Hechos 1:8 pero cuando el Ruaj ha kodesj (Espíritu de Santidad) venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.



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miércoles, 7 de septiembre de 2016

ELUL; TIEMPO DE RECONCILIACIÓN Y PERDON


MES DE ELUL

TIEMPO DE RECONCILIACIÓN  Y PERDON

El mes de Elul es el mes del año judío, y que como sabemos precede a  el Día de las  Aclamaciones, que es el  Día de Juicio para todos los habitantes y criaturas del mundo, es el día en que el Elohim hace pasar frente a Su trono a todo ser creado para que rinda cuentas de sus actos, de ahí que este tiempo que da inicio desde el primero de Elul  y finaliza el día de Yom Kipur, es un tiempo destinado al arrepentimiento, al análisis y a la introspección de nuestra conducta, a valorar lo que hemos hecho y dejado de hacer lo que de alguna manera pueda incidir de forma directa sobre nuestras vidas. Es tiempo de oración, de momentos a solas con el Creador, es momento de ver nuestro espejo interior y atisbar que vemos en él. Es tiempo de penitencia, es tiempo de solicitar con humildad el perdón de Hashem con todas nuestras fuerzas. Es tiempo de humildad.  Es el gran tiempo en donde sacamos fuerzas  de nuestro  interior, para sacar aquel hombre que muchas veces hierra de todas las formas quizás, para que este doblegado por su conciencia haga una verdadera  Teshuvah y así pida perdón. Por los  errores cometidos en contra de Hashem, y su hermano.

Si bien es cierto,  que el Santo Bendito  escucha toda plegaria en cualquier momento del año, este tiempo es especialmente propicio para ello ya que el Shadai presta especial atención a este tiempo y a los rezos que elevemos hacia El.   Estos son días de gracia y de misericordia ya que en este mes de Elul hace tres mil trescientos y resto de años, Moshé subió al Monte Sinai a recibir las segundas Tablas de la Ley, demorándose ahí 40 días, descendiendo el 10 del mes de Tishrei que es precisamente el día de YOM KIPUR. Desde entonces estos cuarenta días se les conoce como DIAS DE GRACIA y el 10 de Tishrei  como IOM KIPUR.

Durante todo este tiempo requerimos fortalecer sobremanera, más que cualquier otro tiempo del año, la Avoda al Creador, es decir el servicio al  Creador precisamente en tres planos a saber: Toráh, Tefilá (plegaria) y Tzedaká (caridad) y como fundamento de las tres, la TESHUVA (arrepentimiento).

Por lo anterior en este mes de Elul, requerimos de un balance espiritual objetivo, prestando especial atención a nuestros pensamientos, a las palabras y a las acciones ocurridas durante todo este tiempo y enmendando todos aquellos yerros en los cuales hemos incurrido en este periodo del año.

Desde la antigüedad, estos tiempos son de meditación, de reflexión pero especialmente de reconciliación entre Elohim y el pueblo de Israel. Cuando nuestros antepasados cometieron el craso error de sucumbir ante el  pecado de crear y adorar un becerro de oro durante su travesía por el desierto y Moshé rompió las Tablas de la Ley originales, escritas por el dedo de Elohim, éste se vio obligado a ascender nuevamente al Monte Sinaí para suplicar perdón y misericordia al Eterno por tan letales actos. Fue entonces cuando Elohim en su infinita misericordia aceptó la súplica de Moshé Rabeinu y le ordenó: "Esculpe para ti dos Tablas como las primeras" (Shemot/Exodo 34:1) Moshé Rabeinu ascendió al Monte Sinaí precisamente el Rosh Jodesh Elul y permaneció en dicho Monte por un lapso de cuarenta días, culminando su plegaria y súplica  precisamente el día 10 de Tishrei, día en el cual descendió con las segundas tablas que el Eterno le había ordenado escribir, de manera tal que este período de cuarenta días que como vimos va desde Rosh Jodesh Elul hasta Iom Kipur, fue establecido para todas las futuras generaciones como un tiempo especial de  reflexión, de introspección, de análisis de nuestros actos, de reconciliación, de efectivo arrepentimiento y de perdón sincero, que nazca y provenga de lo más profundo de nuestro corazón. Como vimos líneas atrás, cualquier momento es bueno para acercarse a Hashem y pedirle y rogarle por su Misericordia,  pero este tiempo es  especial para ello, ya que es durante este tiempo que se despierta más intensamente la Misericordia Divina y la mano de Elohim se abre y extiende para recibir con amor a todas aquellas personas que de manera sincera decidan acercarse con humildad y temor al Creador.

