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viernes, 9 de abril de 2010

YOM HASHOA: DIA DEL HOLOCAUSTO



La proxima semana, mas especificamente el 12 de Abril del 2010, se conmemora una vez mas el dia del holocausto o hashoa, en donde se recuerda la muerte de 6 millones de judios por manos de los nazis.



Iom Hashoá VehagvuraEntre la destrucción y la vida. La resistencia judía frente a la maquinaria nazi.


“Cuarenta años después, mi tatuaje forma parte de mi cuerpo. No me vanaglorio de él ni me avergüenzo, no lo exhibo ni lo escondo. Lo enseño de mala gana a quien me pide verlo por pura curiosidad; lo hago enseguida y con ira a quien se declara incrédulo. Muchas veces los jóvenes me preguntan por qué no me lo borró, y es una cosa que me crispa; ¿por qué iba a borrármelo? No somos muchos en el mundo los que somos portadores de tal testimonio.”
Primo Levi, Los hundidos y los salvados

El 28 de Nisán en Eretz Israel, el 12 de abril en la diáspora, se rinde homenaje a los 6.000.000 de judíos que perecieron en fecha desconocida durante la Shoá. Durante la primera noche de Pesaj en 1943, los judíos confinados en el Ghetto de Varsovia dijeron basta a la exterminación. La resistencia judía había optado morir luchando.
El 19 de abril ha sido declarado como el Día de la Tolerancia, el Pluralismo y la Convivencia. Tolerancia es convivir con todos los seres humanos incluyendo a los que no son físicamente parecidos a nosotros o no piensan lo mismo. Convivencia es el arte de compartir la vida con los otros, respetando sus derechos y exigiendo que se respeten los nuestros. Pluralismo es no violentar las ideas y formas de actuar propias de ciertos grupos culturales, aun cuando no coincidan con lo que es correcto según nuestra cultura.
La Shoá fue el asesinato planificado y organizado de 6.000.000 de judíos en el seno de casi 50 millones de muertos ocurrida durante la segunda guerra mundial en Europa.
La Shoá representó una poderosa máquina empeñada en deshumanizar al hombre. Pero existió una respuesta judía digna y valiente.
Cada uno de los judíos lucho como pudo. Hubo levantamientos armados en Auschwitz, Treblinka, Sobibor, en los ghettos de Vilna, de Bialistok, de Varsovia. Morir no enorgullece a nadie. Pero sostener la vida cuando todo alrededor muestra inutilidad, eso es un acto ético y de heroísmo. Hicieron lo que pudieron, resistieron con todas sus fuerzas y de todas las formas posibles.
En los ghettos había escuelas clandestinas, conferencias, debates, coros, decenas de publicaciones, un sistema de ayuda social; en los campos mantuvieron la moral y fueron capaces de conductas de solidaridad aún cuando pretendían someterlos al grado de inhumanidad.
Después del asesinato de Abel, cuenta la Torá, que D”S se dirigió a Caín y le dijo: “La voz de las sangres de tu hermano claman a Mi desde la tierra” (Bereshit, Génesis, IV:10). Esa voz es la que habla. Esa voz es la que no pudo callar jamás el nazismo.
¿Por qué está en plural: sangres? Está escrito en Sanedrín IV:5 “En el comienzo fue creado un solo hombre, para enseñarte que quien destruye una vida humana, es considerado según la Torá, como si destruyera el mundo entero , mientras que quien salva la vida a un hombre es como si salvará a todo un mundo ”.
En la Shoá no murieron 6 millones de judíos, sino que murieron sus mundos, sus ilusiones, su futuro, su descendencia.
Cada uno de nosotros tiene un compromiso, un mandato, recordar para no olvidar pues las voces de las sangres siguen clamando.
La memoria no debe consistir en recordar en silencio, porque nuestra tradición nos enseña que la muerte no paraliza, duele, pero el dolor es motor de cambio, de compromiso, de lucha y de vida. El nazismo no contaba con nuestro recuerdo, por eso debemos hablar.
Todos somos sobrevivientes de la Shoá por eso nuestro compromiso es mantener viva su memoria.

¿Qué significa ser humano? Tener la capacidad de preocuparse por otros seres humanos. La intensidad de cuan humanos somos esta en la proporción directa de cuanto nos preocupamos por otros”
Abraham Ioshua Hesch



