “para Azazel” salió en la mano izquierda del Sumo Sacerdote.
YHWH dio esta ceremonia de echar suertes durante el Yom Kipur para enseñarnos cómo juzgará Él a las naciones del mundo anterior a la edad Mesiánica conocida como Milenio. Las naciones del mundo serán juzgadas según hayan tratado al pueblo judío. Aquellas naciones que hayan maltratado a los judíos serán naciones macho cabrío e irán en la mano izquierda. Aquellas naciones que estuvieron junto al pueblo judío, serán naciones oveja y entrarán en el reino Mesiánico, o el Milenio. Yahoshúa ha Mashíaj nos lo enseñó en Mateo (Matityah) 25:31-46.
Yahoshúa ha Mashíaj durante su primera venida fue una figura del macho cabrío marcado “para YHWH”. Yahoshúa ha Mashíaj fue una ofrenda por el pecado por nosotros, al poner YHWH Elohím sobre él los pecados de todo el mundo. (Véase Is. 53:1-6; 1 Co. 15:3; Gl. 1:3-4; Heb. 2:17; 1 Jn. 2:2, 4:10).
En la ceremonia de los dos cabritos, los dos machos cabríos eran considerados como una sola ofrenda. Se ataba una faja o banda carmesí alrededor de los cuernos del cabrito marcado con Azazel. En el tiempo adecuado, el macho cabrío era llevado a un precipicio con mucha pendiente en el desierto y empujado por el precipicio. En conexión con esta ceremonia, surgió una tradición interesante que es mencionada en la Mishnah. Una porción de la faja carmesí se ataba en la puerta del Templo (Beit Ha-Mikdash) antes de que el macho cabrío fuese enviado al desierto. La faja se tornaba de roja en blanca al alcanzar el macho cabrío su objetivo, dando a entender al pueblo que YHWH había aceptado sus sacrificios, y sus pecados habían sido perdonados. Está fundamentado en Isaías (Yeshayah) 1:18. Como se ha mencionado anteriormente, la Mishnah dice que 40 años antes de la destrucción del Templo (Beit Ha-Mikdash), la faja dejó de volverse blanca. Esto, por supuesto, fue cuando Yahoshúa ha Mashíaj fue sacrificado sobre el madero.

Aspectos Adicionales Relacionados con la Ceremonia del Sumo Sacerdote.
Con el fin de entrar en el Lugar Santísimo, el Sumo Sacerdote (Cohen Ha-Gadol) tenía que bañar todo su cuerpo, más allá del simple lavamiento de manos y pies requerido en otras ocasiones. El lavamiento simbolizaba su deseo de purificación (Nm. 19:4). Este lavamiento incluía sus ropas y su cuerpo (Nm. 8.5-7; 19:7-9). Esto se hacía en conexión con el tomar la sangre de un animal con el dedo y el rociamiento de la sangre sobre el altar (Nm. 19:1-4; Lv. 8:13-15). Este ritual se ve, una vez más, en Números (Bemidbar) 31:21-24. La comprensión espiritual de esto, es dada en Hebreos (Ivrim) 9 y 10:19-22. El rociamiento de la sangre sobre el altar también se menciona en Ex. 29:1-4,10-12,16,20-21; y Lv. 1:3-5,11; 3:1- 2,8; 4:1-6; 5:4-6,9. De nuevo la comprensión espiritual se encuentra en Heb. 9:11-14,23-25, y 1 P. 1:2.
Yahoshúa Ha Mashíaj es el Sumo Sacerdote (Cohen Ha-Gadol) de YHWH (Véase Heb. 3:1). En Jn. 20:17, Yahoshúa ha Mashíaj dijo «No me toques, porque aún no he subido a Mi Padre...» Estas mismas palabras eran las que pronunciaba el Sumo Sacerdote antes de subir al altar. Podemos ver a Yahoshúa Ha Mashiaj como Sacerdote mirando a otras Escrituras. En Nm. 19:11 vemos que si tocabas un cuerpo muerto, eras inmundo por siete días. Después de haber sido inmundo, la purificación tenía lugar en el día octavo. Este es el significado que hay detrás de lo que sucedió en Jn. 20:24-27.
Más que llevar su túnica acostumbrada y vestimentas coloridas (descritas en Ex. 28 y Lv. 8:1-8) Aarón fue ordenado de llevar vestiduras especiales de lino (Lv. 16:4). Yahoshúa ha Mashíaj fue visto llevando las mismas ropas en Rev. 1:13-15. Daniel (Daniyel) también lo vio, y lo describió en Dn. 10:5-56.
Al sacrificar los animales en el altar y aplicar su sangre sobre el mismo, las vestiduras del Sumo Sacerdote se manchaban de sangre, y YHWH instruyó que se lavaran (Lv. 6:27). No obstante, en Yom Kipur, YHWH declaró (en Is. 1:18) como está escrito: «...si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos...». Espiritualmente hablando, una vestidura representa la pureza y la ausencia de pecado. (Véase Rev. 7:9,13-14; 19:8).
En Nm. 15:37-41 fueron puestas franjas (tsitsit) en los bordes de los vestidos para que el pueblo recordase la Torah, o Palabra de YHWH. Consideremos a la mujer con flujo de sangre (era inmunda) viniendo a Yahoshúa (el Sumo Sacerdote de YHWH Elohim) para tocar el borde de su manto y ser sana (Mt. 9:20-22). Los hijos de Israel fueron instruÍdos por YHWH para que llevaran vestiduras como las que Yahoshúa llevaba en Mt. 9:20-22. Fue instruido por YHWH en la Torah que llevaran estas vestiduras según se afirma en Nm. 15:37-41. Cuando la mujer con el flujo de sangre tocó el borde (tsitsit) del manto de Yahoshúa (Mt. 9:20-22) fue un cuadro dado a nosotros por YHWH para comunicarnos que ella creyó la palabra de Yahoshúa por fe (emunah) y se puso bien a causa de su fe.

Cara a Cara.
El Sumo Sacerdote (Cohen Ha-Gadol) sólo podía entrar en el Lugar Santísimo una vez al año (véase Lv. 16:2; Heb. 9:6-7). Recordemos que YHWH había dado el aviso de que ningún hombre podía ver Su rostro y vivir (Ex. 33:20). Por causa de que en el Día de la Expiación, el Sumo Sacerdote podía entrar en la presencia de YWHW Elohim (Lv. 16:2) hay otro término para denominar el Día de la Expiación, y es: «Cara a Cara».
En los tiempos del segundo Templo, este ritual (la ceremonia del Sumo Sacerdote) había sido cambiada un tanto y se le añadió un elemento crucial. Ese elemento era que en tres ocasiones —dentro de un gran crescendo— aparecía el Sumo Sacerdote delante del pueblo, y en las tres ocasiones recitaba una fórmula de confesión para que la escuchasen. La primera confesión la hacía a cuenta de sus propios pecados y los de su casa; la segunda, a favor de la tribu sacerdotal de Leví; la tercera a favor de todo el pueblo.
Solamente en esta ocasión, en todo el año, la confesión del sacerdote incluía la pronunciación en voz alta del nombre de Elohim, encuadrado en las letras hebreas: YHWH (conocido por Tetragrámaton). Este era el nombre que Elohim dio y explicó a Moisés (Mosheh) en la zarza ardiente (el nombre «Yo Soy el que Soy» o «Yo Sere el que Sere»).
En cada confesión, cuando el Sumo Sacerdote alcanzaba a recitar el nombre, todo el pueblo se postraba y decían en alta voz: «Baruj shem K'vod maljuto l'olam va'ed», que quiere decir: «Bendito sea el Nombre del resplandor del Rey, para siempre y siempre». En la tercera recitación, por la que confesaba los pecados del pueblo, ellos sabían que el Sumo Sacerdote había entrado —una sola vez en todo el año— en el Lugar Santísimo, la habitación más íntima y secreta del Templo (Beit Ha-Mikdash), donde la Presencia de YHWH podía sentirse totalmente. Él entraba en tres ocasiones, y sólo entonces, salía para confesar los pecados en nombre de todo el pueblo y los ponía sobre el macho cabrío azazel.
El resultado de esta triple entrada en el Lugar Santísimo, esta triple recitación del Sagrado Nombre de Elohim, y esta triple postración de toda la gente, era una sensación de total temor de la Presencia de YHWH haciendo expiación por el pueblo, limpiándolos de todos sus pecados, permitiéndoles empezar el año de nuevo, renovando sus vidas. Tan grande era la sensación de transformación que, después del acto, la disposición de ánimo del pueblo cambiaba de un temor reverente a una celebración gozosa. Los jóvenes solteros, hombres y mujeres, iban a danzar en los campos y para escoger esposas y esposos para ellos. Yom Kipur y el quince de Av eran únicos días del año cuando esta adhesión pública de la muchedumbre tenía lugar.
Por lo tanto, cuando el Sumo Sacerdote se presentaba delante de YHWH en este día, se decía de él, que estaba «cara a cara» con YHWH. Por esta causa, Yom Kipur era conocido por la frase «cara a cara». La terminología de “cara a cara” fue usada en 1 Corintios (Qorintiyim Álef) 13:9-12, según está escrito: «Porque en parte conocemos y en parte profetizamos; más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido» (1 Co. 13:9-12).
Tanto el verso 11, como la frase en verso 12: «Ahora vemos por espejo, oscuramente» vienen de la Midrash Judía.
“Cara a Cara” es también el título de un capítulo del libro de Arthur Waskow: “Epocas de nuestro gozo” sobre el tópico de Yom Kipur. “Cara a cara” es un modismo para Yom Kipur. ¿Por qué? Era en Yom Kipur que el Sumo Sacerdote tenía que ir detrás del velo del Templo. En ese momento, la nación tenía que contener su respiración porque la suerte de la nación dependía de YHWH aceptando el sacrificio. En ese punto, el Sumo Sacerdote estaba «cara a cara frente al trono de la misericordia de YHWH».
Cuando el Sumo Sacerdote (Cohen Ha-Gadol) entraba en el Lugar Santísimo, el veía la presencia del Poderoso de Israel como una nube resplandeciente por encima del trono de misericordia (véase Lv. 16:2). La palabra para el trono de misericordia en hebreo es “kaporet”. Viene de la raíz de la palabra “kafar” que es la misma palabra para expiación.


El Día de la Expiación

Yom Kipur, el Día de la Expiación, tiene lugar el día 10 del mes de Tishrí (septiembre/octubre). Es el último día de los Diez Días de Arrepentimiento, y es el día más solemne del calendario judío. Se cree que todos aquellos que no han sido lo suficientemente buenos para ser escritos en el Libro de la Vida, a continuación de Rosh Ha-Shanah, tienen diez días para arrepentirse, orar por perdón, y hacer buenas obras hasta el Yom Kipur, cuando la suerte será decidida. Todo el Día completo del Perdón (Yom Kipur) se pasa ayunando y orando. Porque este día es el más solemne del año, conocido como «El Día».

El Ayuno
El Ayuno es uno de las mitzvot (mandamientos) más importantes que conducen a la expiación. La Torah dice tres veces: «Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas» (Lv. 16:29, 23:27; Nm. 29:7). La tradición (la comprensión hebrea) interpreta «afligiréis vuestras almas» por ayuno. Por esta razón se conoce por «El Día del Ayuno».

El Gran Shofar.
Cuando se discutía sobre el shofar (trompeta), había tres shofarim (trompetistas) principales para el pueblo judío y estas tres trompetas están asociadas a días específicos del año. Estas tres trompetas son:
1. «El Primer Toque de Shofar» sonaba y era asociado con Shavuot (Pentecostés).
2. «El Último Toque de Shofar» sonaba y era asociado con Rosh Ha-Shanah.
3. «El Gran Toque de Shofar» sonaba y era asociado con Yom Kipur.
Es en Yom Kipur cuando suena la Gran Trompeta, es conocida en hebreo como el “Shofar Ha-Gadol”. A esto se refiere Isaías (Yeshayah) 27:13 y Mateo (Matityah) 24:31.

Neilah: El cierre de las Puertas del Cielo.
Neilah es el cierre o último servicio de Yom Kipur. Es una creencia judía que las Puertas del Cielo se abren durante los días de arrepentimiento para recibir nuestras oraciones por el perdón, y que se cierran después del servicio de neilah. (Específicamente, se abren en Rosh Ha-Shanah para que entren los justos en el Cielo y permanecen abiertas hasta el servicio de neilah de Yom Kipur). Cuando se oye el último toque final del shofar (El Shofar Ha-Gadol, la Gran Trompeta) del servicio de neilah, los que han observado el día con sinceridad deberían sentir que ellos han sido inscritos en el Libro de la Vida.
El Día de la Expiación es el día más solemne de todos los días de las fiestas. Es el día de la limpieza para la nación y para el santuario. En este día solo, una vez al año, el Sumo Sacerdote entraba en el lugar más santo, el Lugar Santísimo del Templo, dentro del velo del Templo, con la sangre del macho cabrío de Elohim, la ofrenda por el pecado. Aquí él rociaba la sangre en el trono de misericordia – propiciatorio -. La sangre de la ofrenda quemada en el gran Día de la Expiación traía la limpieza de todo pecado para el sacerdocio, el santuario y para Israel como nación. (Lv. 16:29-34)

El Día de la Expiación.
1. Yom Kipur es un día de ayuno y aflicción del alma, Lv. 23:27,29; Nm. 29:7. Este día era puesto aparte como un día de ayuno nacional. El ayuno es mencionado en Joel/Yoel 1:14-15; 2:12-18; y Esdras/Ezra 8:21. La comprensión espiritual para nosotros es dada en Isaías/Yeshayahu/Yeshayáhu 58:1-12.
2. En el día décimo del mes séptimo (Lv. 23:27; Nm. 29:7), el número 10 se usa para representar el gobierno, o una nación (véase Dn. 7:24; Rev. 17:12). Para el pueblo judío, el número diez representa una congregación legal conocida como un “minyán”. La congregación es un cuerpo que representa a un grupo. Así, el número diez representaba la nación, o la congregación de Israel (Lv. 16.2- 3,17-19).

