Hechos 1:8 pero cuando el Ruaj ha kodesj (Espíritu de Santidad) venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.



TRADUCTOR

lunes, 28 de noviembre de 2016

JANUKA: CHANUKAH O HANUKKA


Judíos vs. Griegos
Los Macabeos

La Victoria

Al estudiar la historia de esta fiesta, nos damos cuenta de que Januká no puede ser vista como una antigua versión de la lucha entre Israel y los árabes, cambiando a los árabes por los griegos. Los judíos no pelearon con los griegos por una independencia política. Januká conmemora la lucha por una libertad religiosa.

La Época

Después de la muerte de Alejandro Magno (323 a.e.c.), los principales generales macedonios inmediatamente comenzaron a pelearse por el gobierno de diversas partes del imperio y varios de ellos trataron de establecerse como reyes. Se fundaron tres dinastías principales: la de Ptolomeo en Egipto, la de Seleuco en Asia y la de Antígono en Macedonia y Grecia.
La Seléucida, fue una dinastía siria fundada por Seleuco I Nicátor quién gobernó entre el año 303 y el 281 a.e.c. Algunos años más tarde gobernó Antíoco III Megas (entre el año 223 y el 187 a.e.c). Él conquistó la tierra de Israel y la anexó a su imperio. Antíoco IV Epifanes - rey de Siria entre 175 y 164 a.e.c. - intentó helenizar a la tierra de Israel. Para darles una idea de la naturaleza de Antíoco podemos decir que él agregó el título de Epifanes a su nombre porque significaba "D'os hizo manifestación". En otras palabras, Antíoco no sólo pensaba que él era "un regalo de D'os para los hombres", sino que pensaba que él era D'os!
Los griegos eran buenos gobernantes brindando civilización y progreso a todo lugar que conquistaban. La cultura griega se expandió bajo el disfraz de "iluminismo". Ellos eran ecuménicos y tolerantes, y nunca intentaban interferir con el servicio religioso de la población local. Los griegos estaban más que contentos en incluir a todos los dioses posibles dentro de su panteón!
Su única demanda hacia los pueblos conquistados por ellos era la desculturización de sus propias culturas para fusionarlas en una sola cultura junto con la religión y cultura griega.

Judíos vs. Griegos

¿Por qué era para los judíos tan difícil mantener y defender la filosofía griega?
La respuesta es clara: Los griegos defendían la supremacía y la primacía del hombre. Status! Deportes! Filosofía! Grecia dominaba el mundo y su actitud era reflejada en cada campo de los talentos del hombre: arte, literatura, música, ciencia, arquitectura, belleza. Aristóteles y Platón cambiaron la visión filosófica - y mediante eso, moldearon a la civilización occidental.
El judío, sin embargo, defendía la supremacía de D'os. La grandeza del hombre es participar en la Creación como un socio de D'os. Su grandeza es mirar a D'os como una autoridad moral más elevada, algo más grandioso que los dictámenes de su propia conciencia moral. Para el judío, el hombre fue creado a imagen de D'os. Para los griegos, D'os es creado a imagen del hombre; ellos eran superhombres que podían comer, beber y complacer en exceso todos sus deseos físicos.
La persecución de los griegos a los judíos no fue nada más ni nada menos que una guerra entre dos culturas. Los griegos estaban decididos a imponer su dominio cultural y convencer a los judíos de la superioridad del pensamiento griego. ¿Su táctica? Prohibir cosas claves de la observancia judía. Los griegos quisieron anular cinco específicas áreas de nuestra religión: el estudio de la Torá, la observancia del Shabat, el berit milá (circuncisión), la santidad del matrimonio y el calendario judío.