El Holocausto fue la persecución y el asesinato sistemático, burocráticamente organizado y auspiciado por el Estado de aproximadamente seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores. "Holocausto" es una palabra de origen griego que significa "sacrificio por fuego". Los nazis, que llegaron al poder en Alemania en enero de 1933, creían que los alemanes eran una "raza superior" y que los judíos, considerados "inferiores", eran una amenaza extranjera para la llamada comunidad racial alemana.
Durante la era del Holocausto, las autoridades alemanas persiguieron a otros grupos debido a su percibida "inferioridad racial": los
romaníes (gitanos), los discapacitados y algunos pueblos eslavos (polacos y rusos, entre otros). Otros grupos fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos y de comportamiento, entre ellos los comunistas, los socialistas, etc.
En 1933, la población judía de Europa ascendía a más de nueve millones, y la mayoría de los judíos europeos vivía en países que la Alemania nazi ocuparía o dominaría durante la Segunda Guerra Mundial. Para el año 1945, los alemanes y sus colaboradores habían asesinado aproximadamente a dos de cada tres judíos europeos como parte de la "Solución final", la política nazi para asesinar a los judíos de Europa. Si bien las principales víctimas del racismo nazi fueron los judíos, a quienes consideraban el mayor peligro para Alemania, entre las otras víctimas se incluyen 200 mil romaníes (gitanos). Como mínimo, 200 mil pacientes discapacitados física o mentalmente, en su mayoría alemanes y que vivían en instituciones, fueron asesinados en el marco del llamado Programa de Eutanasia.
A medida que la tiranía nazi se propagaba por Europa, los alemanes y sus colaboradores perseguían y asesinaban a millones de otras personas. Entre dos y tres millones de
prisioneros de guerra soviéticos fueron asesinados o murieron de inanición, enfermedades, negligencia o maltrato. Los intelectuales polacos no judíos fueron perseguidos y asesinados por los alemanes. Millones de civiles polacos y soviéticos fueron deportados para realizar trabajos forzados en Alemania o en la Polonia ocupada, donde generalmente trabajaban y muchas veces morían en condiciones deplorables. Desde los primeros años del régimen nazi, las autoridades alemanas persiguieron a los homosexuales y a otras personas cuyos comportamientos no se ajustaban a las normas sociales prescritas. Miles de oponentes políticos (incluidos comunistas, socialistas y sindicalistas), así como disidentes religiosos (como los testigos de Jehová), fueron perseguidos por oficiales de la policía alemana. Muchas de estas personas murieron como resultado de la encarcelación y el maltrato.
En los primeros años del
régimen nazi, el gobierno nacionalsocialista estableció campos de concentración para detener a oponentes políticos e ideológicos tanto reales como supuestos. En los años previos al estallido de la guerra, los oficiales de las SS y la policía encarcelaban en estos campos a cada vez más judíos, romaníes y otras víctimas del odio étnico y racial. Para concentrar y controlar a la población judía y al mismo tiempo facilitar la deportación posterior de los judíos, los alemanes y sus colaboradores crearon ghettos, campos de tránsito y campos de trabajos forzados para los judíos durante los años de la guerra. Asimismo, las autoridades alemanas establecieron numerosos campos de trabajos forzados, tanto en el denominado Gran Reich Alemán como en territorios ocupados por los alemanes, para personas no judías a quienes los alemanes buscaban explotar laboralmente.
Después de la
invasión de la Unión Soviética en junio de 1941, los Einsatzgruppen (equipos móviles de matanza) y más adelante, los batallones militarizados de oficiales de la Policía iban detrás de las líneas alemanas para llevar adelante operaciones de asesinato en masa de judíos, romaníes y oficiales del partido comunista y del estado soviético. Las unidades alemanas de las SS y la policía, con el apoyo de unidades de la Wehrmacht y de la Waffen SS, asesinaron a más de un millón de hombres, mujeres y niños judíos junto con cientos de miles de otras personas. Entre los años 1941 y 1944, las autoridades alemanas del régimen nazi deportaron a millones de judíos desde Alemania, los territorios ocupados y los países de muchos de sus aliados del Eje hacia los ghettos y los centros de exterminio, también llamados centros de la muerte, donde fueron asesinados en cámaras de gas diseñadas especialmente para tal fin.
Durante los últimos meses de la guerra, los guardias de las SS trasladaron a los prisioneros de los campos en tren o en marchas forzadas, también denominadas
“marchas de la muerte”, en un intento por evitar que los Aliados liberaran a grandes cantidades de prisioneros. A medida que las fuerzas aliadas se trasladaban por Europa en una serie de ofensivas contra Alemania, empezaron a encontrar y liberar a prisioneros de los campos de concentración, así como a los prisioneros que estaban en el camino en marchas forzadas desde un campo hacia otro. Las marchas continuaron hasta el 7 de mayo de 1945, el día en que las fuerzas armadas alemanas se rindieron incondicionalmente a los Aliados. Para los Aliados occidentales, la Segunda Guerra Mundial finalizó en Europa oficialmente al día siguiente, el 8 de mayo (día V-E), mientras que las fuerzas soviéticas anunciaron su “día de la victoria” el 9 de mayo de 1945.
Después del Holocausto, muchos de los sobrevivientes encontraron refugio en los
campos de refugiados que administraban las fuerzas aliadas. Entre 1948 y 1951, casi 700 mil judíos emigraron a Israel, incluidos 136 mil judíos refugiados de Europa. Otros judíos refugiados emigraron a Estados Unidos y a otros países. El último campo de refugiados se cerró en 1957. Los crímenes cometidos durante el Holocausto devastaron a la mayoría de las comunidades judías de Europa y eliminaron totalmente a cientos de comunidades judías de los territorios ocupados de Europa .