Nótese también que la sangre era rociada para la nación (Lv. 16:19). Miren en Is. 52:13-15 y Ez. 36:24-26. En Is. 52:13-15, el siervo sufriente Yahoshúa, Mashíaj ben Yosef, se le ve rociando a muchas naciones. En Ez. 36:24-26, son los judíos retornando a Israel de la Diáspora, a quien YHWH rociará agua limpia cuando retornen a la tierra de Israel.


Las Ceremonias del Día de la Expiación

Cuando miramos a la ceremonia de Yom Kipur en sí misma, podemos ver cómo apunta al mismo Yahoshúa Ha Mashiaj. Además, veremos cómo se relaciona con los creyentes en el Mesías.
1. El sacerdote usaba un incensario de oro (Lv. 16:1-2,12-14; Heb. 9:4). El incensario se menciona en Levítico 16:12; Números 16:18-46; 1 Reyes 7:50-51; 2 Crónicas 4:19-22; y Hebreos 9:1-4.
El incienso del incensario de oro representa las oraciones de los creyentes bíblicos (Salmo/Tehilim 141:2; Rev. 5:8; 8:3-4).
El Sumo Sacerdote Aharón tipifica el ministerio de mediador e intercesor. Yahoshúa es nuestro Sumo Sacerdote (Heb. 3:1) y Mediador (1 Ti. 2:5; Heb. 12:24). Él vive para interceder por nosotros (Ro. 8:34; Heb. 7:22-27).
2. Entraba dentro del Lugar Santísimo una vez al año (Lv. 16:2; Heb. 9:3,7).
Por la muerte de Yahoshúa tenemos libertad para entrar detrás del velo cada día (Mt. 27:50-51; 2 Co. 3:14; Heb. 4:16; 6:13-19; 10:19-22).
3. Él se lavaba con agua (Lv. 16:4,24).
Para Aharón, esto significaba que tenía que estar limpio para realizar la expiación a favor del pueblo de Israel. Para el creyente en Yahoshúa Ha Mashiaj significa que somos lavados por el agua de la Palabra de YHWH, al acercarnos a Él (y remueve el pecado de nuestras vidas) (véase Jn. 3:1-5,15; 1 Co. l6:11; Ef. 5:26-27; Tit. 3:5; Heb. 10:22). Para Yahoshúa ha Mashíaj supuso que Él estaba absolutamente limpio y sin pecado, cuando Él hizo la expiación por el sacrificio de su propio cuerpo sobre el madero.
4. Se ponía las vestiduras santas de lino (Lv. 16:4,23).
Las vestiduras sacerdotales también se mencionan en Éxodo 28:1-4. En el verso 2 son para honra y hermosura. Las vestiduras de lino hablan de la humanidad inmaculada del Mesías y su Justicia. Estas vestiduras de lino se manchaban de sangre cuando el sacerdote ofrecía los sacrificios. Después de ser completados los sacrificios, se quitaba las vestiduras y se ponía otras nuevas (Lv. 16:23-24). Isaías (Yeshayah) 1:18 habla de las vestiduras manchadas de sangre que serían reemplazadas por otras nuevas después. Las vestiduras blancas de lino son ropas de justicia: (cf. Job 29:14; Sal. 132:9; Is. 61:10; Rev. 3:5; 15:6; 19:7-8,11,13-15).
5. En el momento en que se realizaba el sacrificio en el Día de la Expiación, a aquellos que les alcanzaba, eran sin mancha y sin pecado delante de YHWH.
La congregación (kehilah) de creyentes en el Mesías está siendo presentada delante de YHWH sin mancha ni arruga (véase Ef. 5:27) por causa de la sangre de Yahoshúa (1 P. 1:19).
6. Los cuerpos de los animales eran sacados fuera del campamento (Lv. 16:27).
Los cuerpos de la ofrenda por el pecado, tanto el del becerro como el del macho cabrío, eran sacados fuera del campamento donde eran quemados. Yahoshúa fue crucificado fuera del campamento, o puertas de Yerushalen. (véase Jn. 19:17-20; Heb. 13:10-13).
7. Se ofrecían muchos sacrificios (Lv. 16:1-6,25-27).
Nuestros cuerpos deben de ser un sacrificio vivo para YHWH (véase Ro. 12:1; 1 P. 2:5). Hemos de ofrecer un sacrificio de alabanza a YHWH (véase Lv. 7:12; Sal. 34:1; 50:14,23; 69:30-31; 116:17; Heb. 13:15-16). Yahoshúa es el sacrificio de YHWH por nosotros que creemos en Él (véase Heb. 7:26-28; 10:1-10).
8. El año del Jubileo era el Día de la Expiación (Lv. 25:9-11).
Este era un año y día de libertad. Yahoshúa vino a predicar esta libertad en su primera venida (véase Is. 61:1-3; Lc. 4:17-21). Desde Adán han pasado casi 6.000 años y 120 jubileos. El número 120 apunta hacia el final de la edad de la carne y el reino de la vida del espíritu (véase Gn. 6:3). El cumplimiento final del año del Jubileo tendrá lugar en la segunda venida del Mesías. La tierra será redimida y entrará en un descanso completo de la maldición que le vino por el pecado de Adán. Tendrá lugar una total restauración de la herencia perdida del hombre. El pueblo de YHWH será totalmente libre (puestos en libertad, libre de todo pecado, enfermedad, muerte y maldición). Satanás (ha satán) la fuente de todas estas cosas, será atado, y alcanzaremos el verdadero descanso. El tabernáculo de YHWH estará con los hombres y Él habitará con ellos (véase Rev. 21:1-4). Así el día del Jubileo y el día de la Expiación hablan de la plenitud del plan redentor de YHWH Elohim por el hombre.

Vida por una Vida.
El nombre bíblico para el Día de la Expiación es Yom Kipurim, que significa «día de cobertura, cancelación, perdón, reconciliación». Ocasionalmente, era llamado el «Día de Ayuno» o el «Gran Ayuno» (véase Lv. 23:27-31; 16:29-31).
YHWH mandó a los israelitas que sacrificaran un animal por su sentencia de muerte. Este principio de vida por una vida es el fundamento del sistema de sacrificios. La Torah permite que se pague con dinero un rescate por un individuo que merecía la muerte (véase Ex. 21:28-32). La persona culpable aquí era el propietario de un buey que había matado a una persona, y el propietario era el responsable de la muerte causada por su buey (Ex. 21:30 dice que el dinero pagado en lugar de la muerte del propietario era un precio de rescate).
Yahoshúa ha Mashíaj murió sobre un madero como un substituto por nosotros, que merecíamos la muerte por causa de haber pecado contra YHWH. Yahoshúa pagó el precio del rescate por nosotros a YHWH (véase Mc. 10:45; 1 Ti. 2:5-6; 1 Co. 6:20; 7:23). El precio del rescate fue 30 monedas de plata (véase Ex. 21.32; Mt. 26:14-16; 27:3-6).
Treinta piezas de plata era el precio del rescate de sangre por morir en el lugar del verdadero culpable y hacer expiación por el culpable. En el caso de un ladrón o un homicida, no había expiación por ellos (véase Ex. 22:1-2; Nm. 35:31). Por esto no hay expiación para satanás/ha satán (véase Jn. 8:44). Treinta piezas de plata era el precio del rescate de sangre, y el derramamiento de sangre hacía una expiación por el pecado (véase Lv. 17:11; Ro. 5:8-11). La palabra griega “Ilasmos” traducida como “propiciación” tiene el mismo significado que la palabra hebrea “kafar” que se traduce por “expiación” (véase Ro. 3:23-25; 1 Jn. 2:2; 4:9-10). El propósito del Día de la Expiación era para enseñarnos sobre Yahoshúa el Mesías, que es nuestra expiación (véase Ro. 10:1-10).

El Significado de la Sangre en la Biblia.
1. Es una señal del Pacto Renovado/B'rit Hadasha (véase Mt. 26:27-28; 1 Co. 11:25).
2. Da vida eterna (véase Jn. 6:53.54).
3. Trae redención (véase Ef. 1:7).
4. Hace expiación (véase Ro. 3:25; 1 Jn. 2:2; 4:9-10).
5. Justifica delante de YHWH (véase Ro. 5:9).
6. Nos da perdón (véase Ef. 1:7; 2:13; Col. 1:14; 1 Jn. 1:9).
7. Provee reconciliación (véase Col. 1:19-20).
8. Provee limpieza (véase 1 Jn. 1:7).
9. Nos hace vencedores (véase Rev. 12:11).
El Día de la Expiación es el décimo día de Tishrí (Lv. 23:27). Es significativo que el arrepentimiento (la época de T'shuvah) debía de preceder a la redención (Yom Kipur). Estaba en el propósito de YHWH que los sacrificios de animales eran solo apropiados, cuando eran presentados con un corazón contrito y humillado (Sal. 51:16-19). Con esto en mente, el Día de la Expiación había de guardarse como un estatuto perpetuo a través de todas las generaciones (Lv. 23:31). Con intención divina, YHWH colocó Yom Kipur antes de la Fiesta de los Tabernáculos (Sukot), que se conoce por «La Epoca de Nuestro Gozo». Los hijos de Israel (y todos los creyentes en el Mesías Yahoshúa) podían solo gozarse, una vez que habían sido redimidos y sus pecados habían sido perdonados.