Vimos líneas atrás que durante este tiempo hay que ejercitarse especialmente en: Toráh, Tefilá (plegaria) y Tzedaká (caridad) y como fundamento de las tres, la TESHUVA (arrepentimiento), veamos más en detalle cada uno de estos.

Toráh: el estudio de la Toráh siempre alegrará nuestro espíritu y llenará de sabiduría nuestra alma. Además nos enseñará directamente de la mano de Elohim lo que es bueno y lo que no, así como cuáles son los mandamientos o preceptos que tenemos que cumplir para servirle de la mejor manera. La  Toráh es fuente de vida, de agua fresca que se derrama a raudales sobre nosotros y a la cual debemos acudir día a día.  Es de vital importancia dejar  que ella produzca vida en nuestro ser. Si ella no trae vida, quiere decir que aun nuestros corazones no han sido circuncidados, si nuestras actitudes, no van acompañadas con las acciones que ella  nos dicta, como amor, verdad, justicia, etc.

Tefilá: la plegaria o rezo diario es el medio que tenemos para comunicarnos con El, es la línea telefónica directa con la cual contamos para hacerle llegar nuestras necesidades, nuestros deseos y la caridad siempre debe ser entendida como la manera justa en que nuestras súplicas, quizás valiéndonos de la tecnología diríamos mejor que es el email con que contamos para hacerle llegar la información que deseamos hacer de Su conocimiento. De ahí que los tiempos de las Tefilot se incrementen y se perfeccionen especialmente en este tiempo, haciendo de ellas, el canal, el conducto que nos comunicará de manera directa y segura con El.  Debemos recordar que para que nuestras plegarias sean escuchadas por el  Santo bendito sea,  debemos tener una actitud de humildad y de perdón para poder también recibirlo, si no estamos dispuestos a humillarnos delante de él, difícilmente seremos escuchados, o en el peor de los casos, comprobar su perdón y misericordia.

Tzedaká: debe ser entendida como  la forma en que retribuimos a los demás lo que  Elohim de manera generosa y misericordiosa nos ha dado. Es nuestro deber ejercer la caridad con los demás, la cual podemos hacer de muchas maneras, hay demasiadas necesidades y personas necesitadas en el mundo a las cuales podemos bendecir y a la vez bendecirnos, con esta práctica. El corazón de Adonai se ablanda y conquista cuando hacemos una tzedaká sincera, una tzedaka que nos salga del corazón y que hagamos con amor. El ejercitar la Tzedaka en este tiempo es especialmente valiosa, sobre todo que necesitamos llamar la atención del Santo hacia nuestras buenas acciones y no hacia el cúmulo de pecados que se desbordan en nuestra vida.

Finalmente la Teshuva: ella es la llave, por decirlo de alguna manera, que abre las puertas de la misericordia Divina. Toda persona que haga Teshuvá debe ser de naturaleza humilde y modesta, no podemos presentarnos ante el Santo Bendito sea de manera altiva y demandando Su perdón, o alardeando de lo que sabemos.    Tenemos que doblar nuestras rodillas y bajar nuestras cabezas si queremos comprobar su compasión.   Un amigo mío me decía un día que en tiempos difíciles o de clamor, "hay que hacerse pequeño ante Elohim". Pero  creo que esto debe ser cada día para estar delante de El.  Además tenemos que reconocer que nuestros pecados deben atraer hacia nosotros la vergüenza de haber cometidos actos contrarios a los mandatos de Elohim, como el hablar mal, el robar tiempo al amigo, el mirar adultero, el poco celo con la Torah, etc.  Esta vergüenza hacia nuestros pecados nos da más méritos ante el Santo, para remediarlos y que el los borre al ponernos a cuenta con nuestro El y con nuestros  hermanos.

 Las condiciones para una TESHUVA Verdadera son las siguientes:

1.- Reconocer que hemos pecado: este es el inicio de una verdadera Teshuvá, ser sinceros y reconocer con hidalguía que hemos caído, que hemos pecado, que hemos cometido actos contra el "ordenamiento jurídico divino", que hemos transgredido, es el primer pasa para un sincero arrepentimiento.