Los Macabeos

La comunidad judía estaba dividida respecto de ese llamado a la asimilación. Algunos vieron la asimilación como una influencia positiva y modernista y la recibieron bien. En general, hubo una polarización: por un lado estaban los judíos que querían asimilarse (llamados 'helenistas'), y por el otro, la devota comunidad observante.
El problema llegó a su cúspide en una pequeña ciudad llamada Modiín, no lejos de Jerusalem. Los soldados griegos llegaron un día y ordenaron que los judíos sacrifiquen un porcino al dios pagano. Al comienzo, nadie se ofreció, y los judíos se revelaron orgullosamente en contra de sus opresores paganos. Pero luego, un judío helenista se ofreció voluntariamente a hacer este sacrificio.
Furioso por esta atrocidad, un judío llamado Matitiahu, de la familia de los sacerdotes Jasmonaítas, mató al hombre en ese mismo momento y luego a los soldados que estaban allí presentes. Matitiahu y sus cinco hijos se escaparon a unas cuevas cercanas y se convirtieron en el centro de una unidad revolucionaria. Liderados por Matitiahu hijo de Iehudá, estaban preparados para pelear y morir para preservar el judaísmo, luchando contra los griegos no sólo militarmente, sino que también religiosamente.
Notemos que el nombre de la familia de Matitiahu e Iehudá (Jashmonai) puede insinuar mediante sus letras que ellos tenían la fuerza para anular los cinco malvados decretos de los griegos:

Ja - Jumash (el estudio de la Torá)
Sh - Shabat (la observancia del Shabat)
Mo - Milá (la circuncisión)
Na - Nashim (las novias judías)
I - Iaréaj (la luna nueva)

La Victoria

Después de tres años de luchas, los judíos capturaron Jerusalem y reinauguraron el Templo. Ellos encontraron sólo un frasco de aceite para encender la menorá, el cual alcanzaba para un solo día, pero el aceite que tendría que haber durado un día, duró ocho. Esto atestiguó que nuestra determinación fue realzada por un poder indescriptible que acompañaba a nuestro esfuerzo con trascendente poder y brillo.
Un año más tarde, en conmemoración del milagro, los Sabios del pueblo de Israel instituyeron la fiesta de Januká en nuestro calendario. Pero, ¿por qué estos días se llaman Januká?
La palabra hebrea janú significa "descansaron" y el valor numérico de las letras kaf y he suma 25 (ya que en hebreo cada letra tiene un valor numérico, la letra kaf, 20 y la he, 5). Esta fiesta se llama Januká pues ellos descansaron (janú) después de mucho tiempo de batallas contra el enemigo, en el día 25 (ka) del mes de Kislev.
Además, esta fiesta se llama Januká, porque en estos días ellos hicieron una reinauguración del Templo de Ierushalaim (janukat habait), que los enemigos habían impurificado.
Januká es un tiempo para que todos los judíos despierten su compromiso con la Torá, así como el pueblo judío lo hizo tiempo atrás. Fue su dedicación a D'os y a la Torá la que los ayudó a recuperar el Templo y reencender las luces de la menorá (candelabro). En este Januká, reencendamos la llama de la Torá en nuestros corazones, y dejemos que la luz de la janukiá (el candelabro de Januká) llene nuestras almas con la luz y la belleza de D'os, nuestro Creador.

domingo, 27 de noviembre de 2016

JANUKA 2014


חֲנֻכָּה

Jánuca


(desde el 25 de diciembre 2016)

Cae el 25 de Kislev y dura ocho días. El vocablo hebreo "Janucá" significa "inauguración" y tiene la misma raíz hebrea que "Jinuj" (educación). Esta festividad no se basa en la Torá, sino que forma parte de distintos hechos históricos que dieron a los sabios del Talmud las bases para ser instaurados como festividades que tienen vigencia desde hace siglos.



¿Qué se conmemora?



Januca conmemora la victoria militar de los macabeos contra la ocupación griego-siria en el siglo IV A.E.C. Sin embargo, los sabios describen su significado esencial en términos de victoria espiritual. Es comprensible que el dominio del imperio griego, potencia militar de la época, fuera objeto de rebelión. Los griegos, que habían traído luz y cultura al mundo pagano, imponían sus creencias a los pueblos conquistados convencidos de que su cultura era superior y su modelo de vida el que debía imponérseles a todos. Sócrates, su máxima figura filosófica, fue obligado a suicidarse tomando veneno. Los griegos no dejaban opción a los pueblos conquistados. Era helenización o barbarie y caos. Así quisieron imponer su cultura y prácticas de idolatría a los judíos, prohibiéndoles cuidar el sábado, practicar la circuncisión o enseñar la Tora.