La Segunda Venida de Yahoshúa y Yom Kipur

Si examina las Escrituras en cuanto a la segunda venida de Yahoshúa ha Mashíaj a la tierra, cuando ponga sus pies sobre el Monte de los Olivos (Zac. 14:4) encontrará que se usa la terminología de Yom Kipur. Aquí van algunos ejemplos:
El primer ejemplo está en Isaías (Yeshayah) 52:13-15. Examinemos primeramente Isaías (Yeshayah) 52:13-14, para que podamos identificar que esto se está refiriendo a Yahoshúa, el Mesías. Entonces, miremos en Isaías (Yeshayah) 52:15.
En Isaías (Yeshayah) 52:13-14 se dice: «He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. (Las referencias a esto en los Ketuvim Netsarim (Escritos Nazarenos) son Hechos (Maaseh) 2:32-35; 5:30-31; Filipenses (Filipiyim) 2:9-11. «Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres» (Is. 52:13-14).
Esta descripción de Yahoshúa, el Mesías sufriente, es drásticamente diferente de cómo le presentan, por ejemplo, en Hollywood. Esta descripción pinta a un cordero que va al matadero (Is. 53:7). Isaías (Yeshayah) 52:14 muestra a un hombre tan desfigurado que no se parecía a un hombre. Isaías (Yeshayah) 50:6 dice que su barba fue desgarrada. Salmos (Tehilim) 22:14-17 dice que sus huesos fueron descoyuntados y fue desnudado delante de los ojos curiosos de los hombres. Aún le mordieron (Sal. 22:13).
Los romanos usaban un látigo con nueve ramales, y había hueso, cristal y metal cortante dentro de cada ramal. El propósito de este látigo era rasgar la carne de manera que los órganos colgaran fuera del cuerpo. El Salmo 22:16 dice que horadaron sus manos y sus pies. El Salmo 22:18 dice que repartieron sus vestidos echando suertes. Reconociendo que Isaías (Yeshayah) 52:13-14 habla de Yahoshúa ha Mashíaj durante su primera venida a la tierra. Isaías (Yeshayah) 52:15 habla de su segunda venida.
En Isaías (Yeshayah) 52:15 está escrito: «Así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído». La frase «Así asombrará a muchas naciones» es una referencia al salpicado de la sangre en el trono de misericordia de YHWH por el Sumo Sacerdote durante Yom Kipur (Lv. 16:4). También se refiere a ello en Levítico (Wayiqráh) 1:5,11; 3:2,8,13; 4:6,17; 7:2.
Las vestiduras del Sumo Sacerdote eran cubiertas de sangre después de llevar a cabo su oficio (Lv. 6:27). Después de esto, YHWH aceptaba el sacrificio, y según colgaban sus vestiduras, tenía lugar un milagro. Sus vestiduras manchadas de sangre roja se ponían blancas.
YHWH estaba diciendo por medio de esto que Él había perdonado sus pecados y este perdón se mostraba por el vestido (simbólico de la vida del hombre) manchado de sangre (la sangre de Yahoshúa). Yahoshúa ha Mashíaj perdonaba así los pecados del hombre, y de esta manera su vestido se volvía blanco. Isaías (Yeshayah), el profeta dijo: «Venid luego, dice YHWH, y estemos a cuenta; si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como la blanca lana» (Is. 1:18).
El vestido de Yahoshúa ha Mashíaj pasó de estar manchado con Su sangre cuando Él murió sobre el madero a ser puramente blanco hoy. Los vestidos blancos representan la justicia delante de YHWH (Rev. 3:4-5; 7:9,13-14). Así es descrito Yahoshúa en Revelación (Jazón) 1:13-14. Yahoshúa ha Mashíaj es nuestro Sumo Sacerdote (Heb. 2:17; 3:1; 4:14; 9:11). Yahoshúa roció Su sangre por nosotros (1 P. 1:2).
Moisés (Mosheh) sacó a los hijos de Israel fuera de Egipto (Mitsráyim) guardando la Pascua y rociando la sangre, como se encuentra en la Torah, según Heb. 11:24-28. De hecho, YHWH prometió rociar a Israel cuando retornasen a la tierra de Israel, procedentes de la Diáspora. Se puede ver en Ezequiel (Yejezqel) 36:24-27.
En Isaías (Yeshayah) 52:15, cuando dice que Yahoshúa ha Mashíaj rociará a las naciones, se refiere a lo que hacía el Sumo Sacerdote en Yom Kipur en el trono de misericordia de Elohim para que YHWH perdonase los pecados del pueblo. Yahoshúa ha Mashíaj vino como un profeta en su primera venida; ahora Él es el Sumo Sacerdote y volverá como Rey (Mashíaj ben Dawid). Isaías (Yeshayah) 63:1-3 describe la segunda venida del Mesías y el verso 3 habla acerca de sus vestiduras siendo rociadas con sangre. Una vez más, esto describe a Yahoshúa ha Mashíaj, como el Sumo Sacerdote que regresará a la tierra en Yom Kipur.
En Joel (Yoel) 2:15-16 leemos: «Tocad trompeta en Sión (la trompeta “shofar” que se menciona aquí se refiere al toque que nos introduce en el Reino Mesiánico, la última trompeta que suena en Rosh Ha-Shanah) proclamad ayuno, convocad asamblea (esto habla del ayuno mencionado con Yom Kipur). Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de la cámara el novio, y del tálamo la novia» (Jl. 2:15-16).
Recordemos que la boda que tiene lugar en Rosh Ha-Shanah, y la luna de miel que durará los últimos siete años. En este pasaje de Joel (Yoel), podemos ver que los siete años de tribulación, conocidos como los dolores de parto del Mesías, o “Jevlail shel Mashíaj” han pasado y el Mesías regresa con Sus seguidores a la Cena de Bodas del Cordero.
En Joel (Yoel) 2:17 se dice: «Entre la entrada y el altar (una vez más, esto habla de un acontecimiento que tiene lugar anualmente, el ministrar del sacerdote en el Lugar Santísimo) lloren los sacerdotes ministros de YHWH, y digan: Perdona, oh YHWH, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Elohim?».
¿Qué es lo que se está comunicando aquí por la frase: «Perdona a tu pueblo». Para conocer la respuesta deben volver a Zacarías (Zekharyah) 12 y 14:1-9. En estos pasajes, podemos ver a Yahoshúa regresando después de los dolores de parto del Mesías (tribulación), y a Yersushaláyim siendo cercada. Yahoshúa ha Mashíaj salva a Yersushaláyim. Pondrá sus pies sobre el Monte de los Olivos. Habrá un gran terremoto y el Reino Mesiánico vendrá con todo su poder. No habrá más noche y YHWH gobernará toda la tierra. En este tiempo, se cerrarán las puertas del Cielo. La última ceremonia de Yom Kipur se llamará neilah, el cierre de las puertas, y será la conclusión de la ceremonia del Yom Kipur. Sin embargo, esto no será un ensayo (mikrá), sino algo real. En este momento, será demasiado tarde para tomar la decisión de aceptar a Yahoshúa el Mesías en su vida.
Yahoshúa habló de este acontecimiento en Mateo (Matityah) 24:27-31. En Mateo (Matityah) 24:31, a la trompeta que suena, Yahoshúa ha Mashíaj le llama la gran trompeta. Esta es una trompeta que suena en Yom Kipur, conocida como Shofar Ha-Gadol. Esta trompeta nos introducirá dentro de la venida de Yahoshúa para gobernar como Mashíaj ben Dawid durante la edad Mesiánica. Los temas de las fiestas del otoño son varios y son especialmente significativos para el creyente en Yahoshúa. Las festividades y toda la Tanaj se han cumplido y hablan del Mesías (Sal. 40:7; Lc. 24:44-47).
La comprensión de las festividades del otoño enriquecerá nuestras vidas y andaremos (halajah) como creyentes en el Mesías. La festividad final del otoño: Sukot, no es diferente. Las festividades de YHWH se han cumplido en Yahoshúa el Mesías mientras que al mismo tiempo despliegan una tremenda revelación de cómo vivir a favor de Yahoshúa sobre una base diaria.


QUE EN ESTE YOM KIPPUR, LAS PUERTAS DE LA SALVACION SUJETAS POR LA JESED YLA RAJAMIN EN MASHIAJ YAHSHUA, ESTEN A NUESTRO FAVOR POR LOS MERITOS DEL SACRIFIO EN EL MADREO, Y QUE CADA UNO DE NOSOTROS SEA INSCRITO EN EL LIBRO DE LA VIDA. AMENBESHEM YAHSHUA HA MASHIAJLE SHANA HA BAA BI YERUSHALAIM.

LE SHANA HA BAA BI YERUSHALAIM.

Moreh Azeved

lunes, 21 de septiembre de 2009

Las Maldiciones : 3 parte y final




La tercera maldición de la cual habla la Escritura se llama: ÁLAH. Síntomas principales:
Cuando ALAH entra en acción contra una persona, familia, nación, etc., lleva consigo una actitud de permanente nostalgia, lloro, lamento y autocompasión, que no permite alcanzar ciertas metas en la vida. Cuando esta maldición está en acción, la persona puede perder el sentido de su verdadera identidad, su status: por ejemplo, de ser una persona libre a una esclava; un hombre puede comenzar a pensar que es mujer, o viceversa.


¿Cuál es la causa principal por la que se activa ÁLAH? Vayamos a Yeshiyaju (Isaías) 24:5,6: “Traspasar las leyes de Hashem”. En hebreo, esta frase significa: “Cambiar los mandamientos de Hashem”; “Brincar las fronteras puestas por Hashem”. Cuando una persona se olvida de lo que Hashem ha dicho en Su palabra o cuando cambia lo revelado en las Escrituras, entonces ÁLAH se activa e inicia su acción en esa persona. Así también, cuando Hashem envía un profeta a Su pueblo, u otra nación, y ese pueblo rechaza, ignora y mutila las palabras del profeta, la maldición ÁLAH puede entrar en acción (Jeremías 29:18,19).


INVASORES OPORTUNISTAS:


La falta de obediencia a la Palabra de Hashem, quita la protección natural que todo ser humano tiene; y entonces, ciertas personalidades demoníacas pueden molestar la mente de esa persona para causar toda una serie de trastornos que van desde tipo espiritual, hasta de carácter emocional, mental y físico. Es decir, si ante los primeros síntomas, la persona no corrige su vida, no se arrepiente y se vuelve al Señor; sino que persiste en una conducta contraria a los mandamientos de Hashem, podría sufrir las consecuencias de su decisión. En situaciones extremas, Hashem entrega a esta persona a una mente reprobada para cometer, con avidez, toda clase de aberraciones, entre las que se encuentran: el homosexualismo y el lesbianismo; que es en parte el resultado de una confusión mental en el área de la identidad de esa persona. Así que muchas veces el homosexualismo y el lesbianismo son el resultado de la operación de esta maldición llamada ÁLAH, que a su vez es la consecuencia de la obstinación contra los mandamientos del Señor (Romanos 1: 21-32); y esto se aplica a todas las naciones. En Daniel 9:11,12 leemos la capacidad altamente destructiva de esta maldición que estamos estudiando: “Todo Israel traspasó tu ley apartándose para no obedecer tu voz; por lo cual ha caído sobre nosotros la maldición (en hebreo: ÁLAH)…”


En el Concilio de Nicea, en el año 325 d.M (después del Mesías), ignorando la Torah y los mandamientos del Señor, teniéndoles como cosa extraña e innecesaria, se cambió la fecha de las Fiestas del Señor, introduciendo fiestas y celebraciones paganas. Se declaró un día de la semana diferente al Shabat (Día de Reposo ordenado por Hashem en las Escrituras), como el “Día del Señor” (Génesis 2:2-3; Éxodo 20:9-11; Isaías 58:13,14). El concepto de un día de descanso se instituyó antes de la Ley (Torah), dada en el Sinaí: “Bendijo Dios el día séptimo y lo santificó” (Gen 2:2,3). Eso indica que desde el tiempo de la creación Dios quería que este día fuera una fuente de bendición para toda la humanidad y no sólo para el pueblo judío. El día de reposo fue separado por Dios como un día santo. Yeshua nunca abrogó el día de reposo, sino sólo su mala aplicación por parte de algunos dirigentes religiosos judíos (Marcos 3:1-5). Él afirmó que el día de reposo fue dado por Dios para la adoración al Señor y descanso físico (Marcos 2:27). También muchas otras ordenanzas fueron cambiadas, desobedeciendo las instrucciones de Hashem. Y como si fuera poco, se prohibió a los creyentes celebrar nada que tuviera origen judío, desconectando a los creyentes de sus hermanos judíos y desarraigándolos de sus raíces hebreas, robándoles así, una rica herencia.
La cuarta maldición que estudiaremos es ARAR (Jueces 5:23; Malaquías 2:2), la cual se activa por no darle gloria al nombre de el Eterno; no respetar Sus mandamientos y Estatutos; por ser infieles, y de doble ánimo para con el Señor. Ésta tiene el poder de hacer que una persona se vuelva antipática, rechazada, que nadie quiera estar con ella. Una persona bajo esta maldición, siempre se proyecta incómoda, fastidiosa; siente que todos la desprecian, la humillan; que no vale nada.


La quinta maldición se llama JEREM (Josué 6:18; Isaías 34:5), que traducido significa: “anatema”; es un poder altamente destructivo. De hecho, su significado primario es: destruir completamente, aniquilar, herir de muerte, hacer caer con la cabeza hacia abajo. Esta se activa por varias causas, entre las cuales tenemos:
• Planear el mal contra el prójimo.
• Causar o permitir que se dañe la vida, propiedades y honor del prójimo.
• Planear específicamente, un asesinato, un secuestro, una conspiración.
• Romper un pacto intencionalmente y con alevosía, por ejemplo: Un pacto matrimonial, comercial, social, etc.
• Negar a Yeshua como el Mesías después de haberle conocido.
Una persona o familia que está bajo los efectos de este tipo de maldición, tiene la propensión a muertes violentas; accidentes fatales, caídas inesperadas, etc., que arruinan completamente una vida.

La sexta maldición es NAKAV (Isaías 2:6, 11,12): “Juicio del Dios de Israel, padre de Abraham, Isaac y Jacob contra los soberbios: Ciertamente tú has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres traídas del oriente y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros. La altivez de los ojos del hombre será abatida y la soberbia de los hombres será humillada; y Hashem solo será exaltado en aquel día. Porque día del Señor de los Ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido y será abatido.” Esta maldición hace que una persona sea siempre expuesta a la violencia: acuchillada, agujereada, maltratada, etc. Cuando usted vea que una nación está siendo maltratada, llena de violencia o arruinada, entonces, puede sospechar que está en presencia de un pueblo bajo los efectos de esta maldición. NA-KAV, literalmente, significa: “llenos de huecos”, la vida se va, la bendición se va; lo bueno se pierde, la cosecha se pierde, porque se han producido muchos “agujeros” o “perforaciones”. Esto aplica a nivel del cuerpo de una persona, su economía, su salud, y también a una nación específica.


¿CÓMO PUEDO SER LIBRE DE TODAS ESTAS MALDICIONES?



􀂃 PRIMERO: Reconocer las causas de la maldición
􀂃 SEGUNDO: Arrepentirme en mi nombre y en el de mis antepasados.
􀂃 TERCERO: Confesar mi pecado, apartarme y resolver no volver a cometerlo.
􀂃 CUARTO: Pedirle perdón al Eterno en el nombre de mi Salvador Yeshua, el
Mesías.
Lo puedes hacer en ministración con una autoridad espiritual para que esa autoridad espiritual ore al Eterno y se revoque la maldición sobre tu vida.





autor : Jajam Dan Avraham

domingo, 20 de septiembre de 2009

La Tzniut - El Recato


La Tzniut - El Recato

"...Y con los recatados reposa la bondad" (Proverbios 11; 2).
El recato protege la intimidad y privacidad de la mujer, resalta su autoimagen y ayuda a desarrollar su ser interior al darle la importancia adecuada a su verdadero ser: su alma. Así como un diamante debe ser protegido del robo y del daño - y para eso debe estar bien recubierto en un lugar seguro - así también la vestimenta y la conducta refinada, agradable y digna protegen a la mujer y le garantizan la preservación de su pureza.
La conducta de un judío debe estar caracterizada por la modestia, considerándola como moderación y sencillez.
Moderación en hablar, en el vestir, en el comer y beber, en la búsqueda de placeres así como en el entretenimiento. Moderación al administrar las ventajas que se puedan haber logrado en todo ámbito. Moderación en el saber y moderación en el uso de la riqueza.
La modestia en la conducta exige no ser demasiado agresivo ni atrevido, tampoco demasiado tímido o retraído. La modestia en el judaísmo es condición de la sabiduría.
El Recato y las MujeresRECATO SIN EXTREMISMOS PARA VIVIR EN UNA SOCIEDAD MODERNA

De acuerdo al judaísmo, las mujeres, tienen una característica especial llamada en hebreo "biná", y la podríamos traducir como “un entendimiento profundo”. En la Torá, las mujeres son ejemplificadas teniendo un mundo interno muy rico, poseyendo un poder único de influenciar el carácter de las personas, y teniendo una percepción y una visión que está más allá de la lógica, de los hechos externos y las superficialidades.Si las mujeres fueran vistas externamente, carentes de un carácter interno y de espiritualidad, se les estaría quitando su fuerza y su regalo tan único.