2.- arrepentirse del pecado cometido: esto significa que luego de un estudio de nuestros actos, concluimos que nuestros actos eran errados y que hicimos mal ante los ojos de  Elohim, que sentimos un gran dolor por lo que hicimos y nos arrepentimos de corazón por la afrenta que le causamos, pero especialmente por el daño que nos hemos infringido nosotros mismos.  Pues porque cada ves que erramos traemos en si las consecuencias de  nuestros malos actos, y porque no decirlo hasta atraemos  maldiciones sobre nuestras propias vidas cuando incurrimos en pecados, de los que veces pensamos son cosas pequeñas, y por ello cerramos el cielo para nuestras plegarias.

3.- confesar verbalmente el pecado: este es un acto precioso del cual podemos echar garra, El Rey  David nos lo ilustra bellamente en un Tehilim, veamos: 

"Feliz de aquel cuya rebelión es perdonada; absuelvo está su error… Mientras callé se consumieron mis huesos, por mi angustioso gemido, todo el día. Porque de día y de noche tu mano calló sobre mi pesadamente, y mi vigor se transformó en sequedad de verano. Sela. Mi pecado te revelé y no oculté mi culpa. Me dije: "Confesaré mis transgresiones a Elohim", y Tu perdonaste la culpa de mi error. Sela. Por eso, que todo piadoso a Ti te ore, al descubrir (sus transgresiones); que las poderosas corrientes de agua a él no lo alcancen" Tehilim 32:1-6).


Como podemos ver muy claramente, el silencio y la no confesión de nuestros yerros solo aumenta nuestro dolor y sufrimiento, de ahí que debemos de manera verbal dirigirnos al Creador y vaciar nuestra alma, confesar nuestros errores, nuestros pecados y dejar ese lastre bien atrás, entregarlo todo a El y quedarnos nosotros LIGEROS DE EQUIPAJE.

4.- no volverlo a hacer, no volver a pecar. Esta disposición de no repetir dicho pecado, quizás devenga en  una de las cosas más difíciles de lograr pero a la cual debemos dedicar todo nuestro empeño. No podemos pasar toda la vida pidiendo perdón a Elohim por estar cometiendo día a día un mismo pecado, sino que por el contrario tenemos que hacer un esfuerzo y una vez, como vimos líneas atrás, que hayamos reconocido y confesado el pecado, todo nuestro esfuerzo debe ser dirigido y enfocado hacia una sola meta: NO VOLVERLO A HACER.

Finalmente solo me resta reiterar lo que dije al inicio: A pesar de que la TESHUVA tiene valor en cada momento, es más rápidamente aceptada en los 10 días de TESHUVA antes de Yom Kipur. Recordemos las palabras del profeta Isaías 55:6: "Procurad a Elohim mientras El pueda ser hallado, llamadlo en tanto esté cerca”.

Y Este ese tiempo  precisamente, es Elul, aprovechémoslo.

Mis estimados compañeros de sendero, llegamos a los tiempos de preparación, a los tiempos de limpiarnos de nuestra maleza espiritual, clamar, arrepentirnos, pedir perdón y hacer caridad con los demás; de esta manera estaremos cimentando de manera segura un buen comienzo para un nuevo siclo que comienza.

Que seamos inscritos en el Libro de la Vida
 
Por los Meritos de Mashiaj

jueves, 12 de mayo de 2016

AM ISRAEL JAY




ANIVERSARIO DE  LA INDEPENDENCIA  DE  ISRAEL



Yerushalaim Shel Zahav-   
Jerusaken de Oro



HATIKVAH: LA ESPERANZA



Hatikva («La Esperanza», en hebreo) es el himno nacional de Israel. La letra fue escrita en Iași en el año 1878por Naftali Herz Imber (1856-1909), poeta judío nacido en Zloczow (Galitzia), actualmente ZolochivUcrania, con motivo de la fundación de Petaj Tikva, uno de los primeros asentamientos judíos en la Siria Otomana, e incluido en su primer libro, Barkai (La brillante estrella de la mañana) [La brillante estrella de la mañana], Jerusalén, 1886
En 1897, durante el primer congreso sionista, se convirtió en el himno del sionismo y fue proclamado himno nacional de Israel en 1948, año de la creación del Estado de Israel.