La revuelta de los Macabeos

En el año 168 A.E.C. el Rey Antíoco IV, El Grande, invadió Israel y saqueó el Templo de Jerusalén. Arrasó casa y muros y llevó a las mujeres y a los niños en cautiverio junto con el ganado (I - Macabeos I-29-30). A esto siguió el querer derrotar a los judíos también espiritualmente, profanando el templo con la entronización de ídolos en los lugares mas santos para el judaísmo. Allí fue que estalló la heroica rebelión judía.


Matitiau y sus Hijos


El líder de la revuelta, Matitiau, no era un político ni un militar, sino un sacerdote de la aldea de Modiín, en el centro geográfico de Israel. Matitiau y sus cinco hijos lideraron la rebelión combatiendo apenas un puñado contra ejércitos bien armados y numéricamente superiores. Después de casi 20 años de lucha, obtuvieron tanto la libertad religiosa como la política. La reconquista y la liberación del Templo tuvieron lugar en el año 164 A.E.C. Allí fue cuando tuvo lugar el milagro de la Janucá. Cuando los heroicos macabeos liberaron el Templo y lo purificaron de toda idolatría, necesitaban aceite puro para reiniciar el ritual judío. Solo encontraron una pequeña vasija con aceite, que debía durar solo un día. El milagro del que estamos hablando es que duró ocho. En una de las bendiciones de Janucá esta implícita esta historia milagrosa. ("... te agradecemos por los milagros que has hecho a nuestros padres en esos días..."). Este hecho milagroso fue tomado como la victoria de la Torá por sobre el helenismo. El milagro de la revuelta macabea y su triunfo está implícito en la lectura profética que se lee en Shabat Janucá, que contiene el versículo del profeta Zacarías IV-6 (Zejariá): "... no por la fuerza ni por las armas, sino por mí espíritu, dice el señor de los ejércitos...". Se destaca en esta lectura del profeta la visión de la Menorá (Candelabro), que pasó a ser el símbolo central de la fiesta de Janucá.


Costumbres y Relaciones de Januca


Esta fiesta histórica cae generalmente en diciembre (su fecha hebrea es el 25 de Kislev). En los hogares judíos se enciende el candelabro de 8 brazos especial para Janucá, llamado también "Janukia". Se va encendiendo una vela por noche hasta culminar con todo el candelabro encendido en la octava noche de Janucá, según marca la tradición. En lugares públicos (plazas) se encienden grandes candelabros, en recuerdo de la heroica gesta de los macabeos. También se comen torrejas de papas fritas en aceite que simbolizan el milagro del aceite puro de oliva que se encontró en el templo para su reinauguración.


La Perinola - Sevivón


Se reparten regalos a los niños con un "Sevivón" (perinola) que lleva una letra hebrea en cada una de sus cuatro faces: N - G - H -SH (NES - GADOL - HAIA - SHAM, que significa "un gran milagro sucedió allí" en referencia al milagro del aceite). La gesta de Janucá fue inspiración para muchos luchadores contra la injusticia y opresión. Resultó ser fuente de aliento en tiempos modernos para el sionismo, ayudando a sus fundadores y pioneros a liberar la Tierra de Israel de diferentes conquistadores y profanadores para finalmente lograr establecer allí un Estado de Israel independiente hace tan solo algo más de medio siglo, en 1948. Janucá es una fuente permanente de lucha contra los ídolos y la asimilación. Demuestra la vigencia de los valores y la cultura judía por la cual lucharon los macabeos de entonces y de todos los tiempos. El último día de Janucá es denominado "Zot Janucá", por el pasaje de la Torá que se lee y que comienza con las palabras "Zot Janucá Hamizbeaj". Ésta es la dedicación del altar.