El peligro existe cuando ellas son degradadas y convertidas en objetos.De hecho, vemos que las culturas que admiran a las mujeres por sus características físicas, finalmente las degradan y se aprovechan de ellas. En vista de esta posibilidad tan peligrosa - sumada a una gran tendencia dentro de los hombres en notar lo físico y externo, y ser estimulados visualmente - las mujeres harían bien en desenfatizar sus cuerpos en función de poder enfatizar lo que es su verdadera belleza, sus virtudes internas; sus almas."Todo el Honor de la hija del Rey está adentro" (Salmos 45; 14).Claro está que nada de esto implica que las mujeres no deban verse bonitas.De hecho, una vez que lo físico no está distrayendo, y la santidad interna es notada, es una mitzvá glorificar la vasija para santificar la mitzvá, la representación de la espiritualidad.Así como el Tabernáculo era increíblemente atractivo y un estudioso de la Torá está obligado a darle a su apariencia física una prioridad mayor, también la mujer - una vasija obvia para un gran contenido - se verá más engrandecida por una realidad exterior que refleje un contenido espiritual, y no esté simplemente vacía.

Hay mujeres que al sentirse rechazadas, reprimidas discriminadas ya no anhelan, quererse, cuidarse, embellecerse, ¡para que!, si el mundo, si mi marido, si mis hijos, si mis padres no me valoran como la mujer que soy, y en otros casos mas tristes, que en nuestras congregaciones hemos matado esa parte femenina en nuestra mujer. Por equivocar el concepto del TZNIUT

Cantares 2:14 dice:
El amado a su esposa a Paloma mía, que estas en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muestra a mi tu rostro, hazme oír tu voz, porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.
Tu tienes que arreglarte, embellecerte, atender tu imagen femenina, ponerte un vestido lindo, una blusa de moda no atrevida, cómprate ese ungüento aromático suave, calido, para que tu marido, tus hijos te vean hermosa, que se den cuenta de lo maravilloso que es Elohim por habernos creado: Mujeres.
La mujer de Cantares era una mujer muy femenina, pero estaba escondida, tal vez tú has escondido tu feminidad tras un aspecto religioso que te ha censurado, que te ha impedido que te muestres, como lo que eres, una linda mujer.
No debemos olvidar, que lo mas importante es nuestra actitud, La verdadera belleza es lo que somos interiormente, la Shalom y la serenidad que mantenemos por dentro.
Esta Shalom y serenidad tiene beneficios para nuestro cuerpo y mente. Tener Shalom y serenidad interior reduce el estrés y refuerza la mente y la convicción de tomar más retos y encararlos más sólidamente mientras van viniendo.
Todos conocemos los méritos de vivir una vida libre de estrés. Mientras experimentemos el menor estrés posible, nuestro cuerpo es menos susceptible a enfermedades como infecciones respiratorias, problemas digestivos y hasta algunos tipos de cáncer.
Después de todo el estrés debilita nuestro sistema inmunológico y es nuestro sistema inmunológico el que mantiene las bacterias y microbios causantes de enfermedades controlados. Mantener una vida libre de estrés mantiene las enfermedades lejos de nosotros.
Uno de los beneficios más visibles de tener Shalom y serenidad en mente y cuerpo es que esa tranquilidad interior se irradia a nuestro alrededor, nos hace más asequibles, nuestra piel resplandece, nos hace sonreír y lo más importante, nos hace lucir más jóvenes .Sin Necesidad de Tanta Frivolidad.

Cuidar nuestras relaciones con los demás, es indiscutiblemente importante, no te irrites, no murmures, no maldigas, eso es TZNIUT
“ Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca”. “Quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia, malicia”
Efesios 5.1-4


Tzion

martes, 15 de septiembre de 2009

El papel de la mujer en la Kahal

El papel de la mujer en la Kahal



Para entender el papel de la mujer en la sinagoga,
Es importante entender la naturaleza que separa al hombre y a la mujer en el Judaísmo.


El Judaísmo reconoce que la naturaleza de la humanidad es rebelde a la autoridad. Las mujeres no son obligadas a realizar ciertas normas dentro del judaísmo. Como indican algunos autores no cuenta tanto la presencia de la mujer en el servicio de la adoración como el Miniam a la lectura de la Torah, en donde la presencia del hombre no sólo es un privilegio sino una obligación ante el Templo de Elohim. Pero en nuestra comunidad mesiánica sabemos que ese hermetismo no es tal como en las sinagogas tradicionales. No por ello en el mesianismo el varón tendrá menos participación, en lo absoluto, pero en el caso de la mujer si tiene más participación que en la tradicional, más bien hay una invitación a la participación y a la adoración, como lo debe ser de cualquier creyente y más aún si anda en los caminos del Señor y lleva a Yeshua en su interior como un estandarte del cual jamás nos deberemos avergonzar. B´H´ !!


En la oración en donde el varón agradece a Adonai por no haberle hecho mujer, no se está indicando que fuese malo ser mujer, al contrario le está dando gracias al Shadai por haberle hecho varón y por tener ese privilegio y esas responsabilidades que como varón tenemos ante el Altísimo, tanto dentro del Templo como fuera de él en nuestra vida diaria, por la cantidad de miztvot que fueron colocadas por el Señor sobre nuestros hombros y que el tiempo en sus caminos nos hace llevarlas dentro de nuestro corazón como un compromiso más intimo entre El y nosotros. Sea siempre para Su Gloria!


En la misma oración cuando es recitada por la mujer, no posee en ningún momento una actitud de resignación por haberla hecha mujer; sino por haberle dado a la mujer los encantos, sus alegrías, su prefección espiritual y las responsabilidades que la mujer tiene como apoyo del varón y dentro del hogar y la familia.


En las sinagogas tradicionales separan a la mujer del hombre como se hacia en la antigüedad por una cortina o por un balcón, para que al momento de la oración el varón no se distraiga o se desconcentre. En nuestra comunidad esa separación no se aplica, más bien existe una gran integridad en la kehilat. No por ello la actitud de la mujer y su vestimenta debe dejarse al azar.


Como seguidoras del Señor su actitud deberá ser solemne y de gran recato, tanto en su manera de conducirse como en su vestimenta. Esto implica, el hablar con voz moderada, evitar las tertulias dentro de la sinagoga, Así mismo su vestimenta deberá ser más bien sencilla y recatada, sin estar a la moda en la que su figura se destaca profusamente, como lo son los pantalones ajustados, o las faldas que aunque largas, de telas muy delgadas que muestren su ropa interior. Esto definitivamente no va de acorde con el sentido de adoración, de humildad y de solemnidad que deberá tenerse en el templo del Señor. Aun y cuando es normal el hecho de que la mujer ande con los cabellos descubiertos y más si son largos, es un gran atractivo para el varón observar esto en una mujer. Esto es también motivo de deseo carnal, aunque parezca tonto o inadvertido. El uso de babuchas o mantos en la sinagoga permite que la actitud de recogimiento sea aún mayor. Más aún si la mujer danzare el cabello también debería estar recogido, ya que ese momento es parte de la adoración y como es Su momento, como tal es parte de una reverencia. El uso de licras ajustadas ayudará a que ciertas partes del cuerpo no se muevan tan libremente en las danzas y así como mujeres del Señor "no ser piedras de tropiezo" ante el varón.


Nuestra kehilat fue dada por Elohim! Quién más sino El hubiera permitido que este fuera Su casa de adoración? Al venir aquí, nuestra actitud deberá ser como si estuviéremos frente al mismo Elohim, ante su presencia que sabemos ha llenado y un guiado el Ruah muchas veces, por Su gracia y por nuestra fe. Como es dicho por algunos autores y yo, particularmente los secundo, la restricción de la mujer en muchas de las actividades de la sinagoga no significa que estas estén excluidas de la vida judía.


El Judaísmo es algo que penetra en cada aspecto de nuestras vidas, sea varón o mujer. El Señor nos trae a El, y definitivamente no debe existir ningún tipo de separación racial, social o sexual ante el Señor para poder estar a Su lado. Para recibir Su palabra de boca de un hermano o del Rabino. Pero la actitud tanto de la mujer como del varón deberán estar siempre de acorde con el sitio en donde nos encontremos y más si es en el templo que El mismo ha permitido que tengamos para adorarle y bendecirle. Mientras mas estemos alejados del "mundo", más cercanos estaremos a El, como bien dice Su palabra.


Tomemos algunas citas de la Palabra para estar más cerca de Sus enseñanzas, que si bien no las tomemos la pie de la letra, nos puedan servir de guía en un momento dado:


Hebreos 12:17
"Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque velan por vuestras almas..."


Filipenses 1:22
"Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger"


Efesios 5:22-23
"Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Mashiah es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador"


Gálatas 5:16-17
"Digo pues: Andad en el Ruaj, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Ruaj, y el del Ruaj es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis."


1 Corintios 14:34-35
"Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas como también la ley lo dice."


1 Pedro 3:1-7
"Así mismo vosotras mujeres, estad sujetas a sus maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavió no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el de corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Adonai...como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor, de la cual vosotras habéis venido a ser hijas,...Vosotros, maridos, igualmente venid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso muy frágil, y como coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo."


Galatas 3:27-28
..."porque todos los que habéis sido bautizados en Mashiaj, de Mashiaj estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Yeshua HaMashiaj."


1 Corintios 11:4-8
"Todo varón que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiera rapado. Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Adonai; pero la mujer es gloria del varón. Por que el varón no procede de la mujer sino la mujer del varón. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles."


Gálatas 3:12
"...El que hiciera estas cosas vivirá por ellas."

martes, 8 de septiembre de 2009

YOM TERUAH

Conociendo Yom Teruah


Yom Teruah es una fiesta que tiene lugar en el primer día del séptimo mes (Tishrei). Los Rabinos, equivocadamente, llaman a esta festividad Año Nuevo (Rosh Hashannah) cuando realmente es un Día de Aclamación (Teruah) en oración a YHWH Elohim.
La Torah nos ordena que en el primer día del Séptimo mes (Tishrei) observemos un “Día de Aclamación” (Lv. 23,23-25; Nm. 29,1-6), en el que el trabajo está prohibido. Esta fiesta es extensamente conocida hoy por el equivocado nombre Rabínico “Rosh Hashannah”. La Biblia nunca llama a esta fiesta Rosh Hashanah pero en cambio la llama en diversas ocasiones Yom Teruah (Día de Aclamación) y Zikharon Teruah (Recuerdo de Aclamación).
Los Rabinos renombraron la fiesta Rosh Hashana (Año Nuevo) afirmando que el año judío en realidad empieza en Tishrei. ¡Lo absurdo de esta afirmación queda inmediatamente manifiesto ya que la Biblia al referirse a esta fiesta afirma que cae en el Séptimo mes (Tishrei es un nombre posterior a los tiempos Bíblicos y que nunca es usado en la Torah). ¡Cómo va a caer el Año Nuevo en el Séptimo mes!
El comienzo real del año es descrito en Exodo 12:2 qué afirma “Este mes será para vosotros el principal entre los meses; os será el primero de los meses del año”. Después de esta explícita declaración la Torah procede a describir la ceremonia del sacrificio de Pascua que debe tener lugar en este Primer mes. Del mismo modo, Levítico 23 y Números 28 registran las fiestas, y en ambos pasajes figuran la Pascua (Pésaj) en el primer mes y Yom Teruah en el Séptimo mes. Así que no puede haber ninguna duda de que el “comienzo de los meses” mencionado en Éxodo 12:2 se refiere al primero de Nisán (en el que se celebra la Pascua) y no a Yom Teruah que tiene lugar en el Séptimo mes.