כל עוד בלבב פנימה
נפש יהודי הומיה,
ולפאתי מזרח קדימה,
עין לציון צופיה,
Kol od balevav penima
Nefesh yehudi homia
Ulfaatei mizraj kadima
Áin leTsion tsofia
Mientras en lo profundo del corazón
palpite un alma judía,
y dirigiéndose hacia el Oriente
un ojo aviste a Sion,
עוד לא אבדה תקוותנו,
התקווה בת שנות אלפים,
להיות עם חופשי בארצנו,
ארץ ציון וירושלים.
Od lo avda tikvaténu
Hatikva bat shnot alpaaim
|: Lihiot am jofshi beartseinu
Erets Tsion veYerushalaim :|
no se habrá perdido nuestra esperanza;
la esperanza de dos mil años,
|: de ser un pueblo libre en nuestra tierra:
la tierra de Sion y Jerusalén. :|

YOM HAATZMAUT: DÍA DELA INDEPENDENCIA DE ISRAEL

YOM HAATZMAUT: 

UN MATRIMONIO INQUEBRANTABLE 

DE MÁS DE 3500 AÑOS



Este año, Yom Haatzmaut conmemora el 68 aniversario de un matrimonio que ha perdurado más de 3,500 años. Esto puede parecer una paradoja, pero es la realidad sobre la Tierra de Israel y los judíos. Ningún matrimonio ha durado tanto tiempo, ninguno ha requerido un compromiso tan profundo en base a un amor tan abrumador como el que existe entre los judíos y su tierra natal. Sin embargo,ningún matrimonio ha sido tan doloroso o tan trágico, ya que los cónyuges fueron obligados a separarse hace casi 2,000 años. La novia y el novio se prometieron un amor incondicional, pero trascurrieron 1878 años hasta que lograron reunirse nuevamente. Durante esos años, seguían unidos emocionalmente, incluso a miles de kilómetros de distancia. Esta unión no dependía de dónde se encontraban físicamente, sino dónde habitaban sus almas.

Para que funcione el matrimonio, los judíos, metafóricamente y sin precedentes, levantaron la Tierra de Israel de su lugar de origen y la transformaron en una patria portátil, llevándola a los cuatro rincones de la tierra. Sólo en 1948 el pueblo se reunió con su tierra físicamente.


Sin embargo, el establecimiento del Estado de Israel no es el principio de la unión entre la tierra y el pueblo judío, sino una reafirmación del compromiso matrimonial que tuvo lugar hace miles de años entre Dios y Abraham. El Estado de Israel no se fundó en 1948, sino hace más de 3,500 años, cuando Abraham adquirió la Cueva de los Patriarcas con el fin de enterrar a su esposa Sara. Se reafirmó cientos de años más tarde, cuando los hijos de Israel, dirigidos por Yehoshúa, heredaron la tierra inmediatamente después de la muerte de Moshé.


Pero el matrimonio no debe darse por un hecho. Ni siquiera después de 3,500 años. Cuando el novio ofrece a su nueva esposa un anillo como signo de compromiso, él sabe que ésta es sólo la primera parte de una promesa en curso. Ningún matrimonio puede preservarse si ambas partes no reinvierten constantemente en su relación. En el momento en que un matrimonio se cuenta en años más que en un esfuerzo compartido de nuevas oportunidades, ha llegado a su fin. Sólo una misión – un sueño común – puede sostener un matrimonio, y sólo algo más grande que ello puede permitir el éxito. Parafraseando a Aristóteles, el matrimonio es una sola alma que habita en dos cuerpos. Sin embargo, un alma que ha perdido su propósito se ha perdido a sí misma.

Irónicamente, actualmente una gran parte de la población israelí está luchando para mantenerse unida a su tierra espiritualmente. El materialismo rampante, el secularismo y el fanatismo religioso han erosionado el sentido de la identidad judía y la conciencia histórica que da sentido a su existencia nacional. Un creciente número de personas carecen de una auto-comprensión de su judaísmo y cuestionan su existencia en este país. Es cierto que los maravillosos soldados israelíes están dispuestos a sacrificar sus vidas por nuestro Estado. Pero ¿cuánto tiempo puede continuar esto cuando Israel no es más que un país? La gente está dispuesta a morir sólo por lo que ha vivido. Y los seres humanos pueden vivir una vida con sentido sólo cuando saben que hay algo eterno por lo que vale morir.