Janucá: Símbolo de Heroísmo y Fe


El Rambam (Maimónides) acentúa el precepto del encendido del candelabro de Janucá. Estas velas no pueden ser utilizadas por ningún servicio adicional, sino que deben ser sólo un símbolo recordatorio de la gesta heroica de los macabeos y del milagro del aceite. Muchos artistas se inspiraron para crear obras de arte que tienen como protagonista esta festividad. Relatos, canciones, poesías, también acompañan desde hace más de dos mil años la tradición de la fiesta. En Israel y en el mundo judío distintos juegos deportivos llevan el nombre de Macabi (Juegos Macabeos) equivalentes a olimpíadas deportivas. Janucá es una fiesta vigente que ha renovado su significado histórico en las luchas de Israel como fuente de inspiración y heroísmo, tal cual lo demostraron aquellos bravos macabeos

martes, 18 de octubre de 2016

viernes, 7 de octubre de 2016


YOM KIPPUR

DIA 10 DE TISHRIE:  (Martes 11 Oct. 20:00 hrs)

EL DÍA EN DONDE LAS PUERTAS DE LA MISERICORDIA SE ABREN DE PAR EN PAR PARA LOS QUE REGRESAN EN TESHUVAH POR MEDIO DE MASHIAJ.


Servicio de Comienzo del Yom Kipur (20:00 hrs.)

-Explicación de Yom Kipur: 
- Netilah

Arvit del inicio de Yom Kipur

Buscar tener el Ruaj de Yom Kipur: perdonar para ser perdonados.
Enseñanza de Yeshua haMashiaj.
Shema.
KOL NIDRE: TODOS LOS VOTOS.
TOQUE DE SHOFAR.
Tiempo de Adoración y búsqueda delante de Elohim.


- SHAJARÍT DE YOM KIPUR; (10:30 hrs)

Tefilot: bendiciones y suplicas
Shema y sus bendiciones
Lecturas; la Akeda: Bereshit 22:1-24


-SERVICIO ADICIONAL DE YOM KIPUR 

ORACIÓN
SERVICIO DE TORAH Y BERAJOT;
   -PARASHA; VAYIKRA 5:1-6:8
   -HAFTARA: ZACARIAS 5:3-6:19 – BRIT HADASHA: REV 5:1-6:17.


-SERVICIO DE LA TARDE  DE YOM KIPUR 

- Se inicia con las oraciones de la tarde, ruegos y suplicas personales y adoración.
Tefilah y conclusión de Minja.


-SERVICIO DE ARVIT DEL YOM KIPUR Y EL CIERRE DE LAS PUERTAS


Confesión de dependencia y Tefilah por la comunidad del Mashiaj.
EL CIERRE DE LAS PUERTAS.



QUE TODOS SEAN INSCRITOS Y CONFIRMADOS EN EL LIBRO DE LA VIDA

Tikatev vetijatem beSefer Jaim

Le shaná a baá bi Yerushalayim; El próximo año en Yerushalaim.




Por Yosef

miércoles, 7 de septiembre de 2016

ELUL; TIEMPO DE RECONCILIACIÓN Y PERDON


MES DE ELUL

TIEMPO DE RECONCILIACIÓN  Y PERDON

El mes de Elul es el mes del año judío, y que como sabemos precede a  el Día de las  Aclamaciones, que es el  Día de Juicio para todos los habitantes y criaturas del mundo, es el día en que el Elohim hace pasar frente a Su trono a todo ser creado para que rinda cuentas de sus actos, de ahí que este tiempo que da inicio desde el primero de Elul  y finaliza el día de Yom Kipur, es un tiempo destinado al arrepentimiento, al análisis y a la introspección de nuestra conducta, a valorar lo que hemos hecho y dejado de hacer lo que de alguna manera pueda incidir de forma directa sobre nuestras vidas. Es tiempo de oración, de momentos a solas con el Creador, es momento de ver nuestro espejo interior y atisbar que vemos en él. Es tiempo de penitencia, es tiempo de solicitar con humildad el perdón de Hashem con todas nuestras fuerzas. Es tiempo de humildad.  Es el gran tiempo en donde sacamos fuerzas  de nuestro  interior, para sacar aquel hombre que muchas veces hierra de todas las formas quizás, para que este doblegado por su conciencia haga una verdadera  Teshuvah y así pida perdón. Por los  errores cometidos en contra de Hashem, y su hermano.