Los Rabinos afirman que después, en el Tanakh, Yom Teruah es llamado Rosh Hashanna. De hecho, la expresión Rosh Hashannah aparece en Ezequiel 40:1 que dice: “al principio del año (Rosh Hashannah) en el décimo del mes”. El hecho de que Ezequiel 40:1 se refiera al décimo día de “Rosh Hashanah” aclara que a lo que se hace referencia aquí es a todo el Primer mes y no al primer día del año. Aún cuando Ezequiel estuviera refiriéndose al primer día del mes primero no hay ninguna justificación para decir él está refiriéndose a algo distinto al primer día de Nissan (Primer mes).
Indudablemente los Rabinos sentían la necesidad de asociar Yom Teruah con los años nuevos porque se sentían incómodos ya que la Biblia no nos da una razón para celebrar esta fiesta como lo hace para todas las otras fiestas Bíblicas (como el Éxodo para Hag Hamatzot y la Cosecha de la mies para Shavuot). Sin embargo, puede aducirse la verdadera naturaleza de Yom Teru'ah a partir de su nombre. En la Biblia “Teruah” significa o hacer un fuerte ruido haciendo sonar un cuerno (por ejemplo “Shofar” en Levítico 25:9; “Trompeta de Plata” en Números 10:5-6) o cantando en oración (Salmos 100:1). Así que probablemente el propósito de Yom Teru'ah era clamar a YHWH en oración, similar a la idea normalmente expresada en los Salmos como “¡Aclamad a Elohim con voz de júbilo!” ¡cantando! (Salmos 47:2) qué usa la misma raíz verbal “Teruah”. Los Rabinos aseguran que este ruido sólo pueden hacerse con un Shofar (cuerno de carnero). No hay ninguna evidencia Bíblica para esta afirmación más al contrario como se ha mostrado la palabra “Teruah” puede indicar varios métodos de sonido desde aclamar en oración a hacer sonar las Trompetas de plata (Nm. 10); todos estos actos la Biblia los describe como parte del culto que se rinde a YHWH (vea también Salmo 150).

Versos bíblicos que mencionan Yom Teruah

Levítico 23:23-25 “Habló YHWH a Moisés y le dijo: «Habla a los hijos de Israel y diles: El primer día del séptimo mes tendréis día de descanso, una conmemoración al son de trompetas y una santa convocación. Ningún trabajo de siervos haréis, y presentaréis una ofrenda quemada a YHWH»”.

Números 29:1-6 “En el séptimo mes, el primero de mes, tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis. Os será día de aclamación (Teruah). [Lista de Sacrificios para Yom Teruah].”

Amos 8:4-5 “Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos y arruináis a los pobres de la tierra, diciendo: "¿Cuándo pasará el mes y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan? Entonces achicaremos la medida, subiremos el precio, falsearemos con engaño la balanza.”
© 1998-2005 by World Karaite Movement , Traducido por Baruj Prieto



Yom Teruah y Yahoshúa ha Mashíaj

¡La Fiesta de las Trompetas representa nada menos que el retorno del Mesías a la tierra para establecer el Reino de YHWH!
En el Libro de Revelación (Jazón) se nos habla de una serie de acontecimientos terribles representados por siete ángeles que tocan sus trompetas en siete ocasiones distintas. El sonido de la trompeta del séptimo ángel significa que “los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Soberano y de su Mesías” (Rev. 11:15). El retorno del Mesías es la culminación de los sucesos anunciados por el sonido de las trompetas proféticas. De todas las profecías de la Biblia, ¡ciertamente ésta proclama la noticia más alentadora que podría darse a este mundo decadente y lleno de pecado!
La Fiesta de las Trompetas representa el cumplimiento futuro de numerosas profecías que hablan de un Rey conquistador que regirá con poder y justicia. Poco después de la resurrección de Yahoshúa ha Mashíaj, los apóstoles pensaban que él estaba a punto de cumplir estas profecías. En esos primeros días le hicieron preguntas como: «Maestro, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?» (Hch. 1:6).
Durante su ministerio Yahoshúa ha Mashíaj habló de las diferencias entre su primera venida y la segunda. Cuando Poncio Pilato, gobernador de Judea, lo interrogó antes de crucificarlo, Yahoshúa ha Mashíaj le dijo claramente que no había venido a gobernar en ese tiempo: «Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí». Entonces Pilato le preguntó: «¿Luego, eres tú rey?» Yahoshúa ha Mashíaj le contestó en forma afirmativa : «Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad» (Jn. 18:36-37).
Después de la resurrección de Yahoshúa ha Mashíaj, los apóstoles esperaban emocionados el cumplimiento de sus promesas. Ellos conocían las profecías mesiánicas, como aquella de Isaías 9:6-7: «Un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro ... Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite».
Cuando los apóstoles le preguntaron a Yahoshúa ha Mashíaj si establecería el Reino en ese tiempo, su respuesta fue que no les tocaba a ellos «saber los tiempos o las razones, que el Padre puso en su sola potestad» (Hch. 1:7). Les dijo que lo que debían hacer era esforzarse en predicar el evangelio —las buenas noticias del Reino de YHWH— por todo el mundo. Más tarde, los apóstoles se dieron cuenta de que la segunda venida del Mesías no era inminente. Varios pasajes hablan de cómo los santos esperan con ansia su retorno.

El uso de las trompetas

La emoción suscitada por estos formidables acontecimientos se hace evidente en el significado mismo de la festividad. El antiguo Israel la guardaba «al son de trompetas, y [con] una santa convocación» (Lv. 23:24). ¿Cuál era el significado de los dramáticos sonidos que acompañaban la observancia de esta fiesta? Para poder entender el significado de las trompetas, es necesario que repasemos brevemente el uso que se le daba a este instrumento en tiempos bíblicos.
YHWH instruyó al antiguo Israel en el uso apropiado de las trompetas para transmitir mensajes importantes. El sonido de una sola trompeta quería decir que habría una reunión de los dirigentes de la nación. El sonido de dos trompetas era un llamamiento para que todo el pueblo se movilizara y se reuniera (Nm. 10:2-4). En forma similar, YHWH también utilizó el sonido del shofar, un instrumento hecho del cuerno de un animal (Jos. 6:4), para anunciar su reunión con todo el pueblo cuando descendió sobre el monte Sinaí (Ex. 19:16-17).
El sonido de trompetas también podía ser un toque de alarma: «Cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas» (Nm. 10:9). En este caso las trompetas emitían determinado sonido para anunciar peligro y guerra inminentes. También podían emitir un sonido de fiesta, como lo indica el versículo 10: «Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas ... y os serán por memoria delante de vuestro YHWH. Yo el Eterno vuestro YHWH».
Debido a la capacidad para transmitir su sonido a grandes distancias, las trompetas eran excelentes instrumentos para captar la atención de la gente. En Salmos 81:3, y con relación a esta fiesta, se exhorta: «Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne».

El significado de las trompetas

Los siervos de YHWH que escribieron los Escritos Nazarenos tuvieron una comprensión más amplia del significado del toque de trompetas. Al describir el retorno del Mesías, el apóstol Pablo escribió: «El Maestro mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de YHWH, descenderá del cielo; y los muertos en el Mesías resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Maestro en el aire» (1 Ts. 4:16-17).
Pablo también habló del día en que las primicias representadas por la Fiesta de Pentecostés serán resucitadas a la vida inmortal: «En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados» (1 Co. 15:52).
El apóstol Juan también asoció el retorno del Mesías con el toque de trompetas: «El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Soberano y de su Mesías; y él reinará por los siglos de los siglos» (Rev. 11:15). Estos pasajes confirman en forma dramática el significado de la Fiesta de las Trompetas.
Aunque en los Escritos Nazarenos la Fiesta de las Trompetas no se menciona por su nombre, no tenemos ninguna razón válida para suponer que esta fiesta no debiera ser observada. Todo lo contrario, la Iglesia apostólica basó sus enseñanzas y sus prácticas en las Escrituras hebreas (2 Ti. 3:16). Así como las Diez Locuciones son inseparables (Stg. 2:10-11), cada una de las festividades de YHWH está íntima y estrechamente relacionada con las demás. Al observarlas todas, podemos entender cómo se está llevando a cabo el extraordinario plan que YHWH tiene para la humanidad. Así que no debemos pasar por alto ninguna de las siete fiestas que YHWH ha ordenado en su Palabra.

La enseñanza profética de Yahoshúa ha Mashíaj

Casi al final del ministerio físico de Yahoshúa ha Mashíaj, los apóstoles le preguntaron acerca de los tiempos del fin: «Estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?» (Mt. 24:3). Siglos antes, Daniel había profetizado acerca del establecimiento del Reino de YHWH y de cómo los santos (el pueblo de YHWH) lo heredarían (Dn. 2:44; 7:18). No obstante, Daniel, al igual que los apóstoles, no entendía cuándo habría de venir el Reino.
Sin embargo, Yahoshúa ha Mashíaj empezó a explicar los acontecimientos que conducirían a su retorno. Explicó una profecía que había sido «cerrada y sellada» desde el tiempo de Daniel (Dn. 12:9). En Mateo 24 Yahoshúa ha Mashíaj habló a sus discípulos sobre un cristianismo falso, guerras, hambres, epidemias, terremotos y otras desgracias (vv. 4-13). Describió el tiempo de su retorno como una época de odio e injusticia. También dijo: «Será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin» (v. 14).
Más adelante, Yahoshúa ha Mashíaj reveló muchos otros pormenores acerca de este crítico tiempo. El Apocalipsis es «la revelación de Yahoshúa el Mesías, que YHWH le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto» (Revelación 1:1). En este libro el Mesías repite, por medio del apóstol Juan, los mismos acontecimientos de que les había hablado a sus discípulos unos decenios antes. Sin embargo, en esta ocasión utilizó el simbolismo de una serie de sellos que él iría abriendo uno por uno (Rev. 6).
Yahoshúa ha Mashíaj profetizó que después de esto serán derramadas siete plagas sobre este mundo lleno de pecado. Cada una de ellas será anunciada con un toque de trompeta (Rev. 8-9). Luego, YHWH enviará dos «testigos» o «profetas» para anunciar su verdad a un mundo rebelde (Rev. 11). Para su desgracia, esta inicua sociedad rechazará a estos dos siervos de YHWH y los matará (vv. 7-10). También YHWH enviará a un ángel que, volando por el cielo, proclamará el evangelio eterno «a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo» (Rev. 14:6).
Todos estos acontecimientos prepararán el camino para que sea tocada la séptima trompeta y el Mesías retorne para tomar las riendas del gobierno del mundo entero (Rev. 11:15).
En relación con este mismo estado de cosas, en Mateo 24 se nos dice que «inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá , y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro» (vv. 29-31).

Acontecimientos estremecedores

Por increíble que nos parezca, cuando el Mesías retorne al monte de los Olivos en Jerusalem, las naciones del mundo se unirán para pelear contra él (Zacarías 14:1-4). En Revelación 19:19 se menciona esta batalla: «Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo [el Mesías], y contra su ejército».
¿Por qué habría de querer alguien pelear contra el Salvador del mundo? Porque Satanás, el gran adversario que engaña al mundo entero (Revelación 12:9), instigará a las naciones para que intenten destruir al Mesías.
La Fiesta de las Trompetas señala también la resurrección de los muertos. Notemos estas palabras del apóstol Pablo: «Por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adam todos mueren, también en el Mesías todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: El Mesías, las primicias; luego los que son del Mesías, en su venida» (1 Co. 15:21-23). También, en otra de sus epístolas explicó: «El Maestro mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de YHWH, descenderá del cielo; y los muertos en el Mesías resucitarán primero» (1 Ts. 4:16). Luego se reunirán con ellos los del pueblo de YHWH que aún estén vivos en ese tiempo (v. 17).
En Revelación 20:5 se menciona esto como «la primera resurrección». Este cambio a la vida inmortal fue la ferviente esperanza de los primeros creyentes y continúa siéndolo para todos los que entienden el plan divino de salvación .
En su epístola a los cristianos en Roma, Pablo habló de la resurrección como una gloriosa liberación de la esclavitud: «El anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de YHWH ... porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de YHWH ... y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo» (Ro. 8:19, 21, 23).
Podemos ver que a pesar de los acontecimientos terribles que se avecinan, hay buenas noticias. YHWH impondrá su autoridad para salvar a la humanidad y enseñarle su camino de vida.
El Mesías retornará para establecer el gobierno perfecto de YHWH en la tierra. Este es el maravilloso significado de la Fiesta de las Trompetas. Yahoshúa ha Mashíaj nos enseñó a que oráramos: «Venga tu reino» (Mt. 6:10). ¡Cómo nos urge la respuesta a esta oración!

Fuente : Sefarad Nazarena.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Judios en Chile : Parte 3

Historia de los judíos en Chile

Período Colonial
Judíos y judeoconversos en Chile Colonial durante los siglos XVI y XVII

POR PROF. GÜNTER BÖHM
CENTRO DE ESTUDIOS JUDAICOS
UNIVERSIDAD DE CHILE
«LA PALABRA» EN LA HISTORIA

Menasseh Ben Israel solicita a
las comunidades judías de Asia y
Europa rezar por el éxito de su misión a
Inglaterra en 1655.