Por lo tanto, es esencial identificar el elemento que ha unido a ambos cónyuges por miles de años. Y ese elemento es la misión de ser “una luz para las naciones,” tal y como fue pronunciada por Dios al profeta Isaías. El matrimonio integra una fuente de enseñanzas religiosas y morales que inundan la humanidad con el conocimiento de que la vida es sagrada y que Dios espera la respuesta del hombre a su llamado con el fin de redimir a su mundo.

Esta es, pues, la tarea de la Tierra y el Pueblo de Israel: elevar la raza humana convirtiéndose en un enlace entre lo divino y lo terrenal, ya que la vida es un mandato, un privilegio – no un juego o una mera trivialidad. El pueblo judío se unió con la tierra a fin de crear una sociedad que emulada por toda la humanidad.

Los rabinos consagran el matrimonio, pero eso es sólo una parte de su función. Como pastores, su responsabilidad es garantizar el éxito del mismo y rehabilitarlo si se tambalea o se estanca. Esta es la función de los líderes religiosos de Israel hoy en día. Ellos deben transformar al pueblo judío mediante la creación de un anhelo espiritual para su misión única, restaurando así su matrimonio a su máximo potencial tras la larga y difícil separación.

Los verdaderos líderes religiosos no deben ser “honrados” o “bien respetados”. Más bien, como hombres de verdad, deben ayudar a eliminar el temor. Al mismo tiempo, sus imponentes personalidades deben unir a la gente a con su desbordante amor.

Los tiempos exigen una inquebrantable orientación religiosa y moral. El liderazgo religioso debe liberarse del pantano en el que se ha estancado. Mediante una iniciativa sin precedentes, debe guiarla nave de un judaísmo rejuvenecido e inspirador hacia el corazón de la sociedad israelí, provocando ondas que repercutan en todos los ámbitos. Ya no puede ocuparse sólo de los alimentos kosher o de nuestro judaísmo. Por encima de todo, tiene que inspirar el kashruth de nuestras almas. Al igual que los antiguos profetas, nuestros líderes religiosos deben generar una revolución espiritual, una conmoción ética-religiosa que sacuda los cimientos del Estado. Los israelíes esperan ese tipo de iniciativas y no hay duda de que su respuesta será abrumadora.

Sólo entonces el pueblo judío volverá a relacionarse con su tierra. Sólo entonces podrá permanecer eternamente comprometido con su tierra, y nadie logrará romper su vínculo matrimonial, ya sea el antisemitismo europeo, el movimiento BDS, el extremismo islámico, el odio o el engaño de la UNESCO. Esta es la esperanza y el futuro de Israel.


¡Que Dios bendiga esta unión eterna!


NATHAN LOPES CARDOZO


viernes, 29 de abril de 2016

palabra de vida

1 Juan 3:18

18 Hijitos míos, no amemos de palabra 
ni de lengua, sino de hecho y en 
verdad.

viernes, 22 de abril de 2016

JAG SAMEAJ KOSHER VE SAMEAJ


Shalom

Queridos hermanos y amigos


en este día de libertad y redención de nuestro pueblo


Les deseamos un cordial saludo lleno de Amor y unidad con cada uno de Vosotros,

para recordar la libertad de  nuestro pueblo Israel de Egipto, y la redención que nos concedió de toda maldad, opresión, esclavitud, por medio de  nuestro Justo Mashiaj.

Que por medio de los Méritos de nuestro Amado Mashiaj Yeshua, el nos limpie y perdone de toda maldad, de toda fuente de  impureza que a  venido de los hombres.


QUE ESTE SEA UNA FESTIVIDAD DE  LUZ ,  BENDICIÓN  Y ALEGRÍA, DE UN TIEMPO DE  REDENCIÓN, DE LIBERTAD  VERDADERA  DE TODA MALDAD, DE LASHON HARA,  QUE A CONTAMINADO NUESTRAS VIDAS EN DIFERENTES NIVELES.



SHABAT SHALOM


JAG SAMEAJ PESAJ

ATTE
BET TEFILAH