Si bien es cierto,  que el Santo Bendito  escucha toda plegaria en cualquier momento del año, este tiempo es especialmente propicio para ello ya que el Shadai presta especial atención a este tiempo y a los rezos que elevemos hacia El.   Estos son días de gracia y de misericordia ya que en este mes de Elul hace tres mil trescientos y resto de años, Moshé subió al Monte Sinai a recibir las segundas Tablas de la Ley, demorándose ahí 40 días, descendiendo el 10 del mes de Tishrei que es precisamente el día de YOM KIPUR. Desde entonces estos cuarenta días se les conoce como DIAS DE GRACIA y el 10 de Tishrei  como IOM KIPUR.

Durante todo este tiempo requerimos fortalecer sobremanera, más que cualquier otro tiempo del año, la Avoda al Creador, es decir el servicio al  Creador precisamente en tres planos a saber: Toráh, Tefilá (plegaria) y Tzedaká (caridad) y como fundamento de las tres, la TESHUVA (arrepentimiento).

Por lo anterior en este mes de Elul, requerimos de un balance espiritual objetivo, prestando especial atención a nuestros pensamientos, a las palabras y a las acciones ocurridas durante todo este tiempo y enmendando todos aquellos yerros en los cuales hemos incurrido en este periodo del año.

Desde la antigüedad, estos tiempos son de meditación, de reflexión pero especialmente de reconciliación entre Elohim y el pueblo de Israel. Cuando nuestros antepasados cometieron el craso error de sucumbir ante el  pecado de crear y adorar un becerro de oro durante su travesía por el desierto y Moshé rompió las Tablas de la Ley originales, escritas por el dedo de Elohim, éste se vio obligado a ascender nuevamente al Monte Sinaí para suplicar perdón y misericordia al Eterno por tan letales actos. Fue entonces cuando Elohim en su infinita misericordia aceptó la súplica de Moshé Rabeinu y le ordenó: "Esculpe para ti dos Tablas como las primeras" (Shemot/Exodo 34:1) Moshé Rabeinu ascendió al Monte Sinaí precisamente el Rosh Jodesh Elul y permaneció en dicho Monte por un lapso de cuarenta días, culminando su plegaria y súplica  precisamente el día 10 de Tishrei, día en el cual descendió con las segundas tablas que el Eterno le había ordenado escribir, de manera tal que este período de cuarenta días que como vimos va desde Rosh Jodesh Elul hasta Iom Kipur, fue establecido para todas las futuras generaciones como un tiempo especial de  reflexión, de introspección, de análisis de nuestros actos, de reconciliación, de efectivo arrepentimiento y de perdón sincero, que nazca y provenga de lo más profundo de nuestro corazón. Como vimos líneas atrás, cualquier momento es bueno para acercarse a Hashem y pedirle y rogarle por su Misericordia,  pero este tiempo es  especial para ello, ya que es durante este tiempo que se despierta más intensamente la Misericordia Divina y la mano de Elohim se abre y extiende para recibir con amor a todas aquellas personas que de manera sincera decidan acercarse con humildad y temor al Creador.

Vimos líneas atrás que durante este tiempo hay que ejercitarse especialmente en: Toráh, Tefilá (plegaria) y Tzedaká (caridad) y como fundamento de las tres, la TESHUVA (arrepentimiento), veamos más en detalle cada uno de estos.

Toráh: el estudio de la Toráh siempre alegrará nuestro espíritu y llenará de sabiduría nuestra alma. Además nos enseñará directamente de la mano de Elohim lo que es bueno y lo que no, así como cuáles son los mandamientos o preceptos que tenemos que cumplir para servirle de la mejor manera. La  Toráh es fuente de vida, de agua fresca que se derrama a raudales sobre nosotros y a la cual debemos acudir día a día.  Es de vital importancia dejar  que ella produzca vida en nuestro ser. Si ella no trae vida, quiere decir que aun nuestros corazones no han sido circuncidados, si nuestras actitudes, no van acompañadas con las acciones que ella  nos dicta, como amor, verdad, justicia, etc.