Simón de Casseres y su
«Plan de Conquista de Chile»:
Antecedentes históricos
(III parte y final)

A su vez el conflicto bélico entre Inglaterra y España, a partir de 1656, había colocado a la pequeña congregación de cripto-judíos en Londres en una posición muy incómoda. Hasta este momento aparecían como «españoles», ya que un permiso verbal del protector Cromwe ll había autorizado la residencia de judíos en Inglaterra sólo bajo ciertas condiciones que hasta aquel momento no se habían dado a conocer. Sus servicios religiosos se realizaron en casas particulares, 12 pero nada se había establecido en cuanto a sus derechos cívicos. Si bien existía la esperanza de que la guerra con
España podría tener una duración limitada y que no se había tomado aun ninguna medida en contra de los comerciantes españoles residentes en Inglaterra, el grupo de cripto-judíos se veía obligado a pensar en tomar una decisión de elegir entre ser perseguidos como residentes «españoles» o darse a conocer públicamente como judíos. La denuncia en contra de un rico mercader español, de apellido don Antonio
Rodrigues de Robles, de no haber declarado debidamente una mercadería dirigida a España, provocó no sólo el embargo de sus bienes y de dos de sus barcos sino que también obligó a los demás cripto-judíos establecidos en Londres a tomar medidas definitivas para garantizar su propia seguridad.
Robles, en una petición dirigida a Cromwell, le hizo ver que él no era propiamente español sino que había nacido en Portugal y que era verdaderamente de «Nación Hebrea». En el mismo documento reconoció que había vivido en España como católico y que había estado al servicio del gobierno español durante algunos años. En el año 1641 tuvo que abandonar Portugal y huir a España por haber participado en una conspiración que tenía por finalidad conseguir que Portugal cayera de nuevo bajo
el dominio español.13 Robles afirmó, además, en otro memorándum, que tanto él como sus padres y familiares habían sido perseguidos por la Inquisición española y portuguesa por lo cual él se había establecido en Inglaterra para beneficiarse de las facilidades que en este país se otorgaba a los extranjeros perseguidos. Oliver Cromwell despachó estas solicitudes al Consejo que, de inmediato, nombró a dos personeros para investigar la veracidad de estas declaraciones. El 25 de marzo de 1656 se abre la investigación del «Caso Robles»14 que recién se cierra el 14 de mayo del mismo año. Entre los testigos citados a declarar fueron interrogados diez miembros de la comunidad cripto-judía de Londres, de los cuales nueve firman en su testimonio que «Anthony Rodrigues Robles » era judío de «nación» y de «religión», conocido como «portugués» y hebreo, quien había llegado a Londres unos años antes desde España y sus colonias por ser perseguido por la Inquisición. Uno de los firmantes,
«Signor de Caceres of the Jewish nation of the tribe of Judah» firma otra declaración adicional el 11 de mayo del mismo año.15 Aunque la comisión investigadora no se mostró totalmente satisfecha del resultado de su trabajo, llegó a la conclusión de que Robles «era judío, nacido en Fundão, Portugal»,16 ordenando finalmente el Consejo la inmediata restitución de sus mercaderías y barcos embargados.
En el mismo mes de marzo de 1656 y aprovechando la estadía en Londres del rabino Menasseh Ben Israel, los seis más destacados miembros de los veintiséis varones de la pequeña comunidad cripto-judía de Londres (Wolf 1893/94: 67), firmaron una petición dirigida a Oliver Cromwell en la c ual solicitan una confirmación escrita de la autorización verbal de celebrar sus servicios religiosos según el rito judío. Comparando las firmas de este documento con las correspondientes a los testimonios en el «Caso Robles», puede establecerse con certeza que aparecen muchos de los miembros de esta comunidad firmando ahora, por primera vez, con su nombre judío en vez del usado anteriormente como comerciantes españoles.17 Manuel Martínez Dormido figura ahora como David Arabanel, Antonio
Fernández Carvajal como Abraham Israel Carvajal, Domingo Vaez de Brito como Abraham Israel de Brito y Simón de Casseres firma también con su verdadero nombre judío como Jahacob de Caseres.18
Simón de Casseres parece haber sido uno de los «Parnassim» (dirigentes) de esta primera comunidad cripto-judía, ya que aparece también firmando la escritura de adquisición del primer cementerio judío«Beth Holim» en Londres, en 1657. No puede precisarse la fecha en que De Casseres haya abandonado Londres, pero en 1677 ya no figura entre los mercaderes residentes en aquella ciudad

viernes, 4 de septiembre de 2009

El Yeshúa Hebreo frente al Jesús Griego




¿Era Yeshúa Fariseo?Notas adicionales sobre El Yeshúa Hebreo frente al Jesús Griego

por Nehemia GordonTraducido por Daniel López

Una reciente reseña de mi libro, El Yeshúa Hebreo frente al Jesús Griego, insiste que Yeshúa de hecho respaldaba la autoridad "divina" de los fariseos que se sientan en la Cátedra de Moisés. Parte de la crítica consiste de ataques personales contra mí, a las cuales no les daré la importancia de responder. Una buena porción de la reseña me critica por no haber incluido la misma cantidad de detalles del libro dentro de un artículo que escribí. Esto es un absurdo, por supuesto, ya que uno no puede incluir todos los detalles de un libro entero en un corto artículo. Por eso es que en dicho artículo le dije a la gente que leyera mi libro, para conocer la historia completa. De cualquier manera, algunos de los comentarios de la reseña de hecho son puntos de sustancia, dignas de tratar.

Uno de los alegatos de la crítica es que Yeshúa defendió la Ley Oral de los Fariseos. Este es un argumento comúnmente adelantado por Mesiánicos que creen en la Ley Oral. El ejemplo que sigue es común entre ellos:
El ayunar en unas bodas

Yeshúa enseñó que está prohibido ayunar en presencia del novio. La Ley Oral supuestamente tiene la misma prohibición, mientras que no existe en la Torá. Según el argumento, por consiguiente, Yeshúa defendió la Ley Oral.
No estoy del todo seguro que esta ley realmente aparece en los escritos rabínicos tempranos. La fuente presentada por estos Mesiánicos de la Ley Oral es el Talmúd Babilónico Sukkah 25b. De hecho, lo que dice ese pasaje es así:

“Nuestros rabinos han enseñado así, El novio, y los shoshbins [=pajes del novio], y todos los huéspedes están libres de las obligaciones de oración y tefilin, pero están obligados a leer la Shemá" (Talmúd Babilónico, Sukkah 25b [Soncino])
Ese pasaje no dice nada sobre el luto o el ayuno en presencia del novio. Pero digamos por un momento que sí aparece en alguna parte de la Ley Oral. Aún así no tendría nada que ver con lo que dijo Yeshúa en Mat. 9:14-15. En Mateo 9:14, los discípulos de Juan le preguntan a Yeshúa por qué es que sus discípulos no practican el ayuno como lo hacían otros judíos de ese período. Yeshúa responde en el versículo 15:
“Yeshúa les dijo, ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entretanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado y entonces ayunarán.” (Mat 9:15 [RV60])
La respuesta de Yeshúa se vale de una metáfora basada en el sentido común. La metáfora compara a Yeshúa con un novio o esposo, y explica que mientras él esté con ellos, las bodas metafóricas se están celebrando. En el Israel de la antigüedad, el ayuno era algo que se practicaba como señal de tristeza, y obviamente uno no ayunaría para expresar tristeza durante una celebración. Esencialmente, lo que decía Yeshúa era que uno no debe llorar en una fiesta, uno sólo llora cuando se ha terminado la fiesta, y especialmente cuando el anfitrión de la fiesta ha muerto. Yeshúa les decía que cuando él falte se acabará la fiesta y sus discípulos tendrán razón de ayunar y estar de luto. Aparece un pensamiento parecido en Juan 16:20. ¿Acaso necesitaba Yeshúa la Ley Oral para que le dijera que uno no llora en una fiesta, ni está de luto al celebrar unas bodas?
Los que usan este argumento, y otros similares, como prueba de que Yeshúa defendía la Ley Oral, están esencialmente "legalizando" el uso de Yeshúa de las metáforas de sentido común y las actividades normales de cada día, para convertirlas en leyes farisaicas. Sería lo mismo si hipotéticamente uno dijera que: "Los fariseos requieren que uno se ponga zapatos, así que el hecho de que Yeshúa usaba zapatos comprueba que acataba la Ley Oral." ¿No será que él usaba zapatos porque sentía frío en los pies, o porque no le gustaba caminar por las piedras descalzo?
Reclinarse en la cena de la Pascua

Otro ejemplo de la misma clase está basada en Mateo 26:20 el cual informa así:
“Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce.”
El argumento adelantado aquí es que la palabra "se sentó," en griego anekeito, puede significar "reclinar." Ahora bien, la misma palabra griega también significa sencillamente "sentar," sin la implicación de reclinarse. La misma palabra aparece en Mateo 9:10, donde Yeshúa se sienta a comer con los cobradores de impuestos y de nuevo en Juan 12:2, donde dice que Lázaro era "uno de los que se sentaron" a cenar con Yeshúa "seis días antes de la Pascua. Además, el Mateo Hebreo contiene la palabra normal para "sentar" en Mateo 26:20. Pero digamos que Yeshúa de hecho reclinó. El argumento dice que la Ley Oral requiere que los que participan del Séder Pascual reclinen y que ya que Yeshúa reclinó en la "Ultima Cena," estaba obedeciendo la Ley Oral de los fariseos. Lo que no se menciona es que la costumbre de reclinarse en el Séder Pascual se remonta a los tiempos romanos, cuando los romanos se reclinaban sobre divanes especiales llamados "triclinia." En la cultura romana, el reclinarse sobre unos de dichos divanes era señal de que la persona era libre, mientras que los esclavos estaban obligados a sentarse en bancos. [1] El reclinar como señal de libertad de la esclavitud es evidentemente la idea detrás del mandato de la Ley Oral a reclinarse en la cena de la Pascua. En todo caso, ¿realmente comprobaría que Yeshúa guardaba la Ley Oral el hecho de que se sentó en un diván reclinable? ¿No será que sólo comprobaría que había divanes alrededor de la mesa?
El viaje de un día de Sábado

Un argumento muy interesante adelantado por los Mesiánicos de la Ley Oral está basado en el "camino de un día de reposo" mencionado en Hechos 1:12. La idea de "viaje de un día de Sábado" es que existe un límite a la distancia que uno puede andar fuera de su ciudad durante el Sábado. Supuestamente esta idea es también mencionada en Mateo 24:20. El argumento de los Mesiánicos de la Ley Oral es que este límite Sabatino sobre los viajes no origina en la Torá, mientras que sí se conoce de la Ley Oral; por lo tanto, Yeshúa y el libro de los Hechos confirman la verdad de la Ley Oral. Lo que los Mesiánicos de la Ley Oral no mencionan es que los Esenios, que se oponían con vehemencia al fariseísmo y rechazaban totalmente la idea de una Ley Oral, también tenían la idea de un viaje de un día de Sábado. Esto lo menciona específicamente uno de los documentos Esenios principales conocido por el nombre de Convenio de Damasco (conocido también con el nombre de Documento de Damasco) capítulo 10, versículo 21.
Esto nos hace preguntar: ¿Cómo es que tanto los esenios como los fariseos tenían el concepto de un límite a los viajes durante el Sábado? La fuente de este concepto no puede ser la Ley Oral, ya que los esenios no creían en la Ley Oral. Es más, la idea origina en la Torá, de Exodo capítulo 16. En ese pasaje, los israelitas recibieron el mandamiento de no recoger Maná el día Sábado. Los israelitas hicieron caso omiso de este mandamiento, y el Creador respondió prohibiéndoles salir siquiera a los campos donde se recogía el Maná. Esta prohibición aparece en Exodo 16:29:
“Mirad que Jehová os dio el día de reposo, y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día.”
Entonces, ¿qué significa que "nadie salga" de "su lugar?" En su contexto, los Israelitas salían de sus campamentos para recoger Maná de los campos circunvecinos. Así que, dentro de ese contexto, el salir de su lugar sería salir del campamento para entrar a los campos donde se podía recoger el Maná. Cuando los israelitas entraron a la tierra prometida, ya no estaban en campamentos, así que naturalmente esta prohibición se le aplicaría a salir de la ciudad de uno.
Debemos entender aquí que las ciudades de Israel antiguo tenían tres zonas:
1) la ciudad misma, 2) el MIGRASH o "potrero" (RV60: "ejido") fuera de las murallas de la ciudad, y finalmente 3) los campos agrícolas. Esta división en tres zonas distintas era un hecho de la vida del israelita antiguo, mencionado en Números 35:1-5. El propósito de la segunda zona, el migrash, es explicado en Josué 14:4. Es la zona donde viven los animales afuera de la cuidad. Aparentemente, tanto los fariseos como los esenios entendían que la prohibición de salir de su lugar se aplicaba únicamente a salir a los campos (zona 3) pero no a entrar al migrash (zona 2). De manera que la caminata fuera de la ciudad hasta el límite de la zona del migrash era la distancia máxima que uno podía caminar por fuera de la ciudad. ¡Este era el viaje de un día de Sábado!
¿Cómo fue que tanto los fariseos como los esenios llegaron a la conclusión que era permitido salir a la zona de migrash? ¡Por el sentido común! En el Israel de la antigüedad, no había sido inventada la cañería interna, y la gente tenía que salir hasta la zona de migrash para aliviarse. ¡El Creador no le prohibiría a la gente salir al excusado!
Nu 35:4 define al migrash perteneciente a los Levitas como de 1000 cúbitos. Difícilmente puede ser coincidencia que el Convenio de Damasco de los Esenios 10:21 define el límite del viaje de Sábado en 1000 cúbitos fuera de la ciudad. El siguiente versículo, Nu.35:5, define al migrash perteneciente a los israelitas en 2000 cúbitos fuera de la ciudad de uno. Hasta donde sabemos, todos los judíos de ese período creían en el concepto del viaje de un día de Sábado, el cual era el límite máximo que uno podía caminar por fuera de la ciudad, sin entrar a la zona prohibida del campo donde se realizaban las labores de agricultura. Así que, el hecho de que Yeshúa y los Hechos mencionan el viaje de un día de Sábado sólo comprueba que leyeron Exodo 16 y Números 35 de la misma manera que lo hacían otros judíos, y no porque fueran adherentes a la Ley Oral.Es importante enfatizar aquí uno de los conceptos mayores adelantados por los Mesiánicos creyentes en la Ley Oral. El argumento que adelantan es que ya que Exodo 16 no menciona el migrash ni la longitud del límite del día Sábado, tenía que haber una Ley Oral para definirlos. Este es un malentendido de la idea de la Ley Oral Farisaica, la cual ellos alegan le fue revelada a Moisés en el Monte Sinaí.
Por otra parte, lo que los israelitas antiguos hacían al llegar a Exodo 16 era aplicar este mandamiento de la Torá a la vida contemporánea. Exodo 16 hablaba del desierto y del Maná, y ellos se preguntaban de qué manera se le aplicaría esto a los pueblos y los campos agrícolas. La Torá nos requiere que consideremos cómo se aplican sus mandamientos a las nuevas situaciones y circunstancias. Eso se tiene que hacer escudriñando las Escrituras conforme a su lenguaje y su contexto, y así tratar de derivar principios claros implícitos en los mandamientos, los cuales pueden ser aplicados a las nuevas circunstancias. Esto, sin embargo, ¡no es una Ley Oral! Esto es sencillamente vivir conforme a la Torá. La Ley Oral puede hacer algo similar, pero luego alega que las respuestas que consiguen son obligatorias porque le fueron reveladas a Moisés en el Monte Sinaí, o porque son promulgaciones rabínicas basadas en la supuesta autoridad divina del rabino. Es importante distinguir entre la interpretación y aplicación de la Torá y el depender de la autoridad y las tradiciones humanas. Esto último es "enseñar como doctrinas los mandamientos de hombres."
Los Sacrificios en Shabbat

Otro argumento de los Mesiánicos creyentes en la Ley Oral está basado en la declaración de Yeshúa en Mateo 12:5:
“¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?”
El argumento alega que en ninguna parte de la Torá dice que los sacerdotes son sin culpa por trabajar en el Templo, y que eso sólo lo dice la Ley Oral, donde dice que "el servicio del sacrificio supedita al Sábado" (Talmúd Babilónico, Sábado 132b). Que por tanto, Yeshúa fundamenta su declaración sobre la Ley Oral.
El problema de este argumento es que Yeshúa específicamente dice que ¡está basando su declaración en la Torá escrita! El comienza diciendo: "¿O no habéis leído en la Torá...?" En la época de Yeshúa, la Ley Oral aún se recitaba oralmente, y por lo tanto no podía ser "leída." Así que la "ley" referida por Yeshúa tiene que ser la Torá escrita. Así que "dónde está escrito en la Torá que los sacrificios se pueden ofrecer en Sábado? Lo dice explícitamente en Números 28:9-10.
28:9 "Mas el día de reposo, dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su libación. (28:10) Es el holocausto de cada día de reposo, además del holocausto continuo y su libación.”
No sólo se les permite a los sacerdotes traer sacrificios en Shabbat, sino que se les ordena específicamente hacerlo. De hecho, si YHWH les dio mandamiento de traer sacrificios en Shabbat, entonces no es pecado hacerlo, y por tanto son sin culpa. Este es el significado claro de lo que dice la Torá escrita.
Bendecir antes de comer
Otra prueba que presentan los Mesiánicos creyentes en la Ley Oral es que Yeshúa bendijo antes de comer. Esta costumbre no la manda la Torá, pero es requerida por la Ley Oral. Por tanto, Yeshúa debe haber aceptado la Ley Oral. El pasaje en cuestión es Mateo 14:19:
“Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud..”
La Ley Oral no puede reclamar monopolio sobre la idea de bendecir al Creador cuando uno se sienta a tomar una comida comunal. Vemos que Melquisedec bendijo así cuando le presentó pan y vino a Abraham en Génesis 14:18-20. Aquí también podemos señalar el hecho de que los esenios, que de manera vehemente rechazaban la Ley Oral Farisaica, también bendecían antes de compartir las comidas comunales (1QS 6:3-5). Así que, el hecho de que Yeshúa también bendecía antes de partir pan no comprueba de que fuera fariseo, al igual que el mismo acto tampoco es prueba de que los esenios o Melquisedec fueran fariseos.
Curar en Sábado
Otro argumento adelantado por los Mesiánicos creyentes en la Ley Oral es que Yeshúa acataba la Ley Oral con la enseñanza de que era permitido curar durante el día Sábado. Ellos citan al Mishná, Sábado 22:5 como prueba de que la Ley Oral enseña que es permitido curar durante el Sábado, pero en realidad, ese pasaje de la Mishná no dice nada en absoluto relacionado con curar durante el día Sábado. Así que ¿qué era lo que creían los fariseos acerca de curar durante el día Sábado? La ley rabínica moderna permite toda y cualquier clase de curación durante el Sábado, pero la ley farisaica antigua tenía límites sobre lo que era permitido y lo que no era permitido durante el Sábado. Por ejemplo, el Mishná, Sábado 18:3 declara que se permite ayudarle a una mujer de parto durante el Sábado. Por otra parte, las leyes relacionadas con la curación de heridas son más complejas, y esto sólo se permite en determinadas circunstancias.
“Si uno manipula un absceso durante el Sábado, si es con el fin de hacerle un agujero, es reo (ha pecado); si es con el fin de sacarle la materia, está exento (de pecar).” (Talmúd Bablónico, Sábado 107a [Soncino])
Resulta realmente increíble que alguien alegase que Yeshúa se fundamentaba sobre la Ley Oral para la cuestión de curar. ¡De hecho, lo contrario es la verdad! Todo lo que se necesita es leer la historia en Lucas, para ver que los fariseos eran los que se oponían a la curación durante el Sábado.
“Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle.” (Lucas 6:7)
Está claro que lo que dice esto es que los fariseos querían pescar a Yeshúa curando el día Sábado, para que le pudieran acusar de violar el Sábado. Esto sólo tiene sentido si los fariseos de ese tiempo creían que estaba prohibido curar durante el Sábado (o al menos prohibido curar de la manera que Yeshúa lo estaba haciendo). Está claro que Yeshúa no estaba de acuerdo con los fariseos, y según Lucas 6:8, él curó a un hombre durante el Sábado, a pesar de que los fariseos estaban esperando que metiera la pata al hacer precisamente eso. Así que, lejos de comprobar con este incidente que Yeshúa era obediente a la Ley Oral Farisaica, ¡de hecho se trata de un claro ejemplo donde él se oponía a los fariseos y a su Ley Oral! ¡El hecho de que más tarde el judaísmo rabínico cambió de parecer y hoy día permite toda clase de curaciones durante el Sábado no puede servir de prueba de que Yeshúa fuese fariseo!
A propósito, como yo leo el Tanáj con el fin de encontrar los mandamientos del Creador, me pregunto ¿por qué sería prohibido curar durante el día Sábado? Aún cuando alguna clase de curación requiera alguna violación del Sábado (por ejemplo, encender un fuego), tenemos mandamiento en la Torá que específicamente nos prohibe quedarnos a un lado mientras alguno se encuentra en peligro mortal (Lev.19:16). Así que el curar durante el Sábado no sólo es permitido, sino que es requerido en todo momento por la Torá.
Inmundicia de los muertos

Otro argumento de los Mesiánicos creyentes en la Ley Oral es que Yeshúa se basaba en la Ley Oral en Lucas 11:44. Según este argumento, Yeshúa se refería a la idea farisaica de "ensombrecer" a una tumba, ocasionando la inmundicia. Esta doctrina de la Ley Oral se refiere a la idea que si algún objeto cubre una tumba o un cadáver, todo el que estuviera bajo dicho objeto se hace ritualmente inmundo. Por ejemplo, si una parte de un árbol ensombrece una tumba, entonces cualquier persona que esté bajo cualquier porción del árbol resulta ritualmente inmunda por el muerto. El argumento continúa diciendo que ya que el concepto de ensombrecer no aparece en la Torá, Yeshúa tendría que derivar esa norma de la Ley Oral.
Existen varios problemas con dicho razonamiento. En primer lugar, se podría decir que la idea de "ensombrecer" es, de hecho, derivada de la Torá. Números 19:14, dice que si una persona muere en una tienda, todo el que entra a la tienda resulta inmundo por el muerto. El tratado de la Mishná dedicado al concepto de "ensombrecer" se llama Ohalot, que significa "tiendas" y en Hebreo, "ensombrecer" es tumat ohalot, lo cual se traduce literalmente: "la impureza de las tiendas." Por eso, no cabe duda de que la Ley Oral deriva el concepto de ensombrecer de Números 19:14, razonando que si uno resulta inmundo al estar bajo la misma tienda donde se encuentra el muerto, entonces el estar bajo cualquier cubierta (p.ej., un árbol) que cubra un cadáver también transmite impureza. Así que, aunque Yeshúa se refiriera a la idea de ensombrecer en Lucas 11:44, ese hecho no comprueba que él estuviera acatando la Ley Oral, sino sólo que interpretaba a Números 19:14 de cierto modo. Pero esto nos trae al segundo problema del argumento, a saber: ¡que Yeshúa no dice nada en absoluto tocante a ensombrecer en Lucas 11:44! Lo que sí dice es:
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben.”
¡El citar este versículo como prueba de que Yeshúa creía en la Ley Oral y acataba la autoridad de los fariseos es una perversión de la razón! Pero aparte de eso, este versículo no menciona nada de "ensombrecer." De lo que sí se trata es de resultar ritualmente impuro por el muerto al tocar una tumba, algo declarado explícitamente en la Torá:“y cualquiera que tocare algún muerto a espada sobre la faz del campo, o algún cadáver, o hueso humano, o sepulcro, siete días será inmundo.” (Núm. 19:16)
Está claro que Yeshúa hablaba de tocar una tumba, y no de ensombrecer. A lo que se refiere Yeshúa es que la persona que anda sobre una tumba sin marca, tocándola con los pies, resulta inmunda por el muerto. Según Yeshúa, los fariseos son como tumbas sin marca, y la gente resulta contaminada al tener contacto con ellos, sin siquiera darse cuenta de lo que les está sucediendo. En términos modernos, Yeshúa está diciendo que los fariseos son como minas de tierra ocultas. Alguien anda por un lindo prado verde, pensando que es algo bello y apacible, y luego resulta muerto por los explosivos que se hallan debajo.
Oír al acusado

Uno de los argumentos más débiles de los Mesiánicos creyentes en la Ley Oral está basado en Juan 7:51:
“¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?” (Juan 7:51)
El argumento es que: el derecho del acusado de hablar viene de la Ley Oral y no de la Torá escrita (pero véase Exodo: 22:10; Deut.19:17-18). Este argumento falla desde el principio, porque las palabras de Juan 7:51 son las de Nicodemo, del cual Juan 3:1 nos especifica que es fariseo, y en el contexto éste le habla a un grupo de fariseos. Por lo cual, decir que Juan 7:51 es prueba a favor de la Ley Oral es un argumento circular. ¡¿Acaso la prueba para la Ley Oral es que un fariseo que cree en la Ley Oral se refiere a la Ley Oral cuando le habla a otros fariseos?!
Lavamiento de manos

Otro argumento débil de los Mesiánicos creyentes en la Ley Oral es que, aunque Yeshúa les advirtió a sus discípulos que no siguieran la promulgación farisaica de lavarse las manos antes de comer (Mateo 15), lo hicieron de todas maneras. La prueba de que los discípulos de Yeshúa se lavaban las manos antes de comer es Santiago 4:8:
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”
El argumento es que, aunque Santiago usa una metáfora en este versículo, la metáfora sólo tendría sentido si los discípulos normalmente participaran del ritual del lavamiento de manos. Uno de los que discutieron esto conmigo comentó en broma que fundamentándose en la misma lógica, Poncio Pilato también debe haber practicado el ritual fariseo del lavamiento de manos, ya que en Mateo 27:24 él simbólicamente se lavó las manos ante la multitud, para mostrarles que estaba sin culpa. Lo que esto realmente comprueba es que hasta un romano pagano, que no sabe nada de la Torá, oral o escrita, sabe que lavarse las manos representa la inocencia y la pureza de acción. Esta es otra metáfora de sentido común, basada en la experiencia humana. Hasta el rey Filisteo Abimelec utilizó esta metáfora en Génesis 20:5 para expresar su inocencia. La clave en esto es que el lavamiento de manos cuando están físicamente sucias es un acto hecho en cada cultura del mundo. Esto difiere totalmente del ritual farisaico del lavamiento de manos, que se deriva del concepto farisaico de impureza de manos. Los primeros fariseos creían que si una persona tocaba alimentos con manos ritualmente impuras, el alimento resultaba ritualmente inmundo y por consiguiente no era apto para el consumo. Esta es una doctrina sin base alguna en la Torá escrita, y es la razón por la cual Yeshúa se oponía a ella en Mateo 15.
La reciente reseña de mi libro presenta una larga lista de ejemplos en los cuales Yeshúa hizo algo o predicó algo de lo que también es mencionado en la Ley Oral. Como ya hemos visto, esto no comprueba que Yeshúa acataba la Ley Oral, sin sólo que leía la Torá (el viaje del Sábado) y que tenía sentido común (no llores en una fiesta de bodas).
La reseña también menciona la lectura tan única del Mateo Hebreo de Shem-Tob 23:3, la cual difiere del Mateo Griego. En el griego, Jesús le ordena a sus discípulos obedecer a los fariseos, "todo lo que os digan," mientras que en hebreo les ordena obedecer a Moisés, "todo lo que él [Moisés] os diga." La crítica de mi libro señala que la lectura de "él dice" sólo aparece en algunos de los manuscritos de Shem-Tob, mientras que otros tienen "ellos dicen." De hecho, mencioné esto en mi libro y expliqué que algunos de los manuscritos de Shem-Tob habían sido "asimilados" para reflejar el griego. Lo que sucedió fue que algunos copistas del Mateo Hebreo de Shem-Tob estaban familiarizados con la versión griega de Mateo, y pensaron que estaban "corrigiendo" el hebreo al adaptarlo al griego. Las porciones más fidedignas del Mateo Hebreo de Shem-Tob son las que difieren del griego, mientras que las que son idénticas al griego pueden ser sencillamente las que fueron asimiladas al griego. Como lo menciono en mi libro, este proceso de "asimilación" al griego fue descubierto por George Howard hace casi veinte años.

La reseña de mi libro menciona además, que las versiones de Munster y Du Tillet del Mateo Hebreo también concuerdan con el griego, al igual que lo hacen todos los manuscritos griegos y las versiones sirias y arameas. Por lo que yo he visto hasta la fecha, me parece que las versiones de Munster y Du Tillet son simplemente traducciones del griego o el latín. A propósito, Munster y Du Tillet no son "manuscritos" como alega la reseña. Son libros impresos hechos por sacerdotes católicos que afirman que sus libros se fundamentan en manuscritos confiscados de judíos por la inquisición. No se conoce manuscritos originales que hubieran sobrevivido. La versión Munster es especialmente problemática, porque el sacerdote católico que lo imprimió explica que le faltaba algunas porciones, laS cuales tradujo él mismo del latín. No nos dice, sin embargo, específicamente cuáles porciones vienen del manuscrito judío ni cuántas porciones son de su propia traducción. La importancia de las versiones de Mateo de Munster y Tillet es que son buenos ejemplos de cómo serían si fueran traducidas del griego o el latín; y las importantes diferencias entre estas dos versiones y el Mateo Hebreo de Shem-Tob sirven apenas para confirmar la importancia del Mateo Hebreo de Shem-Tob como testigo del Evangelio Hebreo escrito por el mismo Mateo. Sobre las versiones arameas de Mateo comentaré en un futuro libro acerca de la cuestión aramea.

Otra objeción que ha sido levantada en contra de la lectura de "él dice" en Mateo 23:3 es que si Yeshúa estuviese hablando de Moisés, hubiera dicho "él dijo" en tiempo pasado, ya que es obvio que Moisés ya estaba muerto. Además, se adelanta el argumento de que la palabra hebrea traducida por mí "él dice" es "yomar", la cual es "futuro" y por tanto debe ser traducida "él dirá." Que este "él dirá" no puede ser Moisés, por la misma razón: Moisés está muerto. El problema con esta explicación es que "yomar" es una forma "futura," también llamada "imperfecta," y en hebreo esta forma frecuentemente tiene el significado de "acción continua." Por ejemplo, cuando el Creador dice de sí mismo Ehyeh asher Ehyeh (Exodo 3:14) esto debe ser traducido debidamente: "Yo soy lo que soy" (no "Yo seré lo que seré"). El "Yo soy" es expresado con esta forma "imperfecta," que significa "Yo soy de manera continua lo que soy." La palabra "yomar" en el hebreo bíblico tiene el sentido de "él dice," lo cual se refiere a una acción continua. Los mandamientos de Moisés son recibidas de manera continua, cada vez que una persona lee la Torá. A propósito, la misma palabra y forma exacta (yomar "él dice") aparece también en el tiempo futuro/imperfecto en Génesis 31:8, y ahí generalmente es traducida "él dijo," refiriéndose al pasado y hablando de Laban. Así que, si alguno insistiese en traducir "él dijo," no sería lingüísticamente incorrecto. Sin embargo, la idea tanto de Génesis 31:8 y de Mateo Hebreo 23:3 es una acción continua (Laban continuamente cambiaba el negocio al decir cosas diferentes).
Es importante señalar que la lectura de Mateo 23:3, donde Yeshúa le instruye a sus discípulos que hagan "todo lo que él [Moisés] os diga" no existe en un vacío. La segunda mitad de Mateo 23:3, donde Yeshúa les advierte a sus discípulos que no hicieran según las Takanot, las leyes y los decretos humanos de los fariseos, confirma esta lectura al principio del versículo. Esta lectura es también confirmada por Mateo Hebreo 15 y Mateo Hebreo 23:16.
En resumidas cuentas, el asunto es ¿qué tiene más sentido?, ¿que Yeshúa les mandó a sus discípulos obedecer a Moisés, o que Yeshúa reconocía que los fariseos tenían alguna autoridad divina de Moisés, y les ordenó a sus discípulos obedecerles? A la final, esta es una decisión que los que creen en Yeshúa deben tomar por sí mismos. Deben decidir si creen en Jesús el Fariseo, que aparentemente es presentado por el Mateo Griego 23:3, o si creen en Yeshúa el Guardador de la Torá, que les advierte a sus discípulos en contra de la religión de los fariseos, fraguada por los hombres, como lo conserva el Mateo Hebreo 23:3, Mateo Hebreo 15, e inclusive Mateo Griego 15.

Para informarse más, lea el estudio completo: "El Yeshúa Hebreo frente al Jesús Griego." Pídalo aquí: http://www.YeshuaHebreo.com/

[1] “El comer sentado era apto sólo para niños, que se sentaban en bancos, o para esclavos, que recibían permiso para reclinar como sus amos únicamente en días de fiesta."



Buscando las Raíces Hebreas:Fariseísmo o Judaísmo Bíblico?
por Nehemia Gordon

En Mateo 15, los discípulos se sentaron a comer pan sin lavarse las manos conforme a la antigua tradición judía. Al ver esto, los fariseos se dirigieron a Yeshúa con una acusación: "¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan." (v.2). Yeshua respondió: "¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?" (v.3).
Cuando la mayoría de los "cristianos evangélicos" leen esto, se convencen de que Jesús les está libertando de las "ataduras" de la Toráh. Que el antiguo convenio requería un ritual de lavamiento de manos antes de comer, pero que Jesús vino y libertó a los cristianos de este ritual.
¿Será que Yeshúa realmente anuló la Toráh en Mateo 15? ¿O al menos determinadas partes rituales de la Torá? ¿Cómo podría ser esto, si Yeshúa mismo dijo: "No penséis que he venido a destruir la ley... hasta que el cielo y la tierra pasen, ni una jota ni una tilde pasará de la ley." (Mateo 5:17-18)
Si Yeshúa no vino a abrogar ni una jota ni una tilde de la Ley, ¿por qué defendió a sus discípulos cuando comieron sin lavarse las manos? Antes de poder contestar esta pregunta, debemos determinar dónde la Toráh nos ordena lavarnos las manos antes de comer. ¡En realidad no existe tal mandamiento en la Toráh! Esto es sorprendente, porque cuando los judíos ortodoxos se lavan las manos antes de comer, rezan la bendición: "Bendito eres tú, Señor, rey del universo, que nos ... has mandado lavarnos las manos."
¿Por qué sería que los judíos ortodoxos en todo el mundo y en toda la historia bendicen a Dios por mandarles que se laven las manos, cuando no se encuentra tal mandamiento en la Toráh? A mí me criaron como judío ortodoxo devoto, y esta es una de las preguntas que yo le hacía a mis rabinos ortodoxos mientras crecía. Mis rabinos me explicaban que la obligación del lavamiento
de manos es una "promulgación" instituida por los Rabinos hace más de 2000 años. Me explicaron, además, que la "Toráh Oral" manda obedecer a los rabinos y que al obedecer a los rabinos, indirectamente estamos obedeciendo a Dios. Así que la bendición que Dios nos mandó lavar las manos es en realidad una declaración de nuestra obediencia a la autoridad divina de los rabinos para promulgar nuevos mandamientos.

Al que no esté familiarizado con el judaísmo ortodoxo, esto puede parecer increíble. Pero la clave para entender esto es el concepto antiguo de los fariseos: la "Toráh Oral." Los judíos ortodoxos creen que durante los 40 días y 40 noches que Moisés estaba sobre el Monte Sinai, Dios le entregó una segunda Toráh, la cual fue trasmitida oralmente. La creencia en esta Toráh Oral (también llamada "Ley Oral") es la doctrina básica que define a los judíos ortodoxos modernos y a los antiguos fariseos (Talmúd Babilónico, Sabbath 31a; Josefo Flavio, Antigüedades de los Judíos 13.10.6).


La Toráh Oral demanda obediencia a los Rabinos Fariseos y les otorga la prerogativa de crear mandamientos nuevos llamados "takanot" (promulgaciones). Los judíos ortodoxos modernos y los antiguos fariseos tienen a la obediencia a dichas promulgaciones rabínicas por obediencia a Dios, y en cierta manera hasta más importante que los mandamientos de la Toráh. El Talmúd dice así de los mandamientos rabínicos: "Tengáis más cuidado referente a las promulgaciones rabínicas aún más que a la Toráh. Porque cualquiera que viole una promulgación rabínica es merecedor de la muerte." (Talmúd Babilónico, Eiruvin 21b)
El problema con las promulgaciones rabínicas es que la misma Torá (escrita) ordena: "No le añadiréis al asunto que yo os mando hoy, ni le disminuiréis nada de él" (Deuteronomio 4:2). ¡Pero las promulgaciones rabinicas humanas son añadidura a la Toráh! Aparentemente esto es lo que Yeshúa quería decir en Mateo 15, cuando contrastó fuertemente las "tradiciones de los ancianos" con el "mandamiento de Dios." Las "tradiciones de los ancianos" hechas por el hombre "anulan" al mandamiento de Dios." Isaías 29:13 le llama a estas leyes humanas "mandamientos eruditos de los hombres" o como fue parafraseado en Mateo 15:9 "enseñando por doctrinas los mandamientos de los hombres." Yeshúa no se oponía al "mandamiento de Dios" en la Toráh, peró sí a los "mandamientos humanos" y a las "tradiciones de los ancianos" inventadas por los antiguos fariseos y enseñadas aún por el judaísmo ortodoxo moderno. Yeshúa defendió al judaísmo bíblico pero rechazó las innovaciones introducidas por el fariseísmo.


Si Yeshúa se oponía a las innovaciones de los fariseos, ¿qué quiso decir en Mateo 23:2-3 cuando dijo: "Los escribas y los fariseos se sientan en la cátedra de Moisés: por tanto todo lo que ellos os digan que hagáis, eso observad y haced"? Según estos versículos, los fariseos tienen autoridad mosaica, tal como lo enseña la Ley Oral. Además, "todo lo que os digan que hagáis, eso observad y haced." ¡Todo lo que enseñan los fariseos, incluso sus leyes humanas, el discípulo de Yeshúa debe obedecer! Durante siglos esta declaración ha confundido a los lectores del Evangelio de Mateo. ¿Cómo pudo Yeshúa enseñar la obediencia a los fariseos en Mateo 23, si se opuso a las tradiciones de los ancianos en Mateo 15?
Asiento de Moisés Excavado dela Antigua Sinagoga en Corazín, Israel
Esta pregunta tiene aplicación importante para los discípulos modernos de Yeshúa. Los rabinos ortodoxos modernos conservan la ordenación que se remonta en una cadena contínua hasta los rabinos fariseos del primer siglo. Esto significa que un discípulo fiel de Yeshúa de hoy día tendría que obedecer todas las reglas y los reglamentos enseñados por los rabinos ortodoxos modernos, porque ocupan la cátedra de Moisés. Parcialmente basándose en Mateo 23, muchas de las personas que buscan las "raíces hebreas" del cristianismo de hecho han adoptado las tradiciones y prácticas rabínicas. Pero, ¿debería dicha búsqueda de "raíces hebreas" llevar al verdadero discípulo de Yeshúa al fariseísmo, o al judaísmo bíblico? La respuesta a esta pregunta se puede hallar en la versión antigua hebrea del Evangelio de Mateo.
Una porción de un manuscrito de la versión hebrea del Evangelio de Mateo.
En mi nuevo libro, El Yeshúa Hebreo frente al Jesús Griego, investigo el antiguo texto hebreo del Evangelio de Mateo encontrado en manuscritos ocultados por largo tiempo en los archivos de escribas judíos. Mi investigación revela que el texto griego de Mateo (que es más "moderno") del cual las versiones del mundo occidental fueron traducidas, presentan "otro Jesús" diferente al Yeshúa descrito en la antigua versión hebrea de Mateo. Esta antigua versión hebrea de Mateo ofrece entendimiento nuevo sobre el conflicto de vida y muerte que tuvo Yeshúa con los fariseos, cuando ellos conspiraban para asirse de las riendas del judaísmo en el primer siglo, y pone en perspectiva ese conflicto tanto para el judío como para el cristiano.