Tefilá: la plegaria o rezo diario es el medio que tenemos para comunicarnos con El, es la línea telefónica directa con la cual contamos para hacerle llegar nuestras necesidades, nuestros deseos y la caridad siempre debe ser entendida como la manera justa en que nuestras súplicas, quizás valiéndonos de la tecnología diríamos mejor que es el email con que contamos para hacerle llegar la información que deseamos hacer de Su conocimiento. De ahí que los tiempos de las Tefilot se incrementen y se perfeccionen especialmente en este tiempo, haciendo de ellas, el canal, el conducto que nos comunicará de manera directa y segura con El.  Debemos recordar que para que nuestras plegarias sean escuchadas por el  Santo bendito sea,  debemos tener una actitud de humildad y de perdón para poder también recibirlo, si no estamos dispuestos a humillarnos delante de él, difícilmente seremos escuchados, o en el peor de los casos, comprobar su perdón y misericordia.

Tzedaká: debe ser entendida como  la forma en que retribuimos a los demás lo que  Elohim de manera generosa y misericordiosa nos ha dado. Es nuestro deber ejercer la caridad con los demás, la cual podemos hacer de muchas maneras, hay demasiadas necesidades y personas necesitadas en el mundo a las cuales podemos bendecir y a la vez bendecirnos, con esta práctica. El corazón de Adonai se ablanda y conquista cuando hacemos una tzedaká sincera, una tzedaka que nos salga del corazón y que hagamos con amor. El ejercitar la Tzedaka en este tiempo es especialmente valiosa, sobre todo que necesitamos llamar la atención del Santo hacia nuestras buenas acciones y no hacia el cúmulo de pecados que se desbordan en nuestra vida.

Finalmente la Teshuva: ella es la llave, por decirlo de alguna manera, que abre las puertas de la misericordia Divina. Toda persona que haga Teshuvá debe ser de naturaleza humilde y modesta, no podemos presentarnos ante el Santo Bendito sea de manera altiva y demandando Su perdón, o alardeando de lo que sabemos.    Tenemos que doblar nuestras rodillas y bajar nuestras cabezas si queremos comprobar su compasión.   Un amigo mío me decía un día que en tiempos difíciles o de clamor, "hay que hacerse pequeño ante Elohim". Pero  creo que esto debe ser cada día para estar delante de El.  Además tenemos que reconocer que nuestros pecados deben atraer hacia nosotros la vergüenza de haber cometidos actos contrarios a los mandatos de Elohim, como el hablar mal, el robar tiempo al amigo, el mirar adultero, el poco celo con la Torah, etc.  Esta vergüenza hacia nuestros pecados nos da más méritos ante el Santo, para remediarlos y que el los borre al ponernos a cuenta con nuestro El y con nuestros  hermanos.

 Las condiciones para una TESHUVA Verdadera son las siguientes:

1.- Reconocer que hemos pecado: este es el inicio de una verdadera Teshuvá, ser sinceros y reconocer con hidalguía que hemos caído, que hemos pecado, que hemos cometido actos contra el "ordenamiento jurídico divino", que hemos transgredido, es el primer pasa para un sincero arrepentimiento.


2.- arrepentirse del pecado cometido: esto significa que luego de un estudio de nuestros actos, concluimos que nuestros actos eran errados y que hicimos mal ante los ojos de  Elohim, que sentimos un gran dolor por lo que hicimos y nos arrepentimos de corazón por la afrenta que le causamos, pero especialmente por el daño que nos hemos infringido nosotros mismos.  Pues porque cada ves que erramos traemos en si las consecuencias de  nuestros malos actos, y porque no decirlo hasta atraemos  maldiciones sobre nuestras propias vidas cuando incurrimos en pecados, de los que veces pensamos son cosas pequeñas, y por ello cerramos el cielo para nuestras plegarias.

3.- confesar verbalmente el pecado: este es un acto precioso del cual podemos echar garra, El Rey  David nos lo ilustra bellamente en un Tehilim, veamos: 

"Feliz de aquel cuya rebelión es perdonada; absuelvo está su error… Mientras callé se consumieron mis huesos, por mi angustioso gemido, todo el día. Porque de día y de noche tu mano calló sobre mi pesadamente, y mi vigor se transformó en sequedad de verano. Sela. Mi pecado te revelé y no oculté mi culpa. Me dije: "Confesaré mis transgresiones a Elohim", y Tu perdonaste la culpa de mi error. Sela. Por eso, que todo piadoso a Ti te ore, al descubrir (sus transgresiones); que las poderosas corrientes de agua a él no lo alcancen" Tehilim 32:1-6).


Como podemos ver muy claramente, el silencio y la no confesión de nuestros yerros solo aumenta nuestro dolor y sufrimiento, de ahí que debemos de manera verbal dirigirnos al Creador y vaciar nuestra alma, confesar nuestros errores, nuestros pecados y dejar ese lastre bien atrás, entregarlo todo a El y quedarnos nosotros LIGEROS DE EQUIPAJE.

4.- no volverlo a hacer, no volver a pecar. Esta disposición de no repetir dicho pecado, quizás devenga en  una de las cosas más difíciles de lograr pero a la cual debemos dedicar todo nuestro empeño. No podemos pasar toda la vida pidiendo perdón a Elohim por estar cometiendo día a día un mismo pecado, sino que por el contrario tenemos que hacer un esfuerzo y una vez, como vimos líneas atrás, que hayamos reconocido y confesado el pecado, todo nuestro esfuerzo debe ser dirigido y enfocado hacia una sola meta: NO VOLVERLO A HACER.

Finalmente solo me resta reiterar lo que dije al inicio: A pesar de que la TESHUVA tiene valor en cada momento, es más rápidamente aceptada en los 10 días de TESHUVA antes de Yom Kipur. Recordemos las palabras del profeta Isaías 55:6: "Procurad a Elohim mientras El pueda ser hallado, llamadlo en tanto esté cerca”.

Y Este ese tiempo  precisamente, es Elul, aprovechémoslo.

Mis estimados compañeros de sendero, llegamos a los tiempos de preparación, a los tiempos de limpiarnos de nuestra maleza espiritual, clamar, arrepentirnos, pedir perdón y hacer caridad con los demás; de esta manera estaremos cimentando de manera segura un buen comienzo para un nuevo siclo que comienza.

Que seamos inscritos en el Libro de la Vida
 
Por los Meritos de Mashiaj

jueves, 12 de mayo de 2016

AM ISRAEL JAY




ANIVERSARIO DE  LA INDEPENDENCIA  DE  ISRAEL



Yerushalaim Shel Zahav-   
Jerusaken de Oro



HATIKVAH: LA ESPERANZA



Hatikva («La Esperanza», en hebreo) es el himno nacional de Israel. La letra fue escrita en Iași en el año 1878por Naftali Herz Imber (1856-1909), poeta judío nacido en Zloczow (Galitzia), actualmente ZolochivUcrania, con motivo de la fundación de Petaj Tikva, uno de los primeros asentamientos judíos en la Siria Otomana, e incluido en su primer libro, Barkai (La brillante estrella de la mañana) [La brillante estrella de la mañana], Jerusalén, 1886
En 1897, durante el primer congreso sionista, se convirtió en el himno del sionismo y fue proclamado himno nacional de Israel en 1948, año de la creación del Estado de Israel.


כל עוד בלבב פנימה
נפש יהודי הומיה,
ולפאתי מזרח קדימה,
עין לציון צופיה,
Kol od balevav penima
Nefesh yehudi homia
Ulfaatei mizraj kadima
Áin leTsion tsofia
Mientras en lo profundo del corazón
palpite un alma judía,
y dirigiéndose hacia el Oriente
un ojo aviste a Sion,
עוד לא אבדה תקוותנו,
התקווה בת שנות אלפים,
להיות עם חופשי בארצנו,
ארץ ציון וירושלים.
Od lo avda tikvaténu
Hatikva bat shnot alpaaim
|: Lihiot am jofshi beartseinu
Erets Tsion veYerushalaim :|
no se habrá perdido nuestra esperanza;
la esperanza de dos mil años,
|: de ser un pueblo libre en nuestra tierra:
la tierra de Sion y Jerusalén